Sur de la Florida

Advierten sobre peligros de cirugías cosméticas en clínicas privadas

Heather Meadows, de 29 años, vecina de West Virginia y madre de dos niños, que falleció la semana pasada tras una cirugía cosmética en una clínica de Hialeah.
Heather Meadows, de 29 años, vecina de West Virginia y madre de dos niños, que falleció la semana pasada tras una cirugía cosmética en una clínica de Hialeah.

Los riesgos mortales que corren los pacientes que eligen someterse a cirugía estética barata en Miami se hicieron más que evidentes tras la muerte reciente de una mujer de 29 años, de Virginia Occidental, a causa de una operación de transferencia de grasa en una clínica de Hialeah.

La clínica, Encore Plastic Surgery, está registrada con el estado como centro quirúrgico privado, lo cual requiere que, o bien sea acreditada por una junta médica reconocida, o que se someta a inspecciones de parte del Departamento de Salud de la Florida.

Un portavoz del Departamento de Salud dijo que la inspección más reciente de Encore fue el 27 de enero, aunque no estaba disponible de inmediato el informe de la revisión. Pero como Encore no es propiedad total de un médico, la Junta de Medicina de la Florida no puede tomar medidas de emergencia para restringir las operaciones quirúrgicas o cerrar el centro tras la muerte de un paciente, dijo Christopher Nuland, asesor jurídico de la Sociedad de Cirujanos Plásticos de la Florida.

“Eso es una falla de la ley”, dijo Nuland, cuyo grupo está a favor de una supervisión estatal más estricta de los centros quirúrgicos privados. “Es una laguna jurídica que estamos tratando de eliminar. Si un centro es propiedad total de un médico, la Junta de Medicina lo puede cerrar”.

Y como la clínica no tiene reclamaciones de pago a terceras partes, como compañías de seguro médico —sólo acepta efectivo, cheques personales o crédito— las leyes de la Florida no requieren que Encore sea supervisada por el otro departamento de normación de la salud del estado, la Agencia de Administración de Servicios de Salud (AHCA), que supervisa las licencias de hospitales, asilos y otras instalaciones médicas.

Debido a la ausencia de una estricta supervisión estatal a los centros quirúrgicos privados, dijo la senadora estatal Eleanor Sobel, demócrata por Broward, los consumidores deben estar al tanto de los peligros que enfrentan al decidir someterse a cirugía estética en clínicas del sur de la Florida como Encore.

Medicina Legal de Miami-Dade dijo el lunes que Heather Meadows, de Virginia Occidental y madre de dos niños pequeños, murió a consecuencia de coágulos de grasa que entraron en su flujo sanguíneo durante una operación de transferencia de grasa, lo que le provocó insuficiencia cardíaca y respiratoria.

“No hay ninguna ley estatal que supervise a estos centros. De modo que usted está en peligro”, dijo Sobel, quien este año auspició un proyecto de ley para hacer más estricta la normación estatal de los centros quirúrgicos privados, pero no consiguió que se aprobara. “Cualquier mujer que entre en una clínica y no revise las credenciales corre peligro de no salir viva de esa clínica”.

Hasta alrededor del 2007, la Florida regulaba estrictamente los centros de cirugía ambulatoria y les exigía cumplir normas como la acreditación de la Comisión Conjunta, una agencia sin fines de lucro reconocida a nivel nacional que certifica a hospitales y otros centros médicos, dijo Linda Quick, asesora de servicios médicos del sur de la Florida.

Pero con los años la Legislatura ha ido eliminando poco a poco las normas que rigen las operaciones quirúrgicas hechas por médicos en sus consultorios, y además ha ido eliminando muchas medidas de protección al consumidor.

“Si la operación es en la consulta, el único requisito es la licencia personal”, dijo Quick, “y lo que es particularmente preocupante es que, en el estado de Florida, a los médicos ni siquiera se les exige tener seguro contra negligencia médica.

“Nuestra Legislatura”, dijo, “ha estado obsesionada con la desrregulación”.

Quick dijo que, incluso si se hubiera establecido normas más estrictas que exigieran más inspecciones de las instalaciones, el gobernador Rick Scott ha reducido el presupuesto y el personal del Departamento de Salud y su capacidad de supervisar con efectividad los centros quirúrgicos privados y sus médicos.

Desde el 2014, según el presupuesto de Scott, el Departamento de Salud de la Florida ha eliminado alrededor de 1,500 plazas, la mayoría en las áreas de atención médica especial a niños y las agencias de salud de los condados. El Departamento de Salud también perdió unos $57 millones de presupuesto durante el mismo período.

“No tienen el personal necesario para visitar todas esas consultas”, dijo Quick.

Sin una regulación rigorosa por parte del estado, los consumidores se ven obligados a arreglárselas por sí mismos, dijo Nuland, de la Sociedad de Cirujanos Plásticos de la Florida.

“Una de las cosas que son muy difíciles de regular”, dijo, “es una cultura de la seguridad… Pero eso es es precisamente lo que el consumidor necesita saber”.

Sobel, la senadora estatal, dijo que las decisiones de los consumidores se basan con frecuencia en los precios o las presiones sociales, y no en las evaluaciones satisfactorias.

“El consumidor muchas veces no sabe qué tiene que preguntar, y eso es desafortunado”, dijo. “En nombre de la vanidad, la gente anda buscando gangas, y con frecuencia escogen lo más barato, y no la calidad. Esto no es atención de calidad”.

