EEUU golpea sectores de turismo, comercio y energía de Cuba con sanciones paralizantes
El gobierno estadounidense sancionó el lunes al Ministerio de Turismo de Cuba, uno de los mayores operadores hoteleros de la isla, junto con varias empresas de los sectores del comercio, la energía, el transporte marítimo y las finanzas, apretando aún más el cerco sobre el gobierno cubano mientras empeora la crisis humanitaria del país.
“Hoy (lunes), el Departamento de Estado está designando 10 entidades para impulsar la estrategia integral de la administración Trump destinada a poner fin a las actividades malignas del régimen cubano, tanto en Cuba como en nuestro hemisferio,” dijo la agencia en un comunicado. “Estas acciones apuntan a pilares interconectados de ese aparato: entidades estatales que canalizan ingresos al régimen y a fuerzas paramilitares, grupos civiles armados y organizaciones de vigilancia que reprimen al pueblo cubano.”
La lista incluye a uno de los mayores grupos comerciales del gobierno, Gecomex, el brazo de importación-exportación del Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera que incluye a la principal agencia estatal de importación de alimentos, Alimport; Coreydan y Enetec, dos empresas que importan combustible; y Grupo Caudal SA, una empresa estatal que ofrece servicios de seguros y financieros.
El gobierno de Donald Trump también sancionó a Gemar, un grupo empresarial de transporte marítimo y portuario adscrito al Ministerio de Transporte.
Recientemente, GAESA, el conglomerado militar que controla cerca del 40% de la economía de la isla, habría transferido sus activos en la compañía que administra la terminal de contenedores en el puerto de Mariel, Terminal de Contenedores Mariel S.A., a una de las empresas de Gemar, Coral Maritima SA, para eludir las sanciones de Estados Unidos, según un reportaje del medio cubano 14ymedio. GAESA ya había sido sancionada anteriormente bajo la orden ejecutiva de mayo.
El Departamento de Estado también sancionó a otras cuatro entidades por su vinculación con la represión de los cubanos: la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, las Brigadas de Respuesta Rápida, las Milicias de Tropas Territoriales y Antex SA, una empresa de GAESA “que gestiona la exportación de trabajo forzado cubano a Angola,” según el comunicado.
Las nuevas designaciones se enmarcan en una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump a principios de este año que autoriza sanciones contra actores represivos, empresas del gobierno cubano en sectores económicos clave y empresas extranjeras que hagan negocios con entidades cubanas sancionadas. En un comunicado por el quinto aniversario de las protestas del 11 de julio, el secretario de Estado Marco Rubio prometió que la administración usaría “todas las herramientas a nuestro alcance tanto para abordar las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano, como para impulsar las reformas económicas y políticas que den a Cuba un futuro mejor.”
Anteriormente, Rubio había sancionado a la empresa estatal de energía CUPET, a compañías mineras cubanas y a varias empresas militares y funcionarios del régimen.
Las sanciones al Ministerio de Turismo golpean con fuerza a la industria turística de la isla porque exponen a cadenas hoteleras extranjeras que mantienen contratos con las cadenas hoteleras del ministerio a sanciones de Estados Unidos. Tras la sanción a GAESA, que se convirtió en el mayor operador turístico del país a través de su empresa Gaviota, varias cadenas hoteleras extranjeras terminaron sus contratos de gestión con Gaviota o abandonaron el mercado cubano.
El turismo cubano nunca se recuperó de la pandemia de Covid y ya estaba en crisis en medio de la profunda recesión de los últimos años. Este año, la mayor presión de EEUU sobre aliados de Cuba que solían suministrar petróleo ha provocado escasez de combustible, lo que ha llevado a varias aerolíneas a suspender vuelos a la isla. Las cancelaciones de vuelos, los cortes diarios de electricidad y una crisis humanitaria en deterioro han hundido el turismo, con apenas 359,000 llegadas internacionales registradas entre enero y mayo de este año, una contracción del 58% respecto al mismo periodo de 2025.
Las sanciones llegan en un momento en que la situación humanitaria en la isla sigue deteriorándose.
Un residente de Playa, un barrio de La Habana, dijo que llevaba seis días sin agua corriente. Una mujer rusa que vive en La Habana y gestiona una popular cuenta de Instagram dijo que llevaba 10 días sin agua corriente. La red eléctrica del país colapsó dos veces la semana pasada, y muchos residentes en La Habana dijeron que también se quedaron sin conexión a internet ni servicio de telefonía móvil.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de julio de 2026 a las 1:48 p. m..