‘Vamos a terminar disparándoles’: Usan pistolas eléctricas y llaves de cuello al detener inmigrantes en Florida
El adolescente estaba sentado en el asiento delantero de una camioneta de jardinería cuando vio las luces intermitentes de un auto de la Patrulla de Carreteras de la Florida (FHP). Un agente le indicó a su madre, que conducía, que se detuviera en medio de una carretera de tres carriles cerca de Palm Beach Shores, rodeada de tráfico y de los altos condominios que bordean la costa del sur de la Florida.
Kenny Laynez Ambrocio, de 18 años, dijo que el agente de la FHP solo les preguntó adónde se dirigían antes de revisar la licencia de su madre y decirle que estaba suspendida.
El agente entonces centró su atención en Laynez Ambrocio y sus dos compañeros de trabajo, ninguno de los cuales tenía identificación. Pidió refuerzos a la Patrulla Fronteriza (CBP) y, durante los siguientes 35 minutos, los agentes rodearon la camioneta blanca, preguntándoles si alguno de ellos se encontraba ilegalmente en Estados Unidos.
Laynez Ambrocio recordaría más tarde que un agente les dijo a sus amigos que no hicieran llamadas telefónicas y que no podían grabar el arresto.
Había estado mostrando videos a su madre en TikTok y su teléfono estaba junto a él en la camioneta. En silencio, comenzó a grabar.
‘No tienes derechos‘
El video del celular y las imágenes de la cámara del tablero de un auto de la FHP capturaron una escena que se desarrolla en toda la Florida, pero que rara vez se muestra al público. Las imágenes exhiben las tácticas agresivas que los agentes han utilizado para arrestar a inmigrantes indocumentados, incluidos trabajadores en sus desplazamientos diarios, al detener autos sin una causa clara. Expertos legales declararon al Miami Herald/Tampa Bay Times que las imágenes plantean preocupaciones sobre posibles violaciones de los derechos constitucionales de los trabajadores que los protegen contra detenciones policiales arbitrarias y discriminación racial.
Mientras la administración Trump impulsa una campaña de deportación masiva, las fuerzas del orden locales y los agentes federales de inmigración rastrean el estado en busca de cualquiera que pueda haber violado la ley migratoria. El gobernador Ron DeSantis afirmó que los agentes de la FHP arrestaron este año a casi 3,000 personas que posteriormente fueron entregadas para su procesamiento migratorio. Funcionarios estatales y federales sostienen que la detención de tráfico del 2 de mayo a Laynez Ambrocio y sus compañeros de trabajo fue legal y siguió los procedimientos.
Laynez Ambrocio, estudiante de último año de la escuela preparatoria Palm Beach Lakes Community High School, le declaró a las autoridades que era ciudadano estadounidense, “nacido y criado aquí”. Sin embargo, nervioso, uno de sus compañeros de trabajo dijo que se encontraba en el país sin autorización, y los agentes les ordenaron que abrieran la puerta de la camioneta.
“Ustedes no tienen derecho a hacer eso”, les dijo el adolescente a los agentes.
Un agente metió la mano por la ventanilla abierta del vehículo y la abrió. En cuestión de segundos, los agentes le colocaron a uno de los hombres una llave de cuello y sujetaron a Laynez Ambrocio, que terminó arrodillado en el pavimento. Tres agentes forcejearon con un tercer hombre mientras este estaba inclinado, con las manos a la espalda. Le gritaron que se tirara al suelo.
“No te resistas”, le gritó Laynez Ambrocio a su amigo, que no hablaba inglés. “No te resistas”.
Entonces, una pistola Taser vibró cuando un agente aturdió al hombre en el estómago. Cayó al pavimento, temblando y gritando. Un agente empujó a Laynez Ambrocio al suelo, donde solo pudo ver las botas de los agentes. Gritó que tenía derechos, que había nacido en el Condado Palm Beach.
“No tienes derechos”, le dijo un agente. “Eres ilegal, hermano”.
En ese momento, parecía que Laynez Ambrocio no tenía ningún derecho.
Pero sí tenía el video.
‘Para nosotros es una realidad‘
Laynez Ambrocio y sus amigos fueron llevados a una estación de la Patrulla Fronteriza en Riviera Beach, donde encontró a otros hombres que también parecían ser jornaleros, algunos de su misma edad. Pudo ver la sangre en su amigo donde le habían disparado con una pistola eléctrica.
Finalmente, una agente le dijo que sería liberado por ser ciudadano estadounidense, pero primero quería saber si había grabado el arresto. Laynez Ambrocio se negó a desbloquear su teléfono y dijo que no había grabado nada.
Al ser liberado, los agentes le informaron que se le acusaba de un delito menor por obstrucción del arresto sin violencia, aunque el informe del arresto no menciona a Laynez Ambrocio por su nombre ni describe sus acciones.