En la Florida, sin embargo, los consumidores pueden averiguar mucho sobre su médico a través del servicio de búsqueda en línea Medical Quality Assurance del Departamento de Salud, donde pueden verificar la licencia médica, historial de estudios, certificaciones profesionales e historial de sanciones disciplinarias de los profesionales de la medicina.

La AHCA, que norma a los centros médicos, mantiene FloridaHealthFinder.gov, un servicio de búsqueda en línea donde los consumidores pueden averiguar más sobre los centros quirúrgicos con licencia y los hospitales.

Incluso con esas herramientas que el estado brinda al consumidor, a los consumidores les puede ser difícil descifrar la verdad sobre una clínica y sus médicos.

Encore, la clínica de Hialeah donde Meadows se sometió a una operación no especificada el 12 de mayo, está registrada con el estado como centro quirúrgico privado.

La inscripción incluye a cuatro “médicos supervisores”, entre ellos Carlos Reydell Medina, cirujano plástico certificado por la Junta de Medicina, que tiene seguro contra negligencia médica, a diferencia de los demás médicos asociados con Encore.

Pero Medina dijo en un correo electrónico enviado al Herald que él nunca ha trabajado en Encore y que se ha puesto en contacto con el Departamento de Salud para que se quite su nombre de los documentos oficiales de la clínica. Los otros tres médicos registrados como médicos supervisores son Orlando Llorente, James McAdoo y Osakatukei “Osak” Omulepu.

Un abogado de Llorente declinó comentar sobre el caso. McAdoo y Omulepu no respondieron a solicitudes de entrevista hechas a través del centro de llamadas de Encore y la página de Internet de la clínica.

La Policía de Hialeah y funcionarios del Departamento de Salud no han identificado al médico que operó a Meadows. Brad Dalton, vocero del Departamento de Salud, dijo que los médicos supervisores que aparecen en los documentos de inscripción de Encore no tienen necesariamente supervisión médica en el centro.

“Es sólo una manera en que vinculamos estas licencias médicas con esa dirección”, dijo.

Muchos pacientes son atraídos por ofertas de operaciones baratasy por testimonios personales publicados en páginas de Internet relacionadas con el sector, como RealSelf.com, donde un médico de Miami recibió reseñas cargadas de elogios a pesar de que el Departamento de Dalud lo ha acusado repetidas veces de negligencia médica.

Una mujer que pidió no ser identificada, pero que mostró recibos, contratos y otros documentos que establecen que se sometió a una liposucción en mayo del 2015 en Vanity Cosmetic Surgery, clínica particular afiliada con Encore, dijo que había viajado a Miami desde Tampa tras encontrar el lugar en Internet.

“Yo estaba haciendo búsquedas de Google en Miami porque uno ve a tanta gente hermosa en Miami”, dijo, “y tropecé con Vanity… Encontré un video de una señora que decía lo contenta que estaba. Fui a RealSelf y encontré un montón de reseñas positivas [del médico]”.

La mujer dijo que lo que ella pensaba que sería una simple liposucción se convirtió en una pesadilla, en que el médico, Omulepu, la dejó en una habitación de hotel, donde se despertó al día siguiente en un charco de su propia sangre.

Tras haber sido llevada de emergencia al Hialeah Hospital con intensos dolores, dijo la mujer, le hicieron transfusiones de sangre y fue trasladada luego al Tampa General Hospital antes de irse a Kentucky para que sus padres pudieran cuidarla. La mujer dijo que todavía siente dolor en el estómago y que un siquiatra le había diagnosticado síndrome de estrés postraumático.

La mujer perdió su empleo como administradora de cuentas de jubilación, donde había recibido un bono de $2,500 que usó para pagar la liposucción.

“Cuando una llega, una espera estar, si no mucho más contenta, al menos un poco más contenta con la apariencia personal, y eso no pasó”, dijo. “Fue todo lo contrario. Tengo cicatrices. Mi estómago luce un poco deformado… Ha sido una montaña rusa emocional que me ha dejado exhausta”.

Compradores, tengan cuidado

La cirugía estética representa un peligro médico para los pacientes. Pero los consumidores pueden tomar medidas para averiguar más sobre sus médicos y sobre los centros donde se someterán a procedimientos quirúrgicos, dijo Christopher Nuland, abogado principal de la Sociedad de Cirujanos Plásticos de la Florida.

Nuland brindó los siguientes consejos a los consumidores que están considerando la posibilidad de hacerse una cirugía estética en un centro privado:

1. No crean todo lo que leen en los anuncios de publicidad, y no se dejen seducir por precios que parecen imposiblemente bajos. Si los precios son imposiblemente bajos, usted tiene que preguntarse: ¿qué es lo que no están brindando?

2. Siempre compruebe el perfil del médico, el cual está disponible en línea en el servicio de búsqueda en línea Medical Quality Assurance del Departamento de Salud de la Florida. Los perfiles listan las sanciones disciplinarias impuestas a los médicos.

3. Verifique la certificación de especialista de un médico recibida o no de la Junta Estadounidense de Cirugía plástica, o, hasta cierto punto, la Junta Estadounidense de Dermatología.

4. Nunca se opere sin una consulta previa. “No estoy hablando del día de la operación”, dijo, “y asegúrese que sea con el cirujano; no con un vendedor, ni con un enfermero”.

5. Se le pedirá que firme un acuerdo de consentimiento informado. El consentimiento informado deberá dar detalles muy específicos sobre el procedimiento que se llevará a cabo, detallando incluso las partes exactas del cuerpo.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de mayo de 2016, 6:27 p. m. with the headline "Advierten sobre peligros de cirugías cosméticas en clínicas privadas."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA