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Fabiola Santiago

El FBI debe investigar las denuncias de corrupción en Miami del jefe de la policía | Opinión

Actualización: El administrador de la ciudad, Art Noriega, suspendió el lunes al jefe de la policía de Miami, Art Acevedo, con la intención de despedirlo, poniendo fin a semanas de especulaciones en el Ayuntamiento de Miami.

Ya sea que se quede o se vaya, el asediado jefe de la policía de Miami, Art Acevedo, ya le ha hecho a la ciudad un gran servicio público.

Ha colocado en el centro del escenario, en papel y en el récord público, lo que tan a menudo permanece en las sombras por la cobardía política o porque se descarta algo típico de Miami: la extralimitación de los comisionados de la ciudad de Miami que piensan que tienen derecho a dirigir el ciudad a su gusto.

Claramente, ese gran poder no lo tienen legalmente.

El trabajo pertenece a un administrador municipal profesional, según la Carta de la Ciudad, pero Miami tiene uno débil en Art Noriega, y los comisionados ávidos de poder y ser el centro de atención han aprovechado la oportunidad para tomar ellos las decisiones sobre el futuro de Acevedo.

Denuncias de corrupción

Puede que ganen la batalla por el puesto del jefe, pero, en el proceso, los comisionados han puesto en evidencia la grave situación en el Ayuntamiento. Las acusaciones de corrupción por parte de un jefe de policía no son poca cosa, y lo que Miami necesita es una investigación federal con poder para citar a las personas y documentar sus antecedentes.

Como hemos visto durante dos reuniones de la comisión hace dos semanas, políticos antiguos de Miami están actuando como si la ciudad de más de 455,000 habitantes fuera un pequeño pueblo donde ellos son alcalde, administrador y sheriff combinados en una sola posición.

Con solo seis meses en el puesto, Acevedo ha descubierto el lado sórdido de la política en Miami, como lo demuestra su abrumador memorando de ocho páginas sobre las travesuras del Ayuntamiento.

Se supone que personas como los comisionados Joe Carollo, Alex Díaz de la Portilla y Manolo Reyes no deben microgestionar la aplicación de la ley, ya sea en el departamento de policía o la aplicación del código, pero lo hacen. La gente que ha trabajado para la ciudad en el pasado, o lo hace actualmente, lo sabe.

Durante la gestión de Acevedo, ellos se han metido en investigaciones policiales internas confidenciales, buscando beneficiar a amigos y aliados. Del mismo modo, utilizan la aplicación de códigos, la policía y otros recursos de la ciudad para acosar a los enemigos percibidos, como detallan los propietarios del club de La Pequeña Habana, Ball & Chain, en una demanda de 66 páginas y $27 millones contra la ciudad.

Parece que al menos algunas personas ya se hartaron del líder de este grupito, Carollo y su elenco de apoyo, Díaz de la Portilla y Reyes, protagonistas de la inquisición pública del jefe Acevedo (dos reuniones vergonzosas y la amenaza de al menos una más).

Los Tres Chiflados no se comparan con este trío.

Una farsa risible

Enojados con Acevedo por ventilar trapos sucios en el memorando a Noriega y al archienemigo alcalde Francis Suárez, quien reclutó al jefe, los comisionados de la ciudad votaron para investigarse a ellos mismos y presidir el asunto. Una farsa ridícula.

La abogada de la ciudad accedió obedientemente a elaborar una lista de agentes de la ley retirados que podrían servir como investigadores, aunque la expresión acobardada de su rostro en la reunión dijo todo lo que se necesita saber: ella también sabe que su trabajo está en juego.

Al igual que Noriega, quien, en lugar de permanecer callado, debería haber dicho a los comisionados, cuando se le preguntó si el jefe compartió con él las investigaciones, “No”, simple y llanamente.

“Su respuesta debería haber sido ‘No, y no necesito saberlo’”, me dijo un ex miembro de alto rango del Departamento de Policía de Miami. “No, no compartes investigaciones sobre policías. La carta establece que, como oficial jefe de las fuerzas del orden público, no tienes que compartir”.

Pero está claro que Noriega se siente intimidado por los comisionados, los cuales tienen el poder de despedirlo. Él le ha pedido a Acevedo un plan de acción que incluya cómo arreglará las relaciones con los comisionados que lo han menospreciado horriblemente. Una posición débil.

Acevedo probablemente pagará el precio de la aversión de Carollo por un policía de gran personalidad y renombre nacional vendido como “el Michael Jordan” de los jefes de policía.

El alcalde de la ciudad de Miami, Francis Suárez, a la izquierda, habla con Art Acevedo durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Miami el lunes 15 de marzo de 2021.
El alcalde de la ciudad de Miami, Francis Suárez, a la izquierda, habla con Art Acevedo durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Miami el lunes 15 de marzo de 2021. MATIAS J. OCNER mocner@miamiherald.com

Si algo ha demostrado Carollo durante su dilatada carrera, es que no puede soportar ser eclipsado por otros.

Los federales deberían investigar

La gravedad de la situación en Miami requiere una investigación independiente por parte del FBI o del Departamento de Aplicación de la Ley de Florida, pero preferiblemente de los federales, dado el agrio estado de la política de Florida.

Una ciudad no puede administrarse como una empresa cuasi-criminal donde los políticos, como hemos visto en estas reuniones pasadas, abiertamente, toman acciones agresivas contra personas que perciben como enemigos políticos.

No importa cuánto teatro político pongan en escena, cuántos videos de un Acevedo más joven Carollo y sus secuaces logren desenterrar, las verdades que se desentrañan no son condenatorias para el jefe, sino para sus verdugos.

Tal vez la gente de Miami finalmente se haya cansado de Carollo & Compañía.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de octubre de 2021, 2:58 p. m..

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Fabiola Santiago
Opinion Contributor,
Miami Herald
Award-winning columnist Fabiola Santiago has been writing about all things Miami since 1980, when the Mariel boatlift became her first front-page story. A Cuban refugee child of the Freedom Flights, she’s also the author of essays, short fiction, and the novel “Reclaiming Paris.” Apoye mi trabajo con una subscripción digital
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