‘No podemos renunciar’: Cuba recurre a ‘macheteros’ para salvar la zafra en plena crisis de combustible
La crisis de combustible tiene en jaque a Cuba y el gobierno busca sostener la producción de azúcar con una solución que parece sacada de otra época: recurrir a macheteros para salvar la zafra.
En la provincia de Granma, las autoridades anunciaron un pago de 700 pesos por tonelada cortada a mano, con la promesa de que algunos trabajadores podrían llegar a ganar hasta 22,000 pesos mensuales, según reportó la prensa oficialista este sábado.
El plan se pone en marcha en medio de lo que los propios funcionarios describen como “condiciones económicas muy complejas”. El central Enidio Díaz Machado, en Campechuela, tiene como meta producir más de 17,000 toneladas de azúcar crudo, destinadas “a la canasta familiar normada y al consumo social”.
De la máquina al hombre: Un retroceso en el tiempo
La escasez de combustible afecta directamente la disponibilidad de equipos en la industria azucarera, que durante décadas fue uno de los pilares de la economía cubana, pero que ha caído en una situación crítica.
“Ante la tensa situación con la disponibilidad de combustibles y otros insumos, se definió como estrategia clave incrementar en casi un 80 % los volúmenes de caña para moler mediante el corte manual”, señala el reporte.
Lee más: Cuba presume de cerdos ‘hermosos y vitales’ tras dieta con semillas de ‘soberanía alimentaria’
No es un escenario nuevo para los cubanos. En 2025, las autoridades ya reconocían un panorama desfavorable, con solo seis de los 14 centrales previstos para iniciar la campaña.
Las fuentes oficiales atribuían entonces la crisis a “múltiples factores”, entre ellos los apagones, que afectaban “los trabajos de reparación en los centrales, así como en los centros de limpieza y talleres de mecanización”.
Sobre el combustible, reconocían que “ha limitado la capacidad operativa y ha complicado la logística necesaria para cubrir la demanda”.
La decadencia de una industria que fue referente mundial
Al cierre de 2023, la isla importó azúcar y productos derivados por más de $36.5 millones, superando ampliamente el valor las exportaciones, que llegaron apenas a $11.2 millones.
El propio gobierno reconoce el peso histórico del azúcar desde el siglo XIX cuando con la introducción de la máquina de vapor llegó a haber más de mil ingenios “que producían unas 94 mil toneladas”.
En 1970, Fidel Castro volcó al país para intentar una zafra de 10 millones de toneladas, una meta que no logró. Décadas después, en los 2000, ordenó el cierre de varios centrales, mientras impulsaba otras iniciativas económicas.
El suministro de combustible a Cuba recibió este año un golpe imprevisto tras el ataque militar de EEUU a Caracas, donde fue capturado Nicolás Maduro, uno de los aliados más importantes de La Habana.
Por otra parte, México podría estar evaluando también la posibilidad de frenar los envíos de petróleo a Cuba, mientras el gobierno de Trump defiende una política de máxima presión sobre el régimen comunista de la isla.