Ron Atlántico de Miami comienza a despegar a nivel internacional
No es muy difícil imaginarse qué hace una enérgica nueva empresa de bebidas de Miami para llamar la atención de una importante celebridad.
Si se trata de Ron Atlántico, le envía una botella. Pero no a cualquier personaje, sino a uno que se sepa que le gusta el buen ron.
Y esa celebridad es nada menos que el cantante y productor Enrique Iglesias, el graduado de la escuela the Gulliver Prep que se convirtió en el rey del pop en español. Iglesias incluye ahora el ron en casi todas sus presentaciones.
Aleco Azqueta, cofundador del Atlántico, se acercó a la estrella después de enterarse por un amigo común que Iglesias es aficionado al ron. Pero Iglesias no le contestó de inmediato. Poco después, en un corto en YouTube, el equipo de Atlántico se sorprendió de ver a Iglesia con una botella de Atlántico brindando con un miembro de la audiencia a quien invitó al escenario para cantar con él en un concierto en el Madison Square Garden. Eso fue hace cuatro años.
“Fue una sorpresa para nosotros”, dijo Azqueta. “Esperábamos que pudiera tenerla tras bambalinas, no teníamos idea de que la iba a usar en el escenario. Fue un momento muy orgánico, muy natural”.
A los pocos meses, Azqueta y el otro fundador de la compañía, Brandon Lieb, se reunieron con el cantante y le preguntaron si le gustaría participar en la empresa. Iglesias les dijo que no patrocina muchas marcas, pero que Atlántico sí le llama la atención, que va con su estilo de vida y que quería tener una participación, dijo Azqueta.
Desde entonces, Iglesias ha seguido usando Atlántico para brindar en el escenario y usa la marca en su shows. Y estos ”Momentos Atlántico”, como se conocen ahora, han inundado los medios sociales.
Esa clase de publicidad indirecta no tiene precio.
Iglesias es inversionista y socio en la compañía. La estrella ciertamente ha ayudado a que más personas conozcan la marca. . “Su base de seguidores es ligeramente superior a la nuestra”, dijo en broma Azqueta durante una entrevista en Sweet Liberty, un bar de bebidas artesanales en Miami Beach. “Él es el artista hispano No. 1 de todos los tiempos, ha vendido más de 100 millones de discos, tiene más de 50 millones de seguidores en Facebook”.
De hecho, Atlántico ha tenido un crecimiento de aproximadamente 40 por ciento en el año transcurrido desde el primer Momento Atlántico, dijo Azqueta, y sigue creciendo. Iglesias ahora usa gorras de Atlántico en sus conciertos, en entrevistas para el programa Extra y en sus videos, como Bailando, que tiene más de un millón de visitas en YouTube.
La marca también comenzaba a expandirse a otros países en ese momento, pero no siempre sin obstáculos. Azqueta y Lieb lanzaron Atlántico en el 2009, durante la recesión. Los dos amigos habían estudiado en la Universidad Georgetown, Azqueta también tiene una maestría en administración de la Universidad de Miami y trabajaron en cargos de mercadotecnia y manejo de marcas en Bacardí, antes de lanzarse por su cuenta. Lieb trabaja desde Los Angeles y Azqueta desde Miami.
Lanzar una empresa de bebidas alcohólicas durante una recesión quizás no parezca inteligente, porque, seamos honestos, el ron no es una necesidad. “Todos dicen que al alcohol no lo afectan las recesiones”, dijo Azqueta. “Y aunque es posible que eso sea cierto, la gente no siempre toma las bebidas de mejor calidad”. Pero, dijo, no era un mal momento para lanzarse contra competidores que estaban reduciendo su inversión en mercadotecnia y expansión en ese momento.
Más importante, los cofundadores vieron que las cervezas artesanales tomaban fuerza y opinaron que las bebidas espirituosas de fabricación artesanal no se quedarían atrás. De hecho, los bares de bebidas artesanales, donde los cantineros se especializan en preparar tragos de primera línea, estaban comenzando a surgir en San Francisco, Nueva York y otras ciudades.
“Opinamos que existía la oportunidad de crear un ron artesanal y participar en este movimiento de bebidas preparadas”, dijo Azqueta. “Pero el movimiento de los rones de primera línea no ha avanzado al mismo ritmo de las otras categorías”.
Los dos buscaron destilerías en el Caribe y Venezuela, y terminaron en República Dominicana. Allí crearon Atlántico Private Cask, un ron de reserva privada, con un maestro ronero cubano de tercera generación, y comenzaron a participar en concurso de rones especiales. En los primeros dos años, Atlántico ganó el premio al mejor ron del Festival del Ron de Londres, el mayor del mundo. También se llevó premios similares en el Festival del Ron de Berlín, y de la mejor bebida oscura en la muestra de los Distribuidores de Vinos y Bebidas de Estados Unidos. Azqueta y Lieb sabían que tenían un buen producto, pero tenían que determinar cómo una empresa pequeña podía abrirse paso en el mercado.
Desde el principio, Atlántico nunca iba a competir con los productores de mayor volumen, como Bacardí, sino en calidad de marca de boutique; sus lotes son pequeños y las botellas están numeradas a mano. Una vez que Atlántico comenzó a producir comercialmente —ahora tiene Private Cask, que se vende en $32, Reserva (unos $27) y Platino ($22)— se centró en la distribución regional, comenzando en Miami, Los Angeles y Nueva York.
Atlántico comenzó a contratar a embajadores de marca en esos mercados, con frecuencia cantineros en los bares de bebidas artesanales de esas ciudades, para que contaran la historia de la marca y crearan conciencia, hicieran demostraciones de preparación de cocteles, trabajaran en eventos y con su distribuidor, Southern Wine & Spirits, de Miami. Atlántico centra su mercadotecnia con presentaciones en eventos comunitarios, catas y en menúes. La compañía estará presente en el South Beach Wine & Food Festival que comienza esta semana.
Atlántico se vende ahora en 16 países de todas partes del mundo, incluidos Alemania, España, el Reino Unido, Italia, México y Australia.
Pero los bares independientes —como Broken Shaker, Sweet Liberty y Finka en Miami, Employees Only en Nueva York, y Trick Dog en Los Angeles— se mantienen en el centro de su estrategia. “Nuestra estrategia no ha cambiado y se sigue centrando en los bares que influyen en los gustos”, dijo Azqueta.
Broken Shaker, en Miami Beach, es uno de estos bares y una de las primeras cuentas de Atlántico. Gabriel Orta, cofundador de Broken Shaker, ofrece Atlántico desde que el bar abrió hace más de cinco años.
“Me gusta que es una compañía boutique que tiene un producto artesanal. Me gusta el proceso de fabricación de su ron, el maestro ronero que trabajaba con Havana Club, dijo Orta. “Es un gran ron y nos encanta apoyarlo”.
Nancy Dahlberg; 305-376-3595; @ndahlberg.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de marzo de 2016, 8:39 p. m. with the headline "Ron Atlántico de Miami comienza a despegar a nivel internacional."