Médicos y clínicas de Miami presentan ‘911 Cuba’, un proyecto para la reconstrucción sanitaria de la isla
En Cuba, cuando se describe la situación sanitaria no se emplean palabras como “al borde” ni “escasez”. El sistema de salud, que antes de la crisis energética estaba en evidente deterioro, ahora está completamente colapsado.
La mayoría de los medicamentos no se encuentran en las calles ni en las farmacias, a menos que un familiar los mande del exterior. Una situación que ha contribuido a ampliar la brecha entre los que viven de ingresos limitados, como jubilados y familias vulnerables, y el sector privilegiado de la población que recibe remesas.
La crisis que vienen denunciando desde hace años profesionales sanitarios dentro y fuera de la isla movilizó a organizaciones sin fines de lucro relacionadas con la salud en Miami, que se preparan para actuar de inmediato ante un cambio sociopolítico en la isla.
Solidaridad sin Fronteras y Cruz Verde Internacional anunciaron la semana pasada la iniciativa 911 Cuba, un plan para reconstruir el sistema de salud en caso de un cambio sociopolítico. Se le unieron en este propósito empresarios y dueños de compañías médicas, como la Colonia Medical Center, que dirige Jorge Acevedo y tiene 12 centros médicos en el sur de la Florida.
“En Cuba no solo los hospitales están en ruinas, sino que la asistencia primaria está totalmente en cero”, dijo el doctor Julio César Alfonso, presidente de Solidaridad sin Fronteras, que tiene amplia experiencia enviando medicinas e insumos médicos a través de una red de voluntarios dentro de la isla
Los médicos en Cuba tienen que trabajar con lo que les traigan los pacientes, que solo cuentan con lo que les manda el exilio, dijo Alfonso.
Desde hace meses Solidaridad sin Fronteras y Cruz Verde Internacional han pedido una intervención sanitaria a la Organización Mundial de la Salud y a la Organización Panamericana de la Salud y solo han obtenido respuestas burocráticas, dijo Alfonso.
El médico indicó que la ayuda de los cubanos en el exterior y la de otros gobiernos extranjeros ha sido la tabla de salvación de los enfermos, sin que el gobierno cubano reconozca esta “subvención”.
Como consecuencia de la crisis energética y sanitaria, que se agravó desde enero de este año al suspenderse el suministro subvencionado de combustible a la isla, se han aplazado cerca de 100,000 intervenciones quirúrgicas, según la ONU.
Cinco millones de personas con enfermedades crónicas podrían ver afectados sus medicamentos o tratamientos, incluyendo 16,000 pacientes oncológicos en radioterapia, y 12,400 en quimioterapia, alertan organizaciones religiosas que hacen una labor humanitaria independiente con la población.
Pruebas de diagnóstico tan elementales como un análisis de sangre, un ultrasonido o un electrocardiograma no pueden hacerse en Cuba en este momento por la falta de servicios básicos.
“Ayer no había agua, hoy hay agua y no hay corriente”, dijo en un video en Facebook un joven que intentó varios días hacerse un examen de sangre. “Si me estoy muriendo, la doctora me dijo que era directo para la funeraria y ya, después dentro de dos o tres horas me enterraban”.
Ayuda médica a Cuba en varias fases
Alfonso indicó que el primer paso para abordar las necesidades urgentes de la isla sería brindar asistencia total de carácter humanitaria, completamente gratuita.
“En Cuba hay niños muriendo por falta de ventiladores respiratorios”, señaló sobre lo más urgente, atender a pacientes con padecimientos graves, descuidados desde hace meses.
Solidaridad sin Frontera cuenta con 58,000 profesionales de la salud entre sus miembros. La organización sin fines de lucro ha hecho una labor de defensa de los derechos de los médicos que fueron perseguidos por el gobierno cubano y sus representantes al tratar de escapar de misiones médicas en el extranjero, en las que eran mano de obra esclava porque recibían un pago ínfimo por su trabajo.
Al llegar a Estados Unidos, también los han orientado para que puedan continuar estudios y obtener certificaciones y reválidas para insertarse en el sistema médico de Estados Unidos.
Muchos de esos profesionales hoy están dispuestos a ayudar a su país, en caso de que se produzca el cambio que tanto esperan, dijo Alfonso.
El médico tiene experiencia trabajando en labores humanitarias como la que brindó Estados Unidos después del terremoto en Haití en el 2010.
El ejército norteamericano llevaría a Cuba buques hospitales flotantes, sugirió Alfonso, citando el USNS Comfort (T-AH 20) en el que colaboró.
“Estos barcos tienen salas para quemados y pacientes con afecciones respiratorias, ambulancias y helicópteros, que pueden trasladar los casos más críticos”, precisó.
Los médicos nuestros, dijo refiriéndose a los cubanos, pueden trabajar en estas instalaciones porque el ejército norteamericano permite que lo hagan sin tener la licencia médica estatal, más en una situación de emergencia.
Reconstrucción de hospitales
La segunda fase se enfocaría más en la reconstrucción de hospitales y centros médicos, que se encuentran en un estado lamentable. El gobierno cubano no ha invertido en su mantenimiento ni en la construcción de nuevos centros sanitarios porque se enfocó en la construcción de hoteles para turistas.
Alfonso considera imprescindible una evaluación del sistema de salud en todos los sectores para calcular los costos y métodos para reconstruirlo.
A la ayuda gratuita inicial se sumaría posteriormente un sistema de salud privado para quienes puedan pagarlo, que alternaría con un sistema de salud para los más vulnerables, subvencionado por el futuro gobierno cubano.
La parte logística de la ayuda quedaría por parte de la Cruz Verde Internacional, que ha estado gestionando el envío de medicamentos a Cuba, muchos donados por farmacéuticas de Estados Unidos.
La labor que venían realizando desde hace años ha mermado porque la Seguridad del Estado comenzó a perseguir a los voluntarios que repartían los medicamentos, dijo Taimy Alfonso, que dirige Cruz Verde Internacional.
Por ahora se han estado reuniendo con compañías que se especializan o que tienen relaciones de trabajo con firmas de insumos médicos, dijo Taimy, con el objetivo de entrar a Cuba con más medicamentos y artículos de primeros auxilios, porque están muy enterados de las carencias en la isla.
Alfonso dijo que también han recibido el apoyo del Miami Medical Team, dirigido por el doctor Manuel Alzugaray, que tiene gran experiencia haciendo intervenciones quirúrgicas y brindando cuidados de salud en Latinoamérica.
Otros grupos de la sociedad civil cubana se están preparando para el cambio. Empresarios e inversionistas crearon en Miami la Cámara de Comercio Cubano-Americana con vistas a la reconstrucción financiera de Cuba.
La Asociación de Abogados Cubano-Americanos (CABA) también se ha unido a una coalición de organizaciones opositoras en Miami para elaborar un marco legal para una futura Cuba democrática.
“La buena noticia es que dentro de Cuba, el personal médico está dispuesto a trabajar en lo que sea y así nos lo han dicho”, concluyó Julio César Alfonso.
Los interesados en ayudar pueden comunicarse al 305-884-4110 y 888-481-5856.