Miembro de junta de condominio de Miami culpa a la administración anterior
Un miembro de la Junta Directiva de The Beach Club at Fontainebleau Park dijo que los problemas de ese condominio se remontan a la gestión anterior.
Guillemo Merique, vicepresidente de la asociación de propietarios, acusó a GRS Management, empresa que administró el condominio por ocho años, y a los previos representantes de la Asociación de Propietarios de no haber ofrecido un servicio óptimo en ese complejo habitacional.
Como parte de esa acusación, Merique dijo que se llegó al extremo de haber presentado ante el Condado de Miami-Dade reportes de ingeniería que certificaban que la infraestructura del condominio se encontraba en buenas condiciones, cuando en realidad no se habían realizado las reparaciones requeridas.
Merique acusó al ingeniero Alberto Cardona de haber elaborado “informes falsos” que señalaban que los 12 edificios del complejo fueron sometidos a obras de reparación que los dejaban listos para obtener la obligatoria recertificación de 40 años de antigüedad.
“El ingeniero Alberto Cardona, contratado por GRS y la Junta, certificó en el 2014 que todos los edificios aprobaban la certificación de los 40 años”, dijo Merique en un correo electrónico. “[Pero] resultó ser una gran mentira [...] por lo que fue encausado”.
En septiembre pasado, Cardona fue sancionado por el Florida Board of Professional Engineers (FBPE), entidad que le suspendió su licencia de ingeniero por tres meses, además de sancionarlo con un periodo de probatoria de dos años, y el pago de $7,000.
De acuerdo con el dictamen, Cardona realizaba evaluaciones profesionales de estructuras de edificios cuando su licencia había sido aprobada en calidad de ingeniero eléctrico.
Cardona dijo a el Nuevo Herald que tras ser convocado en el 2012 por GRS y un miembro de la Junta de The Beach Club -que no identificó con nombre y apellido-, presentó una cotización para realizar el estudio de ingeniería para gestionar la recertificación del condominio. Sin embargo, agregó que el contrato se lo otorgaron a otro ingeniero y las obras de reparación de infraestructura fueron realizadas por empleados de mantenimiento del complejo.
La presidenta de GRS Mangement, María Barreto, dijo a el Nuevo Herald que los representantes de la Asociación de Propietarios decidieron no continuar con los servicios del ingeniero inicialmente contratado. La razón: ese ingeniero había recomendado encargar las obras de reparación a una empresa que conocía.
Un año más tarde, Cardona fue nuevamente convocado para elaborar los informes que se debían presentar ante Miami-Dade. De acuerdo con su versión, a lo largo de un año fue certificando progresivamente que cada uno de los 12 edificios había sido sometido a reparaciones y que se encontraban en buenas condiciones.
Yo dije que [los edificios] estaban buenos, pero los daños habían vuelto. Por ejemplo, en las paredes resquebrajadas, en vez de repararlas colocando varillas de hierro para luego cubrirlas con cemento, solo las tapaban con cemento y las pintaban por lo que parecía que estaban perfectas
Alberto Cardona
ingeniero contratado por GRS y la Junta Directiva de The Beach Club at Fontainebleau“Yo dije que [los edificios] estaban buenos, pero los daños habían vuelto. Por ejemplo, en las paredes resquebrajadas, en vez de repararlas colocando varillas de hierro para luego cubrirlas con cemento, solo las tapaban con cemento y las pintaban por lo que parecía que estaban perfectas”, dijo Cardona. “No tengo rayos equis para ver si estaban bien y lo certifiqué [...] cometí un error”.
El hecho provocó la indignación de los residentes y el caso fue reportado por Univisión 23. Fue entonces que los vecinos impulsaron una campaña para cambiar a los representantes de la Asociación de Propietarios, en el 2014.
Merique también criticó que en el 2010 y en el 2014 fueran implementadas dos cuotas especiales por un total de más de $1millón, monto que, según el directivo, no se reflejó en mejoras del condominio.
Barreto sostuvo que la primera cuota del 2010, por $310,000, sirvió para balancear el presupuesto del condominio ante la crisis financiera que sufrió la economía estadounidense. Del 2008 al 2009, el déficit presupuestal del condominio era de más de $200,000, según Barreto porque casi el 30 por ciento de los propietarios no cumplían con pagar sus cuotas de mantenimiento.
Barreto agregó que en esa época más de un centenar de apartamentos del condominio se encontraban bajo embargo hipotecario. Agregó que entre el 2011 y el 2013 el déficit acumulado del condominio volvió a escalar a $215,000. Y ante la necesidad de recertificar la infraestructura del condominio se aprobó el pago de otra cuota especial de $750,000 por seis meses.
Otra de las críticas de Merique contra GRS, es que Jorge Barreto haya integrado entre abril y noviembre del 2014 la Junta Directiva de The Beach Club a pesar de que su esposa, María Barreto, sea la dueña de GRS, la empresa que administraba el condominio. Entonces, los Barreto eran dueños de dos apartamentos en The Beach Club, ahora solo de uno.
“Cuando postulé expliqué por escrito, en mi hoja de vida enviada a todos los propietarios, que mi esposa era la dueña de GRS”, dijo Jorge Barreto. “Expliqué que yo me excluiría de las votaciones relacionadas con contratos de GRS”.
Sin embargo, el descontento continuó y gente que había apoyado a Jorge Barreto terminó dándole la espalda. Tras ganar las elecciones de ese año, la nueva Junta Directiva presidida por Wilfredo Zayas, y Merique en la vicepresidencia, no renovó el contrato con GRS.
Una de las primeras decisiones de Zayas y su grupo fue contratar a Florida’s Property Management (FPM) para administrar el condominio. La misma empresa en la que su cuñada, Roxana Domínguez, labora como administradora del condominio Los Sueños, en Hialeah.
Meses después FPM fue desactivada y el contrato para administrar The Beach Club fue asumido por Sunshine Management Services. Domínguez se mantiene ahí, siempre como administradora de Los Sueños.
Tras negarlo hasta en cuatro oportunidades, Domínguez reconoció a reporteros de el Nuevo Herald y Univisión 23, su vínculo familiar con Zayas.
“Sí [Wilfredo Zayas] es mi cuñado”, dijo Domínguez y agregó, “pero yo no tengo nada que ver con Beach Club”.
La reportera Erika Carrillo de Univisión 23 contribuyó a esta historia
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Esta historia fue publicada originalmente el 15 de marzo de 2016, 6:55 p. m. with the headline "Miembro de junta de condominio de Miami culpa a la administración anterior."