María Antonieta Collins

Las nuevas clasificaciones de amigas | Opinión

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Tengo algunas amigas cuya forma de pensar me ha hecho escribir esta columna.

Luego de escucharlas por años pensar una cosa y ver que de pronto defienden lo indefendible, no me queda más que pensar que hay una nueva clasificación de conducta: son las que “comprenden” como nadie lo que antes no podían. Me explico mejor.

Una de ellas perdía los estribos cuando se hablaba de que un hombre era infiel. No había persona más furibunda contra los infieles que ella.

“Grrrrr”, decía, “deben quemarlos en leña verde como hacían en la Inquisición”.

Pero, ¿qué pasa ahora? Pues resulta que se ha enamorado y precisamente de una persona “sincera” de alma como ella y quien le ha dicho con palabras claras:

“Yo nunca en mi vida he sido fiel a ninguna mujer, es más, no estoy capacitado para ser fiel”.

De inmediato, y conociéndola me imaginé su virulenta respuesta condenando aquella “sinceridad”, pero cual fue mi sorpresa al escucharla.

“Bueno, la realidad es que me fue sincero y eso se lo aprecio. También si yo no me doy cuenta y llega a hacerlo, pues entonces ya vería cómo enfrento esa situación, mientras no me preocupo y hasta lo entiendo. ¿Para qué preocuparme por algo que no ha pasado?”. Me dejó con la boca abierta.

“Otras”, me dice una amiga a la que le comento el tema, “comprenden otras cosas que la dejan a una pensando si son las mismas personas. Yo tengo una amiga que justifica todo cuando quiere y cuando no, hace otra cosa que me molesta mucho: le cuenta uno alguna cosa y en vez de dar su opinión se limita a decir ‘es verdad’ y entonces yo le digo: Niña, contigo no se puede opinar de nada, ni bueno ni malo, por lo menos cambia la frase siempre que te pregunta uno, para saber que estás escuchando”.

Pero entre estas clasificaciones hay otra variante: las negativas, sigue contándome otra amistad.

“Existen las que apenas uno abre la boca para contarles algo, reaccionan de inmediato diciendo que eso es algo malo. Su expresión de la cara la tienen ya marcada, ya que sin importar que sea algo bueno… siempre dicen que eso es malo y que traerá graves consecuencias”.

Y esa amistad me cuenta más: ¿Qué tal las que te quieren contar algo, pero usan terceras o cuartas personas?

“Les molesta algo de uno, pero no se atreven a decirlo de frente y entonces hacen unas historias alrededor de aquello que no les gusta de una, poniendo a familiares y amigos con el defecto de una y que no se atreven a decirnos a la cara”.

Me sigue contando. “Estas son las que quieren pedir dinero prestado, pero que sin pedirlo, se quejan amargamente de lo que les sucede y cuentan cada miseria, hasta que una es la que les dice: chica, ven acá, ¿cuánto te falta que ahora mismo te lo presto?”.

No queda más que saber que en asunto de amistades, hay nuevas clasificaciones. Así que no hay de más: ojo, mucho ojo. Es decir, vigile cada palabra que le digan.

Siga a María Antonieta Collins en Twitter e Instagram: @CollinsOficial. Correo: mariaantonietacollins@yahoo.com.

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