Relax y fotos de Instagram: pareja de artistas cubanos lanza negocio de paseos en barco por Miami
Después de una buena tanda de tráfico en el Palmetto y la I-95, al final espera Osamu Menéndez sonriente en una de esas tardes luminosas de Miami que apenas comienza en un muelle de Aventura, al norte de la ciudad. El músico va en short y un pulóver azul de mangas largas porque, aunque no hay una gota de frío, hay que protegerse del sol.
La guitarra con que siempre lo vemos no está por todo eso. Ha dejado un momento su gran pasión, la música, para ponerse otro sombrero, el de capitán de barco, del suyo propio, del que soñó tener desde pequeño y que ahora ha convertido en un emprendimiento que alquila por horas para dar paseos por las aguas de Sunny Isles, Bal Harbour y Surfside.
Su esposa, la actriz y cantante Yory Gómez, y el hijo de ambos, Oliver, esperan en el muelle para salir a navegar en el pontoon, un tipo de barco recreativo que cada vez es más popular en la Florida, porque como dice Osamu, es como “estar sentado en la sala de la casa, con un vinito, escuchando música”. Y además ayuda el hecho de que se puede comprar por poco más de $20 mil.
De hecho Osamu tuvo primero un espacio de estacionamiento en la marina de su edificio asegurado antes que el bote. Pero los sueños de cuando vivía en Cuba, cerca de la costa, no los iba a dejar a un lado. Al fin se compró el bote, y pudo usar el parqueo y hacer lo mismo que los botes que miraba desde el balcón de su edificio. Era el momento perfecto porque la pandemia había dejado a muchos músicos sin trabajo y tocaba reinventarse.
Ahora puede ver el atardecer en el agua y bañarse en un islote casi desierto de la bahía. De hecho el destino esa tarde era la isla de los racoons, donde los dueños de barcos tiran ancla y pasan el día de playa con la familia, haciendo una barbacoa o jugando al dominó. La mesa y las fichas del dominó hay que llevarlas, pero el resto es cortesía de la naturaleza.
El pontoon tiene esa característica de espacio íntimo en medio del azul más abierto que alguien pueda imaginar. Sus pasajeros terminan por acomodarse en los sofás y dejarse llevar por la modorra del vaivén del agua y la vista de los patios de las mansiones de Miami.
Yory, que también es una de las influencers más conocidas de Miami –acaba de celebrar los 400,000 seguidores en Facebook, y tiene 200,000 en Instagram– es la que ha dejado saber a los miamenses que ellos están rentando el barco para dar paseos por los canales de Sunny Isles, Bal Harbour y Surfside.
“He estado haciendo publicidad a muchos negocios por mucho tiempo, y cuando llegó esto dije: ‘Es la primera vez que voy a hacer la publicidad a un negocio nuestro’”, contó Yory, que entre otros negocios de Miami anuncia la joyería Tazita de Oro.
El camino hacia el islote toma más o menos una hora, tiempo suficiente para aprender sobre la corta historia del negocio. El pontoon lo alquilan a $120 por hora, con un 15 por ciento adicional para el capitán que conduce el barco, una cantidad que no se cobra cuando es Osamu el que lo maneja. Aunque muchas personas seguro vienen al paseo también para compartir con Yory Gómez y Osamu Menéndez, ambos con carreras artísticas que los han hecho populares entre los cubanos, ellos no siempre pueden salir a navegar. Tienen otros compromisos profesionales, como tocar en los clubes de Miami.
Pero esa tarde están allí, son los guías de una ciudad que desde el pontoon se ve preciosa. A un lado se divisa el edificio donde filmaron la serie de televisión Dexter, la del asesino en serie, que además de cometer crímenes, también los resuelve. El edificio no tiene nada de particular, es uno de esos que un día representaron un alquiler asequible en Miami Beach y que, por su posición frente al agua, hoy seguro es incosteable. Sin embargo, se refleja magnífico en el turquesa cristalino y su perfil juega con el sol, que aún no se pone pero está cada vez más bajo.
Al final se llega al islote, que como es un día de semana, está vacío. “Después de una hora navegando lo que la gente quiere es bañarse”, dice Osamu sobre la duración del paseo, que la gente suele pedir por cuatro o cinco horas.
“Esto es un lugar perfecto para un paseo romántico, una despedida de soltera o una pedida de mano”, dice el músico.
¿Para qué estar en otro lugar si uno puede estar aquí?”, es la pregunta a la que invita el relajante paisaje. Pero luego ese Pepito Grillo molesto de la conciencia recuerda que hay que trabajar y que el día se está terminando.
“Las familias aquí trabajan demasiado, por lo menos aprovechen estos momentos para pasar un día de mar, arena y sol”, sugiere Yory, que celebró su cumpleaños con un paseo en el bote.
El pontoon tiene capacidad para ocho personas, incluyendo los niños, por eso es ideal para una celebración entre amigos y familia.
No ofrecen comida en el barco, pero sí tienen una nevera y los clientes pueden llevar sus picaditos o ordenar un catering, como hizo alguien que quería dar una sorpresa al esposo. También tienen la ventaja de que pueden beber alcohol, porque van con un capitán.
Osamu confiesa que cuando empezó todo esto no sabía ni amarrar un nudo, pero ahora tiene licencia. Cuando se detienen a poner gasolina, Yory es la que tira la soga para amarrar el bote al muelle. No es tarea fácil, y no lo podría hacer Osamu mientras maneja, pero puede contar con la actriz, que ahora lo ayuda a navegar. Con este tipo de barco, sin embargo, no salen mar abierto.
De regreso del islote ya es la “hora dorada” y un barco abandonado en uno de los bordes del canal le da un aire nostálgico al final del paseo. No es raro ver este tipo de cosas, comenta Osamu. Da la impresión que es como si alguien se quitara los zapatos y siguiera caminando, solo que es un barco abandonado y eso tiene que dañar el ecosistema, es imposible no pensar en eso.
Luego el barco entra a uno de los canales y se puede ver a alguien pintando en una terraza. No es la Riviera Francesa pero la gente saluda a los barcos. Existe una cultura fraternal entre la gente que tiene bote, apunta Yory.
La conversación ha sido animada durante el viaje y estoy segura de que a los seguidores de Osamu y Yory les encantaría compartir con ellos tan de cerca. Para ambos artistas esto será trabajo, pero demasiado agradable para que no sea también un paseo.
Para alquilar un paseo en el bote, contactar a Osamu Menéndez por Instagram en @osamumenendez_oficial.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de agosto de 2021, 11:57 a. m. with the headline "Relax y fotos de Instagram: pareja de artistas cubanos lanza negocio de paseos en barco por Miami."