El campeón me dijo que me iba a retirar y noquear, y se puso a correr. Entonces, yo me siento campeón
Yoel Romero pasó de la molestia a la luz. La leyenda cubana de los deportes de combate vivió momentos difíciles tras su controversial derrota ante Israel Adesanya, justo antes de que el coronavirus arrasara con carteleras de todo tipo y obligara al cierre de arenas y gimnasios.
El Soldado de Dios, como todo ser humano, experimentó muchas emociones al marcharse ese marzo de Las Vegas, pero su espíritu de hierro y su fe indomable restablecieron, en unos días, el corazón del guerrero. Ahora entrena y espera una nueva oportunidad de subir al octágono.
Pese a todo y a todos, se siente campeón. Dice haber pasado por batallas peores, que algún contará cosas que ahora, por ética, calla. Habla y filosofa, su cuerpo adornado por una genética única guarda un cerebro agudo y curioso. Está para seguir peleando un siglo más.
¿Cómo llevas estos días?
“Hemos estado trabajando, a pesar de que esto del coronavirus ha parado al mundo. Nos hemos ajustado a la situación en espera de que den la luz verde. Estamos siendo sensatos en cuanto a lo que la salud se refiere, pero lo bueno es que no nos hemos detenido’’.
¿Cuándo te veremos nuevamente en el octágono?
“Sabes que me llamaron antes del coronavirus para pelear el 9 de mayo contra Chris Weidman. Pero no creíamos que era prudente pelear ese día. Después que pasen estas tres primeras carteleras en la Florida, creo que ya estaré de vuelta a la acción’’.
Decía tu profesor, Pedro Lay, que te sentiste algo apagado tras lo de Adesanya.
“Apagado no, pero un poco molesto. Soy un ser humano. Era de esperar una reacción así. Venía de vivir varias decepciones de ver cómo los jueces veían ganar a mis oponentes. Lo que hagan los jueces hecho está. No hay vuelta atrás’’.
Básicamente, ¿cómo te sentiste?
“Como atleta, debes reconocer cuando hiciste un mal trabajo, si dejaste algo por hacer en el gimnasio, en el combate, cuando no mereces la victoria. Te digo que estoy bien conmigo mismo. Las personas sabias saben lo que digo. Hay muchas cosas debajo de la mesa que en algún momento se dirán. Estoy bien conmigo mismo y preservo mi salud’’.
¿Cómo ves el combate a la distancia?
“La vida te da cosas por el camino. Tienes un plan táctico y dentro de este debes tener improvisación. Hubo que improvisar. No esperé nunca que fuera a correr. Sabiendo nosotros las cosas que están sucediendo alrededor mío, nunca esperábamos que Adesanya corriera’’.
¿Fue producto del golpe en el primer asalto?
“Absolutamente. Pero tengo mucha ética deportiva. Hay cosas que se dirán en su momento. Estoy activo y por ética deportiva, pero cuando me retire estas cosas se dirán. Como decimos en Cuba: la victoria es un deber y la derrota no tiene justificación. Me siento campeón’’.
¿Ese golpe es de lo más rescatable de la pelea?
“Le di duro, pero no es el mejor de los golpes míos. Si lo llego a encentrar bien con un golpe rico, se va. El dijo que venía a pelear conmigo. Con uno solo le bastó para correr. Yo vine y te di la cara. Vamos a pelear de verdad. ¿Cuál es el corretaje encima del ring? La gente dice que tenía que haber hecho más...’’.
¿Qué opinas de esa crítica?
“No tengo problemas con eso, pero yo tengo 43 años en las costillas. Yo no puedo mandarme a correr detrás de él. El que haya sido atleta de alto nivel, sabe de lo que estoy hablando. Una cosa es jugar con una pelota de trapo y otra que Aroldis Chapman te de un pelotazo a 90 millas. No voy a correr detrás de ti’’.
¿Cómo enfrentas el resto de tu carrera?
“Muy bien. Muy normal. He pasado por momentos mucho más difíciles. Llegué a la ESPA nacional sin haber sido captado en la base. Nunca gané un campeonato nacional escolar. Me decían el Titán de Bronce por el color de mis medallas. Les ganaba a los buenos y luego perdía con alguno menor. Era bien indisciplinado. Competía pero no entrenaba. Hasta que me obligué a cambiar’’.
¿Por qué la gente te aplaudió a ti y abucheó a Adesanya?
“Muchas empresas cuidan a los campeones y eso es un error. El campeón debe demostrar que es campeón. Muhammad Alí iba a pelear. El campeón iba a decirte que yo soy mejor que tú. No que tu empresa ni los jueces te defiendan. Si la pelea es pareja, el campeón recibe el beneficio de la duda. Pareja. ¿Pero un campeón corriendo? Eso no fue lo que la afición pagó. El dijo que me iba a retirar, que me iba a noquear’’.
¿Te veremos nuevamente en pelea de título mundial?
“Digo que sí, todo es posible. Cuando llegué a la ESPA era el quinto en el ranking juvenil. En cinco meses era el segundo mejor de Cuba. Mis niveles siguen altos. Entreno todos los días con jóvenes y me comparo con ellos. Si el campeón lució así, si Paulo Costa lució así, Luke Rockhold, todavía me queda cuerda. Adesanya decía que era la bestia y todo el mundo vio lo que pasó’’.
Entonces, ¿hay Romero para rato?
“Sí, estoy tranquilo, contento. Cada vez que intentan amedrantar mi espíritu, lo que hacen es ayudarme a crecer más. Aquí donde me ves, estoy crecido. Cuando mi entrenador dijo que estaba apagado, en realidad estaba molesto. Molesto con alguien. He pasado por 70,000 guerras psicológicas y físicas. Estas mismas batallas ya yo las pasé. Dios sabe por qué permite las cosas’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de mayo de 2020 a las 8:14 a. m..