Así reaccionaron en Miami a la prohibición de los vuelos charters a Cuba excepto a La Habana
Ilsa Guerrero tenía su boleto listo para irse a Camagüey, en el este de Cuba, donde vive su madre, quien padece una enfermedad terminal. Este viernes se enteró de que el gobierno de Estados Unidos prohibía los vuelos chárter a las provincias de la isla excepto a La Habana.
“No podía creerlo. Acabo de regresar de Cuba hace menos de un mes. Tengo que ocuparme de mi madre con cáncer porque soy hija única. No solo trabajo aquí como una mula para que ella se pueda alimentar y tener sus medicamentos sino que además necesito verla y acompañarla”, dijo la mujer, residente de Homestead. “No me importa la política, pero mi familia es lo primero para mí”.
La decisión de la administración del presidente Donald Trump señala que las compañías que operan vuelos chárter a Cuba tienen 60 días para cancelar los vuelos al interior del país.
Guerrero, de 46 años, dice que la medida le parece “inhumana” porque encarecerá y dificultará más sus viajes a Cuba.
“Si ellos quieren fajarse con el gobierno cubano, que se fajen. Pero mi familia no tiene que estar en el medio en su campo de batalla”, dijo. “Raúl Castro y Trump tienen que parar. En el medio del juego está la familia cubana”.
Los vuelos a Cuba polarizan a la diáspora en el sur de la Florida. Mientras un segmento del exilio —generalmente personas que emigraron al comienzo de la llegada de Fidel Castro al poder y que no tienen familiares cercanos en la isla— aprueba la suspensión de los vuelos, otra parte de la diáspora considera la medida un golpe a la familia cubana.
“Durante décadas el régimen de los Castros ha sido el principal promotor de la división y el odio entre los cubanos. Quienes ahora dicen que Estados Unidos separa a las familias deberían preguntarse quién no deja regresar a muchos exiliados, quién asesinó y torturó a tantos patriotas”, dijo Amancio Castrillo, un cubano de 69 años que llegó a Miami como ex preso político en la década de 1980. Castrillo ha militado en diversas agrupaciones anticastristas de exiliados y tiene la esperanza de ver el fin de “la dinastía de los Castro”, dijo.
“El gobierno de Cuba gana millones al año por los viajes de nosotros mismos, los cubanos a la isla. Ese dinero es usado para financiar a la Policía y al Ejército y para reprimir al pueblo. Si ellos quieren vuelos, que negocien con nuestro presidente Trump”, agregó.
Los políticos republicanos locales reaccionaron a favor de la medida de Trump. “La administración sabe que el régimen se beneficia generosamente de los dólares de viajes y turismo, usándolos para oprimir al pueblo cubano, como el activista encarcelado José Daniel Ferrer, y para ayudar al régimen de Maduro a oprimir también al pueblo venezolano”, dijo el congresista Mario Díaz-Balart.
El gobierno de Estados Unidos acusa al gobierno cubano de respaldar al régimen de Nicolás Maduro y ha llevado las relaciones a su peor punto desde su restablecimiento en 2014 para exigir a La Habana que abandone a su aliado venezolano. Esta administración ha suspendido los cruceros a la isla y activado mecanismos del embargo para presionar al gobierno de Miguel Díaz-Canel.
El alcalde de Miami, Francis Suárez, dijo que es una decisión polémica para la comunidad y afectará a muchas familias cubanas en el sur de la Florida. Suárez llamó a los cubanoamericanos a entender que los millones que dejan los viajes a la isla “son usados para reprimir al pueblo y no para dar una mejor calidad de vida a los cubanos”.
“Ese dinero va a manos de los militares. En Cuba la gente sigue en la miseria, sin comida ni medicinas. No podemos apoyar eso”, dijo Suárez a el Nuevo Herald.
La congresista demócrata Debbie Mucarsel-Powell lamentó que “Una vez más, las familias cubanoamericanas tendrán que enfrentar otro obstáculo cuando traten de ver a sus seres queridos en Cuba”.
“Los nuevos cambios en la política de vuelos charter a Cuba solo servirán para separar a las familias cubanas. Si bien apoyo firmemente el uso de todas las herramientas diplomáticas posibles para presionar al gobierno cubano para que ponga fin a su represión e influencia en Venezuela, creo firmemente que no debemos hacerlo castigando al pueblo cubano y a sus familiares estadounidenses”, agregó.
El año pasado 552,816 cubanoamericanos visitaron la isla desde Estados Unidos, según cifras oficiales. Los cubanos que residen en EEUU son el segundo mercado emisor de viajeros a la isla, solo superado por Canadá, con cerca de un millón de turistas cada año. De enero a septiembre de 2019, la isla tuvo ganancias del turismo de $1,600 millones, según cifras oficiales.
Varias agencias de viaje consultadas por este diario dijeron que tras el anuncio de la suspención de los vuelos chárter recibieron llamadas de cubanos preocupados. “Estamos estudiando opciones para ayudar a nuestros clientes a cambiar sus itinerarios a La Habana si sus viajes son posteriores al 10 de marzo”, dijo un ejecutivo de Cubamax, una agencia de vuelos y envíos a la isla.
Para Luzmary Placencia, empleada de Cuba Envios, una pequeña agencia de viajes en Cutler Bay, la política de esta administración hacia Cuba terminará perjudicando al sur de la Florida.
“Yo me dedico a vender pasajes y enviar bultos a Cuba. ¿Qué va a pasar después de marzo? Nadie lo sabe. Probablemente perdamos el trabajo porque solo con la paquetería dudo que vivamos”, dijo.
La administración Trump suspendió los vuelos comerciales de aerolíneas norteamericanas a las provincias de Cuba en octubre del año pasado, excepto a La Habana.
En la isla la situación del transporte es pésima debido a la falta de combustible y la precariedad de las carreteras y los vehículos. Viajar desde La Habana a destinos como Santiago de Cuba o Guantánamo, en el Oriente de la isla, a menudo es para los cubanos una odisea de más de 24 horas ya sea por carretera o en tren.
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Esta historia fue publicada originalmente el 10 de enero de 2020, 4:55 p. m. with the headline "Así reaccionaron en Miami a la prohibición de los vuelos charters a Cuba excepto a La Habana."