La unificación monetaria en Cuba traerá más pobreza e inflación, dicen economistas
Con el país en medio de la peor crisis económica en las últimas décadas, el gobierno cubano se apresta a una unificación monetaria, una jugada arriesgada para poner en orden sus finanzas, según han dicho las autoridades.
Unificar el peso cubano convertible y la moneda nacional ocurrirá junto con una devaluación del peso frente al dólar y un aumento exponencial de precios y salarios, dijeron el gobernante Miguel Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero.
Los resultados, al menos a corto plazo, traerán consigo más pobreza para los cubanos que no tengan acceso a divisas y una mayor inflación, por lo que los precios se dispararán y el poder adquisitivo, aún con salarios más altos, caerá, dijeron varios expertos consultados.
Sin precisar fechas, el primer ministro cubano, Manuel Marrero, dijo que la unificación se realizaría un día primero del mes y antes de que finalice 2020. La fecha escogida, llamada en la jerga del gobierno “día cero”, podría ser el 1 de diciembre.
Según lo anunciado se espera un aumento salarial sin precedentes que compense la subida de precios que provocará el ajuste en el tipo de cambio del peso cubano y su devaluación frente al dólar. Aunque aún no hay datos oficiales, filtraciones y análisis de expertos en Cuba estiman un incremento de precios de hasta 13,7 veces en los productos que los cubanos reciben en la libreta de racionamiento. Los salarios se estima que aumenten en más de un 800%, de acuerdo a cálculos de Pedro Monreal, economista que reside en la isla.
El economista cubanoamericano Carmelo Mesa-Lago, profesor emérito de la Universidad de Pittsburgh y que ha estudiado la economía de la isla por años, advirtió sobre los riesgos de la unificación monetaria.
“El efecto inmediato de esta medida es que la inflación se desbocará y el poder adquisitivo de la población caerá en forma paralela”, dijo.
“Supongamos que la tasa de cambio de la moneda nacional se fija en 20 pesos por un dólar, esto implicaría una devaluación de 2,000%. Si la tasa es 24, la devaluación sería de 2,400% y si la tasa es 30, la devaluación sería 3,000%, explicó.
Un país con tres monedas
Cuba cuenta con una moneda nacional (CUP) y un peso convertible (CUC) que no son canjeables a nivel internacional y cuyo valor es establecido arbitrariamente por el Estado, recordó Mesa-Lago. En el último año, el gobierno ha impulsado una dolarización parcial de la economía con la apertura de tiendas que solo aceptan determinadas monedas extranjeras.
La medida ha generado rechazo entre la ciudadanía y es percibida por muchos como un “apartheid económico” entre quienes tienen dólares y quienes no tienen acceso a la moneda fuerte.
La apertura de tiendas en dólares no es un fenómeno nuevo. Cuba también acudió a la moneda estadounidense tras el fin de las ayudas soviéticas a inicio de los años 90, cuando el país se sumió en una profunda crisis económica y el valor del peso se desplomó.
El peso convertible (CUC), que está llamado a desaparecer, tiene varias tasas de cambio. El Estado se lo cambia a la población a razón de 1 CUC por 25 pesos cubanos (CUP) y a las empresas estatales, a uno por uno.
La inflación en aumento
Las cifras oficiales muestran que la inflación ha ido en aumento en los últimos dos años. Mesa-Lago opina que las estadísticas del Estado subestiman el nivel real de la inflación, pero ésta se percibe en las filas cada vez más largas para comprar productos básicos, las tiendas desabastecidas y el incremento de precios.
“Los precios en el mercado informal, donde funciona la ley de la oferta y la demanda, se han disparado en los últimos meses. Por ejemplo, un cartón de 30 huevos no se puede comprar (salvo una vez al mes por racionamiento) en las tiendas estatales. En el mercado libre hace años se podía comprar por 87 pesos (2,90 pesos por unidad). Ahora cuesta 175 pesos (5,80 por unidad), o sea, su precio ha subido al doble, y lo mismo ocurre con otros alimentos”, explicó Mesa-Lago.
La cantidad de efectivo que se encuentra en manos de la gente es otra de las formas de medir el desplome del valor del dinero. Según cifras oficiales, esa liquidez respecto al producto interno bruto (PIB) creció de 34,1% a 58,9% entre 2004 y 2018. Se estima que en 2019 sea más del 60%.
“En 1993, el peor año de la crisis de los 90, la proporción era de 73% y Cuba se va acercando rápidamente a ese cenit. La devaluación del CUP agravará muchísimo más una tasa de inflación ya muy alta”, añadió el experto.
Mesa-Lago ha calculado que el salario medio de un trabajador cubano hoy (879 pesos) en términos de poder de compra es apenas el 47% de lo que ese mismo trabajador tenía en 1989 antes del fin de los subsidios soviéticos. Los pensionados y jubilados que cobran 362 pesos han visto desplomarse su poder de compra hasta un 48% desde 1989.
“Será extremadamente difícil que el gobierno pueda aumentar los salarios en 2,400% en 2021 si la tasa de cambio se fija en 24 CUP por un dólar. El gobierno aumentará los salarios, pero mucho menos que eso, como hizo entre 1989 y 2019, y tanto los salarios como las pensiones cubrirán aún menos las necesidades básicas”, dijo el economista.
Una solución a este escenario tan desfavorable, dijo Mesa-Lago, sería “expandir el sector privado y las microempresas.
En 2019 el empleo aumentó en 102,520 trabajadores, el 89% de ellos en el sector privado. En agosto el gobierno eliminó una lista de actividades por cuenta propia permitidas. En noviembre la agencia de noticias Reuters reportó que miles de empresas estatales pequeñas se pasarían al sector privado. “Esto es algo positivo si se hace con rapidez y sin trabas y desincentivos”, dijo.
Se prevé que con la variación del tipo de cambio, muchas empresas estatales que son subsidiadas vayan a la quiebra. El Estado, que no tiene dinero para pagar su deuda externa, dejará que parte de estas ineficientes empresas desaparezcan, dijeron las autoridades. Según los economistas consultados, una parte de esos trabajadores pueden integrarse en el sector privado.
Las reformas económicas son necesarias en Cuba
Omar Everleny Pérez Villanueva, un economista que trabajó varios años en el Centro de Estudios de la Economía Cubana, adscrito a la Universidad de La Habana, calificó los cambios que emprende el gobierno como “arriesgados pero necesarios”.
El economista dijo que espera que no se siga postergando la implementación de las micro, pequeñas y medianas empresas y conminó a las autoridades a agilizar la burocracia para permitir una mayor inversión extranjera.
“Sería necesario el estudio del funcionamiento de los monopolios [estatales] en algunas actividades económicas, en ausencia de una competencia sana con beneficios para todos”, agregó el economista.
Pérez dijo que parte de los daños “colaterales” de la unificación monetaria será la disminución del poder adquisitivo de aquellas personas que han ahorrado durante toda su vida preparándose para su vejez.
Algunos académicos han planteado que se podrían dar ciertas compensaciones a quienes pierdan poder adquisitivo en sus ahorros o aumentar las tasas de interés de los plazos fijos en las cuentas bancarias, entre otras medidas, dijo el economista.
“Pero son soluciones complejas para una economía que decrecerá en más de un 8% en 2020, según estimaciones de CEPAL y de la publicación The Economist Intelligence Unit”, explicó.
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Esta historia fue publicada originalmente el 30 de noviembre de 2020, 5:12 p. m. with the headline "La unificación monetaria en Cuba traerá más pobreza e inflación, dicen economistas."