¡Qué caro! Hialeah y Miami entre las ciudades de Estados Unidos donde se gasta más en alimentos
Una vez escuché a una pareja decir durante una cena en un restaurante de Miami: “Pide picadillo porque yo soy un hombre pobre”. No sé si aquello llegó a convertirse en un romance, pero atrás quedaron los tiempos en que el delicioso arroz con picadillo a la habanera era un plato barato en los restaurantes del sur de la Florida.
Hoy un paquete de falda de res o carne de segunda, como le llaman los cubanos, cuesta hasta $56 en un supermercado de Miami o Hialeah. Uno de picadillo, que antes costaba $7, hoy llega a costar hasta $18, y un paquete de café, una bebida que es parte del ADN de la ciudad, está por encima de $12.
El aumento en el precio de los comestibles es casi una conversación obligada, desde la línea del supermercado hasta la sobremesa de las familias. La escasez de productos como secuela de la pandemia, la inflación de los alimentos en general que se manifestó como uno de sus resultados y, que según datos del Departamento del Trabajo, se situó los últimos 12 meses en 3.2 %, se han unido al aumento de los aranceles, una de las medidas de la administración Trump que puede significar un gasto extra anual de $2,400 para las familias, según la Universidad de Yale.
El aumento del precio de los comestibles en general tiene más impacto en las ciudades donde sus residentes ganan menos. Hialeah se encuentra en la sexta posición entre las ciudades de Estados Unidos donde la gente gasta más en comestibles, según un estudio del portal de finanzas WalletHub.
El precio del picadillo subió 12.8% en un año, los huevos, 10.9%, y el café 20.9 %, reportó el portal de noticias Axios.
El picadillo no es el alimento más caro en Detroit, sino la lechuga, cuyo precio es el décimo más alto de la nación. Después le siguen el azúcar (el decimocuarto más caro del país) y la leche entera (el decimo séptimo más caro a nivel nacional).
El problema fundamental es que los residentes de Detroit tienen el segundo ingreso familiar promedio más bajo del país, $39,575, lo que indica que cada dólar que gastan en comida resta una gran porción de sus ingresos.
Hialeah, la sexta ciudad más cara para comprar alimentos
Durante años los residentes de Hialeah apreciaron la cercanía de las bodeguitas, pequeños negocios familiares que tienen como gran ventaja la comodidad, aunque sus precios son más caros. Con eso en mente, cuando querían ahorrar en la compra semanal de la comida, se dirigían a las grandes cadenas de supermercados, que puede ofrecer mejores precios porque compran los alimentos al por mayor.
Pero en estos tiempos, esos ahorros han quedado atrás. Hialeah es la sexta ciudad de Estados Unidos donde los residentes pagan más por los comestibles, con relación al ingreso promedio de las familias, que es $53,079 al año, según los datos más recientes del Censo de Estados Unidos.
Los residentes de Hialeah, que suman alrededor de 225,000, gastan un 3% de sus ingresos en comida, lo que si se compara con la ciudad que menos gasta, Fresno, California, 0.96%, es una diferencia significativa.
“En las ciudades donde la gente gasta más dinero en comestibles, los residentes a menudo tienen bajos ingresos además de enfrentar precios altos en los productos comestibles comunes”, dijo Chip Lupo, analista de WalletHub.
Gasto en alimentos ahoga a familias de bajos ingresos
El salario mínimo en la Florida acaba de subir en septiembre a $14 para los trabajadores regulares y a $10.98 para los que reciben propina. El aumento sigue siendo insuficiente con relación al costo de vida. Según un análisis de United Way of Florida, el ingreso por hora necesario para sobrevivir de forma estable en la Florida es de casi $17.
El alto costo de la vivienda en el sur de la Florida combinado con la cantidad de deudas en tarjeta de crédito que acumulan muchos residentes de Miami y Hialeah es un cóctel peligroso que compite con la porción del presupuesto familiar que los residentes pueden dedicar a comprar comida.
El alquiler promedio de un apartamento en Hialeah cuesta $2,397 al mes, lo que significa $447 más que el promedio nacional, según las tendencias del mercado en octubre, recogidas por el sitio de bienes raíces Zumper. La buena noticia es que ese alquiler promedio en Hialeah bajó un 10% con relación al año pasado, lo que se alínea con el descenso del alquiler de la vivienda en Estados Unidos en general.
Otro gasto fundamental en el sur de la Florida es el pago del auto, que para los residentes de Hialeah es considerable, porque se sitúa en el cuarto lugar entre las ciudades donde ha aumentado la deuda automotriz, que como promedio a nivel nacional es $14,000, según un estudio publicado en mayo por WalletHub.
El precio del café golpea a muchas familias de Hialeah, que también se ocupan de enviar alimentos a sus familiares en Cuba, y el café es un artículo casi impescindible en la isla, en total escasez o muy caro en las tiendas que venden en dólares.
Pero, ¿dónde se ubica Miami en cuanto al gasto en comestibles con relación al ingreso de sus residentes?
Miami está en la posición número 12, con un gasto de 2.68% en la compra de víveres, lejos de Jacksonville (2.26%), Orlando (2.20%) y Tampa (2.15%), donde es más barato el pago de los alimentos en los mercados.
Recortes de SNAP se suman al alto costo de alimentos
La nutrición de familias de bajos ingresos y de muchos jubilados que dependen del Seguro Social preocupa aun más ante los cambios en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), del que dependen casi una cuarta parte de los hogares en el Condado Miami-Dade.
La ley “One Big Beautiful Bill” contempla recortes a los beneficios de SNAP en $287,000 millones durante los próximos 10 años. También se hicieron cambios en los requisitos de trabajo para quienes reciben cupones de alimentos. Los adultos sin dependientes, de hasta 64 años, deben trabajar, realizar capacitación laboral o voluntariado al menos 20 horas semanales para recibir beneficios por más de tres meses en un período de tres años. Aunque se contemplan exenciones para personas con discapacidad, veteranos, personas sin hogar y quienes tienen hijos menores de 14 años.
Chip Lupo, analista de WalletHub, aconseja “aprovechar las ofertas y los cupones, comprar artículos genéricos y si es posible, al por mayor” para ahorrar en la compra de víveres.
“También es recomendable usar una tarjeta de crédito que ofrezca buenas recompensas en las compras de comestibles y pagarla en su totalidad cada mes”, dijo.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de octubre de 2025, 10:55 a. m..