¿El pan de la canasta básica en Cuba huele a cucaracha? Esto dijo un funcionario en TV
Un funcionario cubano explicó en un programa de la televisión estatal el motivo de un inquietante olor en el pan que el Estado vende a la población, específicamente en la provincia de Matanzas.
De acuerdo con el espacio oficialista, varias quejas habían llegado a la prensa sobre el aroma del producto, ante las cuales respondió el director de producción de la Empresa Provincial de Alimentos en Matanzas, Daniel Yon Aguiar.
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En el programa del telecentro TV Yumurí, el directivo atribuyó la calidad del alimento a las condiciones de almacenamiento de ingredientes fundamentales, como el trigo.
Pan estatal en Cuba general quejas por ‘olor a cucarachas’
Durante el intercambio, el conductor del programa oficialista, tras varios rodeos para evitar el término “cucaracha”, comentó que la población se estaba quejando de un supuesto olor a “insectos”.
Finalmente, el entrevistador menciona con todas las letras que el pan huele “cucaracha”, lo que provocó la explicación del directivo, quien negó que las características del alimento estuvieran relacionadas con tales especímenes.
“Se está usando trigo de la reserva y los silos no tienen las mejores condiciones. El trigo tiene humedad y cuando se hace el molinado sale una harina con un olor extraño”, esgrimió el funcionario.
“La gente lo compara con cucarachas, pero nadie se ha comido una cucaracha. Es el olor de cereal envejecido y no, no es un olor agradable”, admitió Aguiar, desmintiendo así la presencia de cucarachas en el proceso de elaboración del producto.
Cubanos sin pan: escasez y crisis en la isla
Con antelación el gobierno cubano ha reconocido las dificultades para la importación de harina, en medio de la aguda crisis energética que azota la isla.
En 2024, La Habana aplicó medidas de carácter “temporal” como la reducción del pan que el Estado distribuye por la libreta de racionamiento, llevando su peso de 80 a 60 gramos, con un precio de venta de 75 centavos en pesos cubanos.
Funcionarios cubanos aseguraban entonces que la aminoración del pan no afectaría su “calidad”. Ese mismo año, estadísticas oficiales apuntaban que la producción estatal de pan en Cuba había sufrido un descenso del 34% en un periodo de seis años.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), la producción de pan pasó de 493,700 toneladas en 2018 a 326,300 en 2023. El pan que produce el Estado cubano ha dependido en gran medida de aliados de La Habana, como Rusia, en cuanto a la disponibilidad de harina de trigo.
Durante muchos años el tema de la calidad del pan ha sido motivo de quejas, apareciendo con relativa asiduidad en medios de la prensa oficialista. La escasez actual sigue generando malestar entre la población y reventas a precios elevados.