Si llego a la cima, conmigo llegan todos los cubanos. Mi vida ha sido el sacrificio de mi gente
Enzo Pérez pudo haber sido embajador o político. Articula sus frases con un sentido, con propósito, y las suelta como si fueran esos golpes que proyecta en la jaula. Porque este cubano eligió ser guerrero de artes marciales mixtas y no piensa detenerse hasta llegar a la cima.
Su vida es la historia del sacrificio personal y familiar, de una madre que sale de Cuba cuando él tenía apenas cinco años y que logra llevarlo a Portugal siete después, antes de desembarcar juntos en Estados Unidos un 4 de julio del 2008 como si se tratase de una nueva independencia.
Este 11 de noviembre, Pérez -de 24 años- va a su segunda pelea profesional contra Austin Bashi en una cartelera de la promoción XFC que será transmitida por la cadena NBC Sports y que permitirá calibrar su verdad en el octágono. Este habanero no ha dejado de pelear en todos los órdenes por su futuro y por su gente. Es la nueva generación que se abre paso.
¿Qué esperas de esta pelea?
“Va a ser mi segunda profesional. Será muy explosiva. Bashi es uno de los mayores prospectos por su lado del país y yo estoy bien alto en Las Vegas. Nos pusieron a propósito en la cartelera principal, a pesar de que hay peleadores con más experiencia. Puede ser la pelea de la noche y confío en que voy a ganar’’.
De ganar, ¿qué vendría para ti?
“Tengo un contrato de cuatro pelas con XFC que firmó con la cadena NBC Sports, Telemundo Deportes y Canal Combate que es enorme en Brasil. El mundo me va a ver, mi familia en Cuba me va a ver. Tendré la posibilidad de tener control de mi carrera. XFC está invirtiendo en el futuro’’.
¿Qué sientes al estar por primera vez en televisión nacional?
“Durante una visita a Detroit para filmar promociones de este evento tuve la oportunidad de conocer al presidente de XFC. Ahí se me salió el cubano y le dije que tenía que ponerme en televisión, que mi familia tenía que verme. Se lo dije mirándolo a los ojos. Así nos abrimos caminos a la TV’’.
¿Cuál es tu meta en las MMA?
“Mi meta es ser campeón mundial en el evento que más me pague. Corey Anderson, quien debutó en Bellator, decía en una entrevista que estuvo siete años en la UFC y que si miraba su cuenta de banco, parecía que había peleado en un circuito regional. Peleaba con los mejores del mundo, pero lo que le pagaban no valía la pena el riesgo. En Bellator está más feliz. No quiero ser necesariamente campeón de la UFC’’.
¿Cómo te inicias en los deportes de combate?
“Siempre veía las películas de Bruce Lee, Chuck Norris, Jackie Chan, Jean Claude Van Damme. Lo único que me importaba de la película era la coreografía de la acción. No me importaba la historia. Con cinco años comencé en karate y taekwondo al mismo tiempo’’.
¿Y las otras disciplinas?
“Cuando llego a Estados Unidos en el 2008 me integro al programa de lucha de pruniversitario. La lucha me entró fácil. Gané campeonatos nacionales. En 11no grado comienzo a entrenar muay thai, porque sabía que al final del High School me iba a las MMA. Cuando me gradué, me dediqué por completo a esto y entrené con profesionales. Directo para la candela’’.
¿Qué significaría para ti llegar a la cima?
“Sé que los cubanos estarían orgullosos de ver a uno llegar. Cuando yo llegue, llegamos todos. Me motiva mi familia, representar bien a Cuba, demostrar el corazón que tenemos los cubanos. Mi vida ha sido un sacrificio constante, pero no estoy en este país perdiendo el tiempo. Cada día me levanto con el dolor que sea para ir al gimnasio, porque no se trata solo de mi sacrificio, sino de los que han hecho otros para que yo pueda hacer esto’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de noviembre de 2020, 8:50 a. m..