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Fabiola Santiago

El gobernador de Florida quiere usar la bandera para honrar a un racista | Opinión

El gobernador de la Florida, Ron DeSantis, da un discurso ante la Legislatura sobre su gestión de gobierno, el martes 2 de marzo de 2021 en el Capitolio de Tallahassee.
El gobernador de la Florida, Ron DeSantis, da un discurso ante la Legislatura sobre su gestión de gobierno, el martes 2 de marzo de 2021 en el Capitolio de Tallahassee. AP

¿Cuánto abarca una bandera?

Emoción, historia y, en la Florida en estos tiempos de enardecimiento político, un patriotismo cuestionable.

El gobernador Ron DeSantis está usando a Old Glory (así se le dice a la bandera americana después de la Guerra Civil) para emitir una declaración partidista, iniciando una batalla en el estado sobre si la bandera del Capitolio debe ondear a media asta en honor al controvertido comentarista de extrema derecha Rush Limbaugh.

Como cuestión de ética personal, prefiero no escribir sobre una persona que ha muerto si no tengo nada bueno que decir, aunque hago excepciones para los dictadores. Y, esta vez, haré una excepción con Limbaugh, quien ha muerto de cáncer de pulmón. Al difundir la intolerancia que llevaba en su corazón contra los inmigrantes, y los hispanos, específicamente, labró una plataforma política en este país basada en un discurso de odio.

Está mal que el gobernador, que solo atiende a los elementos extremistas del Partido Republicano, honre a Limbaugh con un símbolo tan poderoso como la bandera estadounidense que ondea en el Capitolio estatal en Tallahassee.

Es especialmente dañino después de que la bandera fuera tan abominablemente profanada durante el reciente ataque al Capitolio por una turba de supremacistas blancos.

La vista de una bandera estadounidense debería unirnos, no dividirnos.

En lugar de Limbaugh, las banderas de Florida y el país deberían ondear, a media asta en tierra y a media asta en el mar, para los más de 500,000 estadounidenses que han muerto durante la pandemia de COVID-19, un hito sombrío superado la semana pasada.

Es lo que ha hecho el gerente de la tienda de Sears en Coral Gables.

Cuando un lector me pidió que investigara por qué la tienda Sears en 3655 SW 22nd St. ondeaba su bandera a media asta, esperaba lo peor, para ser honesta. Debido al momento de hechos inauditos que vivimos, sospeché que el gerente de la tienda, o la empresa, podría estar tomando partido en el tema de Limbaugh y seguían las pautas del gobernador.

La bandera estadounidense ondea a media asta en la tienda Sears de Coral Gables por respeto a las más de 500,000 muertes por COVID-19, no por el cometarista de radio Rush Limbaugh, como ordenó el gobernador Ron DeSantis para el Capitolio de Florida.
La bandera estadounidense ondea a media asta en la tienda Sears de Coral Gables por respeto a las más de 500,000 muertes por COVID-19, no por el cometarista de radio Rush Limbaugh, como ordenó el gobernador Ron DeSantis para el Capitolio de Florida. Especial para el Nuevo Herald

Pero estaba equivocada.

El gerente de la tienda, Adrián Fernández, me dijo que primero izó la bandera a media asta durante varios días después del ataque al Capitolio, donde murieron cinco personas, incluido un oficial de policía.

“Ahora, está a media asta debido a la orden presidencial por el medio millón de estadounidenses que perdieron la vida por COVID”, me dijo Fernández. “No creo que haya nadie vivo hoy que no haya sido marcado por miembros de la familia o por conocidos que hayan sido afectados por COVID, y aún no se ha terminado”.

El lunes 22 de febrero de 2021, el presidente Joe Biden bajó las banderas del gobierno federal a media asta en reconocimiento de las muertes en Estados Unidos y como una forma de reconocer a las víctimas y su sufrimiento.

Fernández dice que sigue el protocolo de la Casa Blanca sobre el manejo de la bandera, y no la política.

Bandera y política

En la Florida, sin embargo, incluso el coronavirus y las políticas de vacunación se han convertido en temas altamente politizados por el gobernador. No permite que los gobiernos locales hagan cumplir los mandatos de máscaras en epicentros como Miami-Dade, y ha convertido la distribución de vacunas en paradas de teatro político y una forma de recompensar a sus partidarios.

Usar la bandera para honrar a un fanático a quien DeSantis llama “un amigo”, un locutor que vivía en Palm Beach y difundió información falsa, retratando a los trabajadores mexicanos de bajos ingresos como perezosos y dependientes del gobierno, es solo el último de una serie de comportamientos escandalosos.

DeSantis le ha robado la paz a los floridanos.

El odio a las minorías y la discriminación siempre han existido, pero DeSantis ha hecho que lo tóxico parezca una política normal y aceptable.

Con Old Glory, una bandera por la que tantos estadounidenses han muerto defendiendo, DeSantis busca santificar a uno de los proveedores originales del discurso de odio en las ondas de radio.

La bandera, dijo John Gray, ex director del Museo Nacional de Historia Estadounidense de la Institución Smithsonian, en un artículo sobre los orígenes del nombre Old Glory, “representa el éxito, la rectitud, la soberanía”.

Pero también, agregó, un conflicto todavía “profundamente disputado en nuestras almas”.

DeSantis debería leerlo y refrescar su memoria.

La Confederación perdió. Old Glory, la bandera de todos, prevaleció.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de marzo de 2021, 3:26 p. m..

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Fabiola Santiago
Opinion Contributor,
Miami Herald
Award-winning columnist Fabiola Santiago has been writing about all things Miami since 1980, when the Mariel boatlift became her first front-page story. A Cuban refugee child of the Freedom Flights, she’s also the author of essays, short fiction, and the novel “Reclaiming Paris.” Apoye mi trabajo con una subscripción digital
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