Paul Ryan apoya a Curbelo en visita a Miami y evita hablar de Trump
El presidente de la Cámara de Representantes federal Paul Ryan hizo el miércoles la parada política por excelencia en Miami: se tomó un cafecito en el Islas Canarias, un restaurante cubano.
Pero, a diferencia de las visitas cuidadosamente coreografiadas de la mayor parte de los candidatos, la de Ryan no incluyó una manada de cámaras de televisión y fotógrafos de prensa persiguiéndolo. En otros dos eventos, ambos en apoyo al representante republicano Carlos Curbelo, cuyo escaño está en peligro, Ryan se negó a responder preguntas. Cuando los periodistas le gritaron algunas él dio la espalda y se fue.
Este es el efecto de Donald Trump en las campañas al Congreso más encarnizadas de la Florida.
Ryan se ha distanciado tanto de Trump que ha dicho explícitamente que no lo va a defender más. Curbelo ha dicho que no va a votar por el candidato de su partido. Juntos, los dos legisladores tenían la esperanza de que el día más importante de la campaña de Curbelo fuera invadido por el tema de Trump.
“Olvídense de lo que ven en Twitter o en la televisión”, dijo Ryan a los jóvenes voluntarios de Curbelo mientras sostenía un panfleto de su plan político, “A Better Way” (“Un camino mejor”). “Créanlo o no, tenemos ideas. Tenemos soluciones”.
El presidente de la Cámara no dijo nada nuevo en sus dos eventos de respaldo a Curbelo: una visita a la escuela primaria Caribbean Elementary cerca de Cutler Bay para hablar sobre facilitar los requisitos de exámenes a los estudiantes que están aprendiendo inglés, y una parada en la oficina de campaña de Curbelo en el área del Southwest de Miami-Dade, en un centro comercial al lado de una fritanga nicaragüense.
Los reporteros, al verse privados de la habilidad de cubrir la colorida escena en el restaurante cubano, hicieron preguntas sobre Trump a Ryan que resultaron infructuosas. "Sólo voy a hablar con estos muchachos", dijo Ryan, acercándose a los voluntarios del banco de teléfonos.
Cuando los periodistas vieron que no recibirían respuesta, se volvieron hacia Curbelo, quien siguió negándose a decir por quién va a votar si no va a hacerlo ni por Trump ni por Hillary Clinton.
“A lo mejor escribiré un nombre en la boleta”, dijo Curbelo, insistiendo en que su posición ha sido “clara”. “A lo mejor votaré por un candidato de un tercer partido”.
Curbelo, nuevo en la Cámara, y quien enfrenta el reto del ex representante federal Joe García en su distrito de tendencia demócrata, fue uno de solamente un puñado de miembros de la Cámara que tuvieron la fortuna de contar con la visita de Ryan, el republicano que ocupa el puesto electo más alto del país. Más tarde el mismo miércoles, en la misma noche del debate presidencial final, Ryan tenía fijado un evento de recaudación de fondos para la reelección de Curbelo.
Un reciente sondeo comisionado por García mostró que la campaña estaba esencialmente empatada. Un sondeo demócrata llevado a cabo en el vecino Distrito 27, representado por la republicana Ileana Ros-Lehtinen, muestra que la popularidad de ella está disminuyendo, probablemente a causa de Trump aunque ella tampoco le ha dado su respaldo a él.
Ryan, preocupado por proteger a la mayoría republicana en su cámara, llamó a Curbelo “el más trabajador entre los más trabajadores”.
Fuera de la oficina de Curbelo, la campaña de García convocó a una multitud de manifestantes para protestar contra el hecho de que el Congreso no acaba de aprobar una reforma de Inmigración. Los manifestantes se habían ido ya cuando llegaron Ryan y Curbelo, aunque no antes de que la televisión consiguiera filmarlos a gusto.
Adentro, Curbelo advirtió a los voluntarios de la posibilidad de “fraude” por parte de García, cuyo antiguo jefe de despacho acabó en la cárcel tras orquestar una maraña para presentar solicitudes de boletas por correo en Internet de forma ilícita.
“Ustedes saben que estoy postulándome en contra de alguien que ha cometido fraude en el pasado. Hubo gente que fue a la cárcel”, dijo Curbelo. “Tenemos que estar preparados para todo”.
¿Estaba Curbelo usando un argumento parecido al de Trump, quien habla constantemente de unas elecciones "amañadas" aun cuando no existan pruebas que respalden su teoría?
“Esto está basado en los hechos. Esto no está basado en no se qué teoría”, dijo Curbelo. “Es un asunto muy serio en esta comunidad”.
La alegación de Trump, dijo Curbelo, “no está bien”.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de octubre de 2016, 9:22 p. m. with the headline "Paul Ryan apoya a Curbelo en visita a Miami y evita hablar de Trump."