María Antonieta Collins

¿Qué ya pasó la pandemia? Todavía no, hay que seguir cuidándose | Opinión

Una enfermera administra la vacuna Pfizer en un centro de vacunación contra el COVID-19 de la División de Manejo de Emergencias de Florida en la Terminal J en PortMiami el 12 de mayo de 2021.
Una enfermera administra la vacuna Pfizer en un centro de vacunación contra el COVID-19 de la División de Manejo de Emergencias de Florida en la Terminal J en PortMiami el 12 de mayo de 2021. cjuste@miamiherald.com

No he recibido tantas invitaciones de fiesta como este mes. El rango de las fiestas van desde la nueva moda de hacer fiesta para conocer el sexo de un bebe por nacer —algo que ahora se hace frente a los amigos y familiares— hasta las fiestas de bautizo, boda y cumpleaños.

“¡Que viva la fiesta!”, me dice una organizadora de todo tipo de eventos. “¡Ya estamos regresando al mismo nivel de antes de la pandemia del año pasado!”.

Algo que me parece muy bien pero que me suena discordante.

Resulta que vivo casi al frente de uno de los sitios que el gobierno habilitó para hacer las pruebas del COVID-19 y que, ciertamente hace unos seis meses, quizá cuatro, estaba semidesierto.

“No soy adivina”, decía una amiga mía, “pero la verdad es que de seguir las cosas así, no falta mucho para que veamos que cierran este sitio y muchos otros más, donde la prueba del COVID es gratuita”.

La última vez que me hice una prueba en un lugar de estos fue hace un mes, justo antes de irme al Camino de Santiago de Compostela para cubrir el requisito de la aerolínea de llevar una prueba negativa de COVID. Fui junto a la productora Yvanna Jijena, y ella me decía:

“Es increíble que ahora no hay gente, y que nos atendieron rápido, pero cuando lo duro de la pandemia eran colas de horas”.

Pero las cosas cambiaron súbitamente, tanto que miles apenas están tomando conciencia.

Resulta que los floridanos nos hemos convertido en parte de las estadísticas que nos muestran con altos índices de contagio. Las colas en los sitios oficiales están nuevamente a lo máximo que dan mientras cientos esperan en sus autos acercarse a hacerse el examen. Es entonces cuando únicamente el sentido común comenzará a ser el más común de los sentidos que nos ayude a ubicarnos.

Decidí por lo pronto cancelar uno de los eventos que esperaba con más ansia que era la boda de la hija de una gran amiga. Cancelé por la misma razón otros dos eventos. Escribo a título personal, solo en mi caso. Tomé esa decisión porque me siento responsable de no participar en ningún evento donde ponga en peligro la salud de nadie a mí alrededor.

¿Qué me fui de viaje? Sí, pero no participé en ninguna aglomeración, solo largas caminatas al aire libre, entre bosques, ríos y arroyos.

No conciertos, no multitudes porque, aun estando vacunada, eso no es garantía más que únicamente si se contrae el virus, que este no va a ser mortal y las consecuencias son bastante mínimas en comparación a tenerlo sin estar vacunada.

Sé de casas donde la pandemia ha llegado, pero como todos estaban vacunados el miedo dio paso a la cuarentena de 10 días, donde al tercer día el virus estaba controlado y los miembros afectados lo vivieron como una gripa de medianas condiciones, pero sin perder siquiera el olfato ni tener fiebre.

“La vacuna hizo nuestra diferencia”, me comentó alguien que vivió este rebrote pero ya vacunada.

Le pregunto que luego del shock de saberse contagiada cual es la lección que aprendió.

“Muy sencilla. Voy a ser más precavida con todo mi alrededor, porque yo era muy confiada”, me dice esta persona. “Dejé de trabajar, perdí la paga de varios días. No tuve miedo de morir porque estaba vacunada, pero estar con la incertidumbre de que si me iba a dar fuerte, es algo que no se le desea a nadie. Yo me sentía segura de que esta pandemia no me afectaría, y el golpe de saber que aunque no me afectó ni remotamente con gravedad, pero que la enfermedad si me atacó, eso fue lo que más fuerte me golpeó. Saber que tenía el COVID es algo que no le deseo a nadie. Ahora a ser prudente, guardar distancias y usar la máscara. ¿Qué me tengo que poner una tercera dosis? Lo haré de inmediato. Todos tenemos que cuidarnos. No hay más”.

Y sí que no lo hay. Por el bien de todos, porque, ¿cuál pandemia ya pasó? Porque la del COVID-19 sigue.

Siga a María Antonieta Collins en Twitter e Instagram: @CollinsOficial. Correo: mariaantonietacollins@yahoo.com.

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