Laynez Ambrocio fue liberado alrededor de las 5 p.m. de ese mismo día. Dijo que sus dos amigos fueron trasladados al Centro de Detención Krome, en el oeste del Condado Miami-Dade.
Laynez Ambrocio es el hijo mayor de una madre indígena maya que se mudó a Estados Unidos hace aproximadamente dos décadas desde Guatemala. Una copia de su certificado de nacimiento, que compartió con el Herald, indica que nació en el Condado Palm Beach el 11 de febrero de 2007.
En el condado vive una gran comunidad maya, muchos de cuyos miembros llegaron al país como trabajadores en busca de empleo o como refugiados que huían del genocidio que asoló al pueblo maya en Guatemala en la década de 1980.
Para mantener a su madre y a sus dos hermanos menores, de cinco y diez años, Laynez comenzó a trabajar en jardinería. Algún día quiere ser barbero y abrir una peluquería en su comunidad.
Durante semanas, no compartió el video del incidente. Tras su arresto, en un acuerdo previo al juicio, se le impuso un servicio comunitario de diez horas y un curso de manejo de la ira de cuatro horas, que completó.
En el Condado Palm Beach se difundió rápidamente la noticia de que agentes de inmigración estaban buscando a miembros indocumentados de la numerosa comunidad guatemalteca, muchos de los cuales son indígenas. En el Centro Maya-Guatemalteco, una agencia de servicios sociales junto a la carretera en Lake Worth, el personal comenzó a registrar los arrestos.
Mariana Blanco, directora de operaciones del centro, escuchó por primera vez de miembros de la comunidad sobre un joven a quien un agente le había dado una descarga eléctrica en el estómago. Se reunió con la madre de Laynez Ambrocio, que le contó sobre el video.
Acostada en la cama más tarde esa noche, Blanco vio el video en su teléfono con incredulidad.
“Sé cómo se están violando los derechos de nuestra gente, pero al verlo con tanta claridad, pensé: ‘¡Guau! El resto del mundo tiene que ver esto, como todo el mundo tiene que verlo’”, declaró al Herald. “Porque lo vivimos constantemente. Para nosotros, es una realidad en nuestra comunidad”.
‘Están empezando a resistirse más ahora‘
El video comienza con una mujer —no se sabe si es agente de la Patrulla Fronteriza o de la FHP— preguntando en español quién está en el auto ilegalmente, y continúa grabando el intercambio mientras Laynez Ambrocio baja de la camioneta. Captura la descarga de la pistola Taser, el dolor en el rostro del hombre mientras grita y, de fondo, al adolescente repitiendo varias veces: “No te resistas”.
“Así no se arresta a la gente”, les dice Laynez Ambrocio a los oficiales. “Pueden sacarlo amablemente, eso es todo, así de simple”.
Los agentes se rieron de la parada de tráfico, bromearon sobre las bonificaciones y comentaron la posibilidad de disparar a los inmigrantes durante los arrestos.
“Están empezando a resistirse más ahora”, dijo un agente no identificado. Una voz, que no se sabe si es la misma, agregó: “Vamos a terminar disparándoles a algunos”.
Juan Carlos Gómez, director de la clínica de derecho migratorio y derechos humanos de la Universidad Internacional de Florida (FIU), revisó las imágenes del arresto. Abogado de inmigración en la Florida con más de 30 años de experiencia, cuestionó la causa probable de los agentes para detener el auto o exigir identificación a otros pasajeros, además del conductor, y por qué usarían una pistola eléctrica contra un hombre que ya estaba sujeto.
Señaló la cantidad de veces que Laynez Ambrocio le dice a su amigo que no se resista.
“¿Cómo es eso de obstrucción de la justicia?”, preguntó Gómez.
El arresto de Laynez Ambrocio, dijo, es “un recordatorio del peligro que supone cuando el estado y el gobierno federal no comprenden que su función es proteger”.
“Se trata de un chico, de un adolescente”, dijo Gómez. “Pensar que un joven estadounidense no está seguro en su propio país es algo aterrador”.
Laurence H. Tribe, profesor emérito de derecho constitucional en la Universidad de Harvard, afirmó que “conducir con aspecto hispano o con aspecto no blanco no es motivo legítimo para ser detenido”.
La Constitución protege los derechos de ciudadanos y no ciudadanos por igual, con algunas excepciones en cuanto al derecho al voto y a ocupar cargos públicos, afirmó. Esto incluye el derecho a no ser arrestado arbitrariamente, a registros e incautaciones irrazonables y al debido proceso.
“Todos esos derechos pertenecen a todas las personas en Estados Unidos, incluidas las que se encuentran aquí ilegalmente”, dijo Tribe.
Laynez Ambrocio no es el primer ciudadano estadounidense en ser arrestado por inmigración en Florida este año. En abril, agentes de la FHP en Tallahassee utilizaron una ley de inmigración, ahora suspendida, para arrestar a Juan Carlos López Gómez, de 20 años. Nacido en Georgia, fue detenido camino a un trabajo de techado con colegas indocumentados y permaneció más de 30 horas en la cárcel del Condado de Leon antes de ser liberado.
