Sin combustible ni maquinaria, Cuba convierte carreteras en secaderos de arroz
La escasez de maquinaria, combustible e insumos mantiene en crisis a la agricultura en Cuba, mientras en Guantánamo recurren a “alternativas” improvisadas para intentar salvar la producción de arroz.
Un reporte de la prensa oficialista cubana divulgado el miércoles revela las técnicas empleadas en esa provincia oriental, donde una finca sembró 20 hectáreas de arroz de las variedades EP-7, descrita como resistente a las altas temperaturas y a los suelos salinos.
La producción forma parte de un programa gubernamental para elevar la cosecha de arroz en Cuba, que incluso contempla extender el cultivo del cereal hacia zonas montañosas del archipiélago.
Secar el arroz en la carretera
Según el reporte de la Agencia Cubana de Noticias (ACN), en Guantánamo no cuentan con “una planta industrial” para procesar el arroz, por lo que “el grano se seca en la carretera como alternativa y se procesa en molinos artesanales, con bajo rendimiento”.
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Las autoridades locales reconocen que estos métodos afectan la calidad del arroz, cuyas cosechas se destinan “al consumo social, la canasta familiar, la red de Sistemas de Atención a las Familias, el consumo de los productores y la producción de semillas”.
También admitieron que la escasez de combustible ha obligado a depender de la asistencia de mipymes cubanas, mientras persiste la falta de fertilizantes y otros insumos esenciales para las plantaciones.
Cuba busca rescatar la producción de arroz
Pese a los constantes llamados de La Habana a alcanzar la llamada “soberanía alimentaria”, la producción de arroz sigue lejos de cubrir la demanda nacional.
Las autoridades cubanas han avanzado en acuerdos para la inversión extranjera a fin de rescatar la actividad agrícola, así como la novedad de que los productores de arroz puedan importar drones para la asistencia en los cultivos a través de una entidad estatal.
En diciembre, Cuba y Rusia revelaron un acuerdo que incluía el lanzamiento de una nueva marca de arroz llamada “Campeche”, destinada a venderse en mercados de la isla. Sin embargo, los medios estatales no han vuelto a informar sobre el proyecto.