Dirigente sindical mexicano compra 11 condos de lujo en Miami
En un solo día del 2005, un funcionario del poderoso sindicato de maestros de México y sus familiares gastaron $6.3 millones en 11 condominios de lujo en un rascacielos de Brickell.
Puede que Bernardo Quezada Salas, ahora legislador en México, haya pagado en efectivo por los condos de lujo en el Espirito Santo Plaza. Las compras se hicieron a través de compañías de la Florida que son propiedad combinada de una o más de las siguientes personas: Quezada Salas, su esposa, su cuñada y su cuñado.
El año antes de las compras de Brickell, su esposa, Jessica Peredo Rincón, había pagado $1.1 millones por un condominio de dos cuartos en el elegantísimo Setai en South Beach. Luego, en el 2008, el matrimonio compró juntos uno de tres cuartos en un edificio de lujo en Sunny Isles Beach por $848,000.
Las transacciones –que no parecen haber sido reportadas anteriormente en los medios de prensa– hacen cuestionarse cómo es que un funcionario de sindicato como Quezada Salas y su familia pudieron permitirse comprar tantas viviendas caras.
El Miami Herald reportó recientemente cómo fondos cuestionables procedentes del extranjero ayudaron a alimentar la subida estratosférica de los precios del mercado inmobiliario en el sur de la Florida. Una fuga de datos en el bufete legal panameño Mossack Fonseca permitió a los periodistas revisar 11.5 millones de documentos secretos, los llamados Papeles de Panamá, y rastrear las inversiones de toda una serie de compañías fachada offshore en viviendas locales. Muchas de las compañías estaban controladas por personas acusadas de corrupción u otros delitos.
Quezada Salas y sus familiares no aparecen en esos papeles, y sus transacciones no involucran cuentas offshore.
“Miami ha sido históricamente una ciudad que recibe con los brazos abiertos a personas de todo el mundo sin hacer preguntas”, dijo William Hardin, profesor de bienes raíces de la Universidad Internacional de la Florida. “[Los bienes raíces de Miami] son un mercado de lujo anónimo impulsado por el dinero en efectivo… Si fueras a comprar un montón de unidades en Charlotte, o la casa más cara de Atlanta, la gente hace preguntas. Hay un mayor nivel de escrutinio”.
Aunque la oleada de capital extranjero en efectivo ha estimulado los ingresos por concepto de impuestos a la propiedad y creado empleos, también ha puesto los precios de la vivienda fuera del alcance de la mayoría de las personas que viven aquí. El sur de la Florida es ahora uno de los mercados de la vivienda menos asequibles de Estados Unidos.
“No estamos construyendo para la demanda local. Estamos construyendo para la demanda externa”, dijo Hardin.
El sindicato de Quezada Salas, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), es el mayor de Latinoamérica, con 1.4 millones de miembros. Es considerado por muchos el sindicato más poderoso –y tal vez el más corrupto– de toda la región.
En el 2013, las autoridades mexicanas arrestaron a la poderosa presidenta de STNE Elba Esther Gordillo, por malversación y crimen organizado. Ellos dijeron que Gordillo –una persona de gran influencia política conocida como La Maestra– y tres altos funcionarios habían robado $200 millones en fondos sindicales. Gordillo, de 71 años, fue acusada de derrochar el dinero en compras en Neiman Marcus, cirugía plástica y mansiones costeras en San Diego, entre otras cosas.
Entre el 2002 y el 2005, ella sirvió asimismo de secretaria general del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el cual ha gobernado a México durante la mayor parte del siglo XX y está ahora de vuelta en el poder.
Desde su arresto, Gordillo ha pasado la mayor parte del tiempo en una suite de hospital adosada a la prisión de Tepepán en Ciudad México o en un hospital privado de la capital. El caso legal en su contra avanza con gran lentitud, pero sus propiedades inmobiliarias no han sido confiscadas. Los cargos continúan pendientes.
“Ella tiene apartamentos en París y en Buenos Aires, y una mansión enorme en Ciudad México”, dijo Carlos Ornelas, experto del sistema educativo de México con un doctorado de Stanford.
Quezada Salas no ha sido acusado de delito alguno, y no ha sido objeto de sospechas públicas en los medios de prensa. Los reportes noticiosos sobre la corrupción en el sindicato de maestros rara vez mencionan su nombre.
Quezada Salas empezó a trabajar en el SNTE en 1986, y ocupó varios cargos en el mismo hasta el 2015, aunque su biografía legislativa no deja en claro si él ocupó cargos en el SNTE entre el 2003 y el 2009.
Reportes noticiosos, incluyendo uno en el respetado periódico financiero El Economista, afirman que él tenía una estrecha relación con la hija menor de Gordillo, Mónica Arriola, quien murió de cáncer del cerebro hace tres semanas. Arriola, de 44 años, era senadora del Partido Nueva Alianza (PNA), creado por Gordillo y el SNTE en el 2005 para jugar un papel de otorgador de cargos en la política nacional.
Quezada Salas ganó un escaño del PNA en la Cámara de Diputados, la cámara menor de la legislatura mexicana, y es ahora un legislador federal titular.
Como legislador, él tiene que presentar una declaración revelando sus activos personales. La declaración no es hecha pública a menos que el legislador así lo decida. Quezada Salas ha mantenido la suya en privado.
El no respondió a dos correos electrónicos enviados a su cuenta legislativa. Un portavoz del PNA, Miguel Angel Sosa, dijo que hablaría con Quezada Salas pero no respondió mensajes de inmediato.
Durante las últimas tres décadas, Quezada Salas ha ocupado puestos cercanos a las personas más influyentes del sindicato, empezando con Gordillo, luego con la hija de ella, y desde el 2013 con el director actual del SNTE Juan Díaz de la Torre. Ha prestado servicio en el comité ejecutivo nacional del sindicato –la junta que toma decisiones en el mismo– y supervisado programas sindicales con enormes presupuestos, como uno que brinda a los maestros viviendas subsidiadas. Además, él ha estado a cargo de llevar fondos de la unión a campañas políticas.
Durante un período de dos años que terminó en el 2014, Quezada Salas fue el principal funcionario del sindicato en el Instituto Politécnico Nacional, una gigantesca universidad con más de 170,000 estudiantes y unos 17,000 profesores y empleados sindicalizados.
“Esa es una rama importante del sindicato. Ellos tienen sueldos más altos, sueldos más sustanciosos”, dijo Jorge Javier Romero, experto en política pública que enseña en la Universidad Nacional Autónoma de México en el D.F.
No obstante, Romero dijo que el sueldo de Quezada Salas por sus puestos sindicales en el instituto no podían explicar sus compras de millones de dólares en bienes raíces de Miami.
“A todo dar, su sueldo legal sería de 30,000 pesos. Eso no llega ni a $2,500 al mes”, dijo Romero, haciendo un cálculo aproximado de la tasa de cambio en aquel momento.
No se conoce si Quezada Salas tuvo otras fuentes de ingresos. Su suegro, Héctor Peredo Vázquez, es propietario de un negocio radicado en el estado de Veracruz que según reportajes ha crecido por medio de ofrecer a crédito efectos electrodomésticos y otros artículos a los maestros a tasas de interés más altas de lo normal.
Los 11 condos propiedad de Quezada Salas y su familia les dieron control del 10 por ciento de las unidades del Espirito Santo Plaza. La torre de 36 pisos en el 1395 Brickell Ave. Incluye espacio de oficinas para Brickell Bank y el bufete Fowler White, así como Crossfit y el lujoso Conrad Hotel. El edificio fue rebautizado Brickell Arch tras haber sido vendido el año pasado por $142 millones en un negocio que no incluyó el hotel ni los condominios.
Las compañías que controlan los condominios de Brickell tienen nombres exóticos como Xiber, Cache e Ilcati. Las mismas están registradas a nombre de Quezada Salas, su esposa, su cuñado, Héctor Peredo Rincón, o su cuñada, Claudia Peredo Rincón. Aunque no se sabe con seguridad, es probable que las compras hayan sido hechas en efectivo, ya que no se registraron hipotecas en los archivos públicos de Miami-Dade.
Frank Segredo, abogado de Coral Gables que estableció las compañías en el 2005, dijo que no podía recordar nada sobre las compras. Dijo que no recordaba haber trabajado con Quezada Salas o sus familiares. (A Segredo se le prohibió luego ejercer la abogacía por un incidente de fraude hipotecario no relacionado con este caso).
Capitales fugados de Brasil, Argentina y Venezuela han impulsado tradicionalmente el mercado inmobiliario del el sur de la Florida. Pero el dinero mexicano también está dejando su huella.
La primera dama de México, Angélica Rivera, compró un condominio de lujo en Key Biscayne. La esposa de Alejandro Murat Hinojosa, uno de los principales funcionarios de la vivienda de ese país e hijo del ex gobernador del estado de Oaxaca, es dueño de un condo de $750,000 en Boca Ratón. Y el hijo de Carlos Romero Deschamps, senador mexicano y jefe del sindicato de trabajadores del petróleo, gastó $7.5 millones en dos condominios de Miami Beach.
Para Quezada Salas y su familia, las unidades de Brickell resultaron una mala inversión.
En el 2012, el cuñado de Quezada Salas vendió una de las unidades por $550,000, con una pérdida de $83,000 del precio pagado originalmente.
Quezada Salas y su familia compraron en el ápice de la burbuja inmobiliaria en el 2005, y pagaron $5.6 millones por los 10 condominios de los que todavía son propietarios.
En la actualidad, esas mismas unidades tienen un valor de mercado de $4.1 millones, según el tasador de propiedades de Miami-Dade.
Los condominios del antiguo Espirito Santo no se venden muy a menudo, dijo un corredor inmobiliario local que pidió no ser identificado. “La mayoría de la gente piensa que es sólo el hotel y oficinas”, dijo.
Quezada Salas y su esposa vendieron además un condo de tres cuartos que tenían en Jade Beach en Sunny Isles por $800,000 en el 2012. Ellos habían pagado $848,000 cuatro años antes.
Pero el de dos cuartos en el Setai de South Beach resultó ser una ganga.
La unidad, que está a nombre de la esposa de Quezada Salas y se compró con ayuda de una hipoteca de $770,000 de HSBC, está evaluada ahora en $2.6 millones, más del doble del precio pagado en el 2004.
Julio C. Roa, quien lleva el blog sobre política mexicana enlapolitika.com, contribuyó a este reportaje.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de abril de 2016, 4:32 p. m. with the headline "Dirigente sindical mexicano compra 11 condos de lujo en Miami."