Sur de la Florida

Procuradora Bondi dice que no se arrepiente de recibir $25,000 de Donald Trump

La procuradora general de Florida, Pam Bondi, responde a preguntas de los reporteros el martes en Tallahassee.
La procuradora general de Florida, Pam Bondi, responde a preguntas de los reporteros el martes en Tallahassee. kclark@miamiherald.com

La atribulada procuradora general Florida Pam Bondi rompió esta semