La importancia de educar sobre el fracaso del comunismo y la miseria que causa | Opinión
Ahora mismo en la Legislatura de la Florida se están presentando exitosamente dos proyectos de Ley en la Cámara de Representantes y en el Senado referentes al conocimiento que deben tener los estudiantes sobre ideologías extrañas, principalmente el comunismo, como un requisito para su graduación de secundaria.
Nuestra pasada columna publicada en El Nuevo Herald el martes 9 de marzo, ¿Cursos Anticomunistas en Florida? derivó en múltiples comentarios positivos y en divulgaciones más extensivas en Radio y TV. Evidentemente, esta propuesta no solo era necesaria, sino que tal vez debió haberse adoptado años atrás.
Desde luego, ahora viene el proceso de cómo implementarla eficazmente, lo que sin duda implica una ardua tarea toda vez que este proyecto se puede convertir en ley a partir del 1ro. de julio. Lógicamente, será necesario un tiempo prudencial para ajustar los mecanismos en la ejecución formal del proyecto.
El proyecto contempla los testimonios en video de aquellas personas que han sufrido los rigores del comunismo, principalmente. En vista que los miles de inmigrantes que han escapado de esas tiranías son en su mayoría cubanos, venezolanos y nicaragüenses, los cuáles se han radicado esencialmente en el Sur de la Florida, específicamente en Miami, es de suponer que ellos conformen la mayor parte de los testimonios.
El Departamento de Educación de la Florida (DOE) será el encargado de mantener y actualizar un archivo contentivo de todos los testimonios. De allí se desprenden una serie de interrogantes que se irán dilucidando en la medida que con el tiempo vayan mejorando los procedimientos. Por ejemplo, se podría profundizar en los siguientes puntos:
1. Los testimonios que presenciarán los estudiantes se entiende que serán objeto de exámenes escritos, cuya aprobación determinará la graduación del estudiante. No tiene eficacia solo observar el video como parte de un curso, se debe calificar su compresión.
2. ¿Será posible que las personas que graben sus testimonios, también se puedan presentar física y alternativamente en los planteles? Tanto en el caso anterior como en este, será necesario una traducción simultánea para aquellos que no dominen el idioma.
3. ¿Cuál será y cómo se elegirá a la junta encargada de escoger los testimonios que serán presentados a los estudiantes? Existen historias bien tristes y dramáticas entre los exiliados. Por supuesto, unas son más fuertes que las otras y solo esperamos que no se atengan a la excusa de “no presentar escenas demasiado crudas que hieran la sensibilidad de un menor”.
Desde luego, dado que este proyecto abarca desde prekinder hasta 12 grado, es comprensible pensar que a un niño de primer grado simplemente se le debe hablar en términos infantiles, pero que al mismo tiempo vayan modelando su cerebro.
4. También en los testimonios, hay algunos antiguos y otros más nuevos. Todos son válidos, e incluso, existen muchos históricos. Por ejemplo, entre la “vieja guardia” cubana hay personajes que formaron parte al principio de una revolución que terminó siendo traicionada y engañada, sus familiares fusilados y sus bienes confiscados. En las nuevas generaciones hay infinidad de testimonios de víctimas de la represión, desapariciones, hambrunas, divisiones familiares y muertes. Los testimonios deben ser una combinación de antiguos y nuevos.
5.- Comprendemos que esta importante acción llevada a cabo en la Legislatura estatal pudiera extenderse a los colleges y universidades como una asignatura denominada, por ejemplo, “American Values”. La pregunta es, ¿pudiera esta acción propiciar la asignatura en cuestión? Evidentemente, a nivel privado, varias instituciones pudieran adoptar su propagación, tanto física como virtualmente, mientras tanto se aprueba en la Florida su instauración, en cuyo caso se reconocerían los créditos universitarios. Teaching Anticommunism in America, Inc, pudiera ser útil en este propósito.
Ya en una asignatura regular de “American Values” nos ajustaríamos a un esquema, comenzando por relatar las historias de crueldad, miseria y fracaso económico de todas las dictaduras comunistas en el mundo.
En la medida que avance el curso, se intensificará el aprendizaje en el valor de los estudios, el trabajo y la perseverancia, como las herramientas principales para alcanzar el triunfo, lejos de culpar a otros por nuestro fracaso, sin que esto signifique que no podremos mejorar en muchos renglones.
Esto es lo extraordinario de nuestra democracia.
Benjamín F. DeYurre es un economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.