La amabilidad reina en este centro de pruebas COVID de Miami | Opinión
Me habla Niuvis, una de mis amigas y sonaba emocionada.
“Estoy con un amigo que tenía que hacerse la prueba del COVID para poder viajar y decidí hacerme los tests yo también”.
Veo el reloj y me doy cuenta de que es domingo y son las 8 de la mañana y le pregunto, ¿por qué el tono de alegría?
“Es que en estos sitios una descubre que los seres humanos cuando nos lo proponemos somos mejores que nadie… Hemos llegado aquí a un sitio en La Pequeña Habana y todo está muy rápido, te atienden enseguida, muy organizados y muy amables además...”.
En ese momento Carmen, la mano derecha de mi casa, entra en la plática.
“Yo quiero ir a hacérmela ahora mismo. ¿Se va a acabar el COVID y no me voy a hacer ninguna prueba? Lléveme por favor…”.
Niuvis, una persona escéptica, que siempre pregunta hasta el cansancio de cualquier cosa que compre o que quiera saber, seguía hablando de las mil maravillas de este lugar público para hacerse el examen, ¡parecía que la habían contratado como portavoz!
“No necesitas cita. Vienes a pie, tampoco —como es la mayoría de los casos— tienes que venir en auto. Nada, llegas, llenas una aplicación y te haces las dos pruebas. En menos de 20 minutos mi amigo y yo estuvimos fuera con los exámenes hechos. Ya no hay martirio por colas que son interminables porque la burocracia las hacía así al principio de la pandemia. Ahora esta gente aquí está de lo mejor entrenado…”.
Más rauda y veloz que nadie Carmen estaba ya arriba de mi auto esperando que yo la llevara ese maravilloso paraíso de los exámenes de COVID en Miami que Niuvis nos había descrito.
Pronto estuvimos ahí, y fue tanta mi admiración que he decidido contarles esto porque así como se muestra lo malo, también hay que decir las cosas buenas que el ser humano es capaz de realizar.
Llegamos y pronto vimos que el estacionamiento estaba totalmente organizado con varias filas que avanzaban rápidamente y guardando una rigurosa distancia social. Luis Sánchez, el oficial de seguridad de una compañía contratada por la ciudad de Miami, a la entrada no solo vigilaba el orden, sino que increíblemente y con una gran disposición asesoraba a las personas con cualquier pregunta.
En verdad que el hombre siempre estuvo con la sonrisa en la boca atendiendo a cuantos se le acercaban.
“Le hice cuantas preguntas pude —dice Carmen— porque no soy muy hábil para esto de las aplicaciones por teléfono y el guardia Sánchez siempre me contestó a todas, me ayudó donde estaba trabada y lo que más me llamó la atención: siempre muy educado y cordial”.
No pude controlarme y dejar de preguntarle: ¿por qué en domingo, tan temprano y ayudando a todos tan contento, cuando la realidad en muchas partes es totalmente opuesta?
“Es mi trabajo, y en estos tiempos uno tiene que ser solidario con todos los demás, así que aquí estamos para ayudar a quienes vienen con el miedo o con el temor de tener el virus y por eso necesitan hacerse un examen. Bueno, para eso estamos, para ayudar a que todo sea por lo menos rápido y organizado”.
Me quedo pensando en algo que también cada día vemos más: La pandemia nos puso a prueba para mostrar lo mejor que cada uno tenemos dentro. Y son más los que han aprobado el examen con grandes notas.
Twitter e Instagram: @CollinsOficial. Correo: mariaantonietacollins@yahoo.com.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de diciembre de 2020, 2:13 p. m..