Florida defiende el arresto
En una conferencia de prensa el 1 de agosto, el director de la FHP, Dave Kerner, declaró que Laynez Ambrocio había cerrado de golpe la puerta del auto y le había puesto el seguro, impidiendo que los agentes llegaran a los otros hombres.
“Arrestaron a ese ciudadano estadounidense por obstrucción a la justicia”, afirmó Kerner. “Por cierto, la resistencia fue tan fuerte que la Patrulla Fronteriza tuvo que usar una pistola Táser contra uno de los sujetos”.
Pero el teléfono celular, obtenido inicialmente por el Palm Beach Post, y las imágenes de la cámara del tablero obtenidas por el Herald no muestran portazos ni a un oficial abriendo la puerta por la ventana. El video del teléfono de Laynez Ambrocio muestra el uso de la fuerza contra los jóvenes, a una madre sollozando en el auto y a Laynez Ambrocio implorando repetidamente sus derechos.
Aproximadamente dos semanas después de que el video se hizo público, la fiscal estatal adjunta del Condado Palm Beach, Pamela Ford, decidió no procesar a Laynez Ambrocio por el cargo de delito menor.
“Tras revisar las pruebas y contactar al agente que lo arrestó, el Estado se niega a procesar. No hay pruebas suficientes para sustentar un cargo penal”, escribió Ford el 29 de julio.
La decisión enfureció al director de la FHP, quien calificó la desestimación del caso como un “error judicial”.
“No creo que la situación vaya a ser buena para esa fiscal”, dijo Kerner.
Al ser preguntado sobre los comentarios de Kerner y la decisión del fiscal, un portavoz de la Fiscalía Estatal del Condado Palm Beach afirmó que la oficina no había desestimado los cargos, sino que se había negado a procesar, y remitió al Herald al expediente judicial.
Hasta la fecha, el motivo de la parada de tráfico sigue siendo confuso. Las autoridades estatales afirman que la parada fue para realizar una “inspección de vehículo comercial”. Un registro federal revisado por el Herald/Times indica que los agentes detuvieron el camión por una “infracción de tránsito”. En una entrevista, Laynez Ambrocio afirmó que el agente no les dio ninguna razón para detenerlos.
La grabación de la cámara del tablero comienza con el agente de la FHP, Steve Julien, dando la vuelta y colocándose en medio de la carretera, donde espera a que el camión se acerque y se detenga frente a él.
Desde el momento en que comenzó la parada de tráfico, Laynez Ambrocio afirmó que se sintió perseguido por el color de su piel.
“Están abusando de su poder y discriminando racialmente a todo hispano que ven. No persiguen a delincuentes, sino a paisajistas y techadores”, declaró Laynez Ambrocio al Herald.
‘Siguen ahí fuera‘
La conducta de los agentes podría haber violado las políticas de uso de la fuerza de las propias agencias. Tanto la FHP como la CBP tienen políticas que prohíben las llaves de estrangulamiento o las sujeciones vasculares del cuello, a menos que se justifique el uso de “fuerza letal”.
En la grabación, se muestra a un agente de la Patrulla Fronteriza sujetando a un hombre con el antebrazo sobre el cuello de otro, y luego, a un agente de la FHP sujetando al hombre que recibe la descarga eléctrica, agarrándolo por el cuello mientras está agachado.
Ni la CBP ni la FHP hicieron comentarios sobre el uso de sujeciones de cuello por parte de los agentes.
Según el manual de políticas de la CBP, un agente puede usar una pistola eléctrica contra una persona que se resiste activamente y que podría lesionarse a sí misma o a otra persona, pero no contra personas adyacentes al tráfico. El disparo con la pistola Taser tuvo lugar en medio de una carretera de tres carriles.
“Las fuerzas del orden se enfrentan a un aumento de agresiones en el ejercicio de su labor: hacer cumplir la ley”, declaró el portavoz de Aduanas en un comunicado. “No se equivoquen: si le ponen la mano encima a un agente, serán procesados con todo el rigor de la ley”.
El video no parece mostrar una agresión a un agente. Aduanas no respondió cuando se le solicitó más información sobre la presunta agresión.
La FHP se negó a comentar sobre la conducta de los agentes en el video o si la grabación estaba bajo revisión. En el caso de Laynez Ambrocio, la FHP sostuvo que el arresto fue parte de una “investigación federal y estatal legal”.
Mientras se prepara para comenzar su último año de secundaria, Laynez Ambrocio dijo estar traumatizado tras el arresto. No se atreve a regresar a su trabajo de jardinería, dejando a su madre y hermanos menores sin sus ingresos para ayudarlos. Cuando piensa en volver al trabajo, piensa en las patrullas.
“Siguen ahí”, dijo. “Esperando”.
Traducción de Jorge Posada
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de agosto de 2025, 4:37 p. m..