Ganarle a Díaz es como matar un perro. El sábado todos verán que soy el más perro de todos los tiempos
Alguien contempla unas tostadas cubanas que le han traído y Jorge Masvidal le advierte en tono severo: “no te embulles que son mías’’. El no puede comer mucho en los días previos a la pelea contra Nate Díaz, pero ante un bocado típico de Miami y en Nueva York, cualquiera pierde el control.
Pero Masvidal está en control de todo, de su vida, de su carrera y ojalá de la pelea de sábado en el Madison Square Garden que ya es contemplada como una de las más importantes de todos los tiempos en la UFC, donde está en juego un título insondable: el del más malo de los hombres que pueblan la tierra.
Dice que esto ya lo había soñado, que todo sucede acorde a un plan divino. El inicio fue oscuro y brutal en esas peleas de patios traseros, pero el presente resulta un cuento de hadas, aunque Masvidal sea más bien un exorcista frente a su trabajo más complicado: atrapar al demonio de Díaz, a quien no por gusto muchos califican de Zombie.
¿Imaginaste cuando empezabas que ibas a llegar tan lejos?
“Esto ya lo viví en mi mente miles de veces, cuando dormía en un carro, cuando pasaba muchos trabajos. Sabía que las circunstancias no iban a dictar mi suerte. No nací con las mejores herramientas, pero sabía que Dios me había dado un talento y algo que se llamaba UFC que me paralizó’’.
¿Qué significa estar en una pelea?
“Es mi pasión, mi motor. Yo digo que es algo primitivo, que en tiempos antiguos pertenecía a un tribu de guerreros. En mis reencarnaciones he sido guerrero, y cuando vuelva a la vida después de esta, seguiré siendo guerrero. Me tomó más tiempo de lo que pensaba, pero ya estoy aquí’’.
En las calles peleabas por instinto, ¿cómo te conviertes en profesional?
“Crecí entre mucho dolor. No sabía todas las artes marciales, pero las fui aprendiendo por el camino. Si sabía de un buen maestro de lucha del otro lado del país, pues me iba ocho semanas y regresaba algo mejor. Que si había un grupo de triatlón en Miami, pues me iba con ellos. Mientras los jóvenes en Miami iban a la playa y las discotecas, yo estaba en los gimnasios hasta la madrugada. Fue un proceso duro’’.
Y ahora peleas por un título no reconocido, pero quizá más importante.
“El presidente de la UFC ha dicho que el más perro, el más maldito, el más hijo de puta saldrá de quien gane este cinturón, y eso es un gran honor para mí. Han pasado varios asesinos por la UFC, pero que todos nos apunten a mí y Díaz es tremendo. El 2 de noviembre les mostraré a todos quién es el más bárbaro’’.
Dicen que Díaz en un zombie, que avanza en medio del fuego.
“Esta pelea termina de manera violenta. Yo y las decisiones no somos amigos. Me han robado unas cuantas, unas cuatro. Me di cuenta que no valía quejarme, sino ganar de manera fulminante. Así que la única manera es mandar a la gente a otra dimensión. El es un perro, y a ese perro hay que matarlo. Mi mordida va a ser violenta y seguida’’.
¿Cómo evitarás caer al suelo ante Díaz?
“Quien ha visto mi carrera sabe que soy un psicópata. Puedo pelear hacia adelante, hacia atrás. Puedo ser el matador y puedo ser el toro. Todas las variantes las hemos practicado mental y físicamente. Cuando llegue la pelea, dejo que mis instintos tomen el control. Es un don que Dios me dio. Cuando pienso mucho me sale mal. Así que dejo a mis instintos’’.
Saliste en defensa de Díaz cuando lo del dopaje, ¿y si hubiera sido a ti?
“Hubiera perdido la cabeza. Yo sé lo que hacen trampas y yo no hago trampas. Por eso llevo tanto tiempo en esto. El que hace trampa el cuerpo no le da y su mente se debilita. Cuando entró USADA, muchos se desinflaron. Yo siempre he sido el mismo. Si me acusan de algo así, me destrozaría’’.
Dijo Muhammad Alí que la voluntad debía ser mayor que la habilidad.
“Y bien dicho. El lo sabía bien. Por eso es de los mejores de todos los tiempos y compartió ese secreto con el mundo entero. La disciplina, la entrega y el corazón lo son todo. Todos saben que vivo en Miami y hay muchas distracciones: la playa, la noche, las mujeres. Eso no me interesaba a mí. Mi meta en la vida es esto’’.
¿Qué mensajes quieres enviar el sábado?
“Que soy el más perro de todos los tiempos. Que hay que echar para adelante. Que debemos apoyar a todos los latinos. Ahora tengo mucha gente, pero ¿se imaginan si hubiera sido un gringo rubio? La próxima generación de latinos debe ser apoyada más, para que sean más reconocidos, para que no los empujen a un lado’’.
¿Qué recuerdas de aquellas peleas ilegales?
“La gente formando líos, teniendo armas. A veces las sacaban, pero gracias a Dios yo estaba protegido también’’.
¿Te gustaría pelear en Miami?
“Sí y no. Soy feliz en el mundo entero, mi casa está en el viaje. En Miami tendría presión, más prensa que complacer, tickets gratis. No es algo que me interese mucho, pero sí estoy agradecido a mi ciudad, que ahora se puesto a mi lado. Pero antes no me apoyaba mucho. Nueva York, California, me apoyaban más. Ahora es que Miami se ha puesto fuerte a mi lado’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de octubre de 2019, 4:26 p. m..