Ana Margarita Martínez, traicionada por un espía cubano y ahora también por Netflix
La historia de la traición y la decepción que sufrió la miamense Ana Margarita Martínez a manos del espía cubano Juan Pablo Roque no será vista desde el ángulo correcto por el mundo. No al menos de la manera que la refleja la polémica película La Red Avispa (The Wasp Network), que ahora presenta en streaming Netflix.
Muchos han criticado al filme dirigido por el francés Olivier Assayas por tener una agenda política que coincide con la perspectiva del gobierno cubano, al exaltar la imagen de los espías y desacreditar al exilio de Miami.
“No voy a dar entrevistas sobre la representación distorsionada de mi persona en este proyecto de película contra el exilio cubano, de tono socialista comunista, en el que no participé, ni fui consultada”, dijo Martínez en una declaración enviada a los medios.
La Red Avispa cuenta de manera sesgada las acciones de los cincos oficiales de la inteligencia cubana condenados por espionaje y luego liberados por Estados Unidos: Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González, Antonio Guerrero y Fernando González, a quienes el exilio cubano responsabiliza de la muerte de cuatro pilotos de Hermanos al Rescate.
Las avionetas fueron derribadas en aguas internacionales por orden del gobierno cubano el 24 de febrero de 1996.
En esos días, Martínez era una joven madre de Miami que resultó engañada por Roque, un espía del gobierno cubano que la enamoró con el objetivo de usar esa relación como coartada para presentarse como un hombre de familia, y penetrar así con más eficacia las organizaciones del exilio, entre ellas Hermanos al Rescate.
Martínez vio irse a Roque de su casa en Kendall, en medio de la noche, y no volvió a saber de él hasta que salió en la televisión cubana calificando de “terrorista” a la organización con la que había volado como piloto.
“La información compilada para el desarrollo del personaje que intenta representarme fue obtenida a través de fragmentos de artículos publicados y redes sociales; el resto fue fabricado, utilizando la táctica de medias verdades para crear una apariencia de credibilidad. Esto también se aplica a todos los demás representados en este lado del estrecho de Florida”, dijo Martínez, que tampoco fue contactada por la actriz cubana Ana de Armas, que la interpreta en la película.
Martínez calificó el libro en que se basa la película, Los últimos soldados de la Guerra Fría (Grupo Companhia das Letras, 2012), del escritor y político brasileño Fernando Morais, de “mediocre, lleno de inexactitudes y fabricaciones, y escrito por un conocido simpatizante de Fidel Castro”.
La Red Avispa, un filme polémico
El filme, con un elenco que incluye también a Gael García Bernal, Edgar Ramírez y Penélope Cruz, estuvo precedido por la polémica desde que llegó al circuito de festivales porque presenta a muchas figuras del exilio cubano como terroristas y narcotraficantes.
“Se deshumaniza al exilio cubano. Nunca se define su ideología, aunque alguna vez se menciona la libertad de Cuba”, dijo a el Nuevo Herald el crítico de cine Alejandro Ríos luego de ver la película en el Festival de Cine de Toronto, en septiembre del año pasado.
En esa ocasión, la escritora Zoé Valdés llegó a pedir un boicot para The Wasp Network, que nunca llegó a estrenarse en cines de Estados Unidos.
“Puse el cartel de la película con una palabra en rojo encima: Asco (en inglés). Y llamé al boicot de la siguiente manera: no ir a verla, no darle taquilla. Ningún cubano que de verdad respete la libertad y ame a su país y ame a Estados Unidos debiera ir a ver esa película, que además ha tenido muy mala crítica profesional en el Festival de Venecia”, dijo Valdés.
Martínez recalca que la compañía productora consultó con los espías cubanos y con el gobierno cubano, pero no con ninguno de los cubanoamericanos que están representados en la película.
“Eso dice mucho sobre la agenda detrás de este proyecto”, acotó Martínez.
Mensajes de apoyo para Ana Margarita Martínez
Martínez dijo en la declaración a los medios que se mantiene firme en su decisión de no ver la película.
“Cada persona que ve esta película está contribuyendo a la proliferación de la propaganda del régimen castrista. Hago un llamado a cualquiera que defienda la verdad, que eviten ver esta película y así mostrarle a ese canal de streaming que este tipo de contenido es simplemente una mala inversión”, dijo Martínez.
Ella también agradeció “los mensajes de apoyo de muchos que me conocen y están indignados por la representación tergiversada de mi persona en esta película”.
Después de la tragedia, Martínez tuvo que recibir terapia por mucho tiempo, la misma con que tratan a las personas que han padecido síndrome postraumático (PTSD)
“Mis comentarios se limitarán a esta declaración. Respeto las obligaciones de los medios de informar sobre lo que es controversial, pero sinceramente me encantaría ver esta película morir una muerte silenciosa y polvorienta como un título oscuro en un canal de streaming; y que nunca llegue a recuperar los $17 millones que costó su producción”, concluyó su mensaje a los medios.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de junio de 2020, 7:05 p. m. with the headline "Ana Margarita Martínez, traicionada por un espía cubano y ahora también por Netflix."