Joven de Miami víctima de cirugía estética pide ayuda a la comunidad
CORRECCIÓN: El Departamento de Salud de la Florida proporcionó el martes información incorrecta sobre el estatus de la licencia médica del doctor Mario Alberto Díaz. Díaz sí cumplió con todos los requerimientos disciplinarios y tiene permitido practicar medicina en Florida, informó un vocero del Departamento de Salud el miércoles.
Cuando Linda Pérez estuvo en coma durante varias semanas tras someterse a una cirugía de aumento de senos en la clínica Coral Gables Comestic Center, en Miami, su familia contrató rápidamente a una firma de abogados. En las semanas y meses siguientes la familia y los abogados afirmaron a la prensa varias veces que demandarían al centro cosmético y a los doctores implicados en la operación.
Ahora, a tres años del incidente tras el cual Pérez, de 21 años de edad, sufrió daños cerebrales, no puede caminar y apenas dice algunas palabras, los abogados Mark Eiglarsh y Joseph Nusbaum nuevamente ofrecieron una conferencia de prensa para anunciar que la demanda de hace tres años no procedió y que su cliente se encuentra en una situación precaria.
Los abogados organizaron la conferencia precisamente en días en que el tema de los riesgos que pueden acarrear las cirugías cosméticas ha saltado nuevamente a la luz pública, tras la muerte de una mujer de 29 años de Virginia Occidental que se realizó una transferencia de grasa en una clínica de Hialeah.
“Muchos cree que va a haber una lluvia de dinero cuando pasan estos casos. Simplemente presenta una demanda y ganate unos millones”, dijo Eiglarsh durante la conferencia en la casa de Homestead donde Pérez vive junto a su hijo de 6 años, Dainier, y a su madre Mariela Díaz. “Pero el dinero que pudo recuperar mi cliente fue tan poco que ni nos atrevimos a cobrar nuestros honorarios”.
Eiglarsh no dijo públicamente la cifra por indemnización que recibió su cliente, pero aclaró que fue un pago por un reclamo presentado contra un seguro a terceros del anestesista que atendió a Pérez durante la operación. El abogado dijo que la suma apenas alcanzó para cubrir algunos gastos médicos y que la familia aún enfrenta precariedades financieras, por lo que su firma inició una campaña de recaudación en gofundme.com para pedir donaciones.
Registros públicos de la Oficina de Regulación de Seguros de la Florida revisados por el Nuevo Herald muestran que la compañía aseguradora del anestesista, Mario Alberto Díaz, habría hecho un pago de $100,000 por indemnización en el caso de Pérez y de $6,000 a los abogados que la representaron.
De acuerdo con Eiglarsh y Nusbaum, ellos intentaron demandar a la clínica Coral Gables Cosmetic Center, donde el doctor Jacob Freiman realizó la cirugía, y al anestesista Díaz por negligencia pero se encontraron con limitaciones al presentar la demanda. Según ellos, el centro no contaba con seguro por casos de mala práctica. Además, la póliza de seguro del anestesista era limitada, dijeron.
Kubs Lalchandani, abogado de Coral Gables Cosmetic Center, ubicada en 1800 SW 27 Avenue, no confirmó el martes a el Nuevo Herald si la clínica tenía ese tipo de seguro. La ley de la Florida no regula estrictamente este tipo de clínicas y tampoco exige ni a los centros ni a los médicos en general tener seguro contra negligencia médica.
En un comunicado Lalchandani dijo que no tenía conocimiento de que se haya presentado alguna demanda contra el centro de procedimientos estéticos, y que por razones de privacidad el centro “no puede comentar sobre ningún asunto médico relacionado con sus pacientes”.
Coral Gables Cosmetic Center es propiedad de Guiribitey Cosmetic & Beaut Institute, Inc y está registrada como un “centro quirúrgico privado”, según registros públicos estatales. Este tipo de clínicas requieren, o bien ser acreditada por una junta médica reconocida, o someterse a inspecciones de parte del Departamento de Salud de la Florida.
“Yo creo que la mejor solución para evitar todo esto es pensarlo muy bien antes de cambiarse algo en su cuerpo”, opinó Mariela Díaz, quien dijo que su hija pagó $3,500 por la cirugía. “Hay mucha información que uno no sabe y después cuando algo sale mal nadie se hace responsable”.
El Departamento de Salud de la Florida presentó una queja administrativa contra el anestesista Díaz ante la Junta Médica de la Florida el año pasado, por el procedimiento realizado a Pérez. En la queja se establece que Díaz debió responder “de una manera más eficiente y rápida” a la repentina baja de presión sanguínea de Pérez después de la operación. También establece que el doctor falló al no proveer una vía de oxigeno adecuada durante un prolongado proceso de reanimación.
Díaz terminó con una multa de $10,000 y con el requerimiento de tomar 15 horas de educación médica. Un vocero de ese departamento dijo el martes que, hasta la fecha, Díaz no ha suministrado a la Junta Medica ningún documento que pruebe que ha completado las clases y que por lo tanto no puede practicar medicina en el estado.
El Miércoles un vocero del Departamento de Salud revisó nuevamente los registros e informó que había dado información errónea el martes. Díaz sí completó las 15 horas de clases requeridas y por lo tanto sí puede practicar medicina en Florida.
Díaz también pagó la multa de $10,000 el 6 de enero de este año y $11,288 adicionales por costos de la investigación al Departamento de Salud.
El anestesista, que no respondió a un correo enviado por el Nuevo Herald el martes por la noche, no fue suspendido por el incidente de Pérez y su licencia permanece activa, de acuerdo con récords estatales.
Una versión previa de esta historia no incluía información actualizada del Departamento de Salud de la Florida sobre el estatus de la licencia médica del Doctor Mario A. Díaz.
Daniel Chang y Joan Chrissos, del Miami Herald, contribuyeron con esta información.
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Esta historia fue publicada originalmente el 24 de mayo de 2016, 7:09 p. m. with the headline "Joven de Miami víctima de cirugía estética pide ayuda a la comunidad."