Béisbol

Candelita ya tiene trabajo para el 2021 en Grandes Ligas, ¿pero el resto de los cubanos agentes libres?

José “Candelita’’ Iglesias ya tiene trabajo para el 2021. Los Orioles hicieron efectiva una opción de $3.5 millones que mantendrá al torpedero cubano en Baltimore en lo que será su 10ma temporada de Grandes Ligas, lo que no es poca cosa en una carrera.

¿Pero qué pasará con el resto de sus compatriotas en la agencia libre? Hombres como Rusney Castillo, Yasmany Tomás, Yasiel Puig, Yoenis Céspedes, Adeiny Hechavarría, Roenis Elías, Yonder Alonso y Néstor Cortez Jr. enfrentan un invierno incierto que pudiera verles tomar diferentes caminos geográficos y humanos.

Junto con José Abreu, Iglesias fue de lo mejor de la delegación cubana en las Mayores al terminar con una línea ofensiva de 373/.400/.556 y 24 impulsadas en 39 juegos, además de ser el líder de los Orioles en dobles y porcentaje de embasados.

Si algo aminoró la marcha de Candelita en el 2020 fueron las lesiones -sobre todo en el cuádriceps de la izquierda- que limitaron su actuación a solo 22 aperturas en el campocorto y a 13 apariciones como bateador designado, pero cuando estuvo en el terreno fue magnífico.

Pero si Iglesias puede dormir tranquilo de aquí a la primavera en el aspecto laboral, lo mismo no pueden decirlo los otros antillanos dentro del centenar de agentes libres que intentarán encontrar trabajo para la venidera contienda que también vive incertidumbres mientras el coronavirus sea una presencia en los Estados Unidos.

Después de la controversial salida -el equipo dijo una cosa, el campamento del jardinero otra- de Céspedes y el punto final a su período en los Mets, se desconoce cuáles serían los planes y, especialmente, mantendrá la pasión por el juego aunque sea por un salario menos abultados que los anteriores.

Algo similar sucede con Puig, quien no juega desde septiembre del 2019 y dejó pasar la oportunidad de hacerlo con los Marlins en espera de algo mejor que nunca acabó por llegar. Su contagio al COVID-19 malogró una posible integración a los Bravos de Atlanta.

¿Estarían Céspedes y Puig listos para recibir una invitación a la primavera para ganarse el puesto como tantos otros? Por que no parece, en principio, que ninguna franquicia garantice algo a largo plazo y por varios millones. ¿Contemplarían la opción japonesa o del Caribe, como ya lo han hecho Castillo y Tomás?

Castillo vio el final de su contrato de $72 millones con Boston y Tomás salió del suyo de $68.2 millones con los Diamondbacks sin que ambos, por motivos que van del terreno a lo financiero, pudieran dejar una estela en la mejor pelota del mundo, pero con talento suficiente para jugar y con edad de producir, 33 y 31 años, respectivamente.

El resto del contingente cubano, muy seguramente, habrá de recibir invitaciones a los campos de spring training a pelear por puestos, pero nada es seguro en estos tiempos de inestabilidad financiera para los clubes que aún desconocen si podrán contar con público en el 2021.

Por otra parte, la palabra de orden en Grandes Ligas es juventud. La marea incontenible de prospectos sigue llegando y la novedad de hoy pasa de moda en muy poco tiempo. La veteranía, en muchos casos, ya no lleva el peso de otras épocas.

Habrá que seguir de cerca la evolución del mercado. Céspedes, Puig, Tomás y Castillo tienen, en maneras diferentes cada uno, espinas clavadas, cosas que demostrar en el terreno, y no quisieran decir adiós sin una nueva oportunidad en las Mayores. En parte depende de ellos, pero no del todo.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de noviembre de 2020, 10:22 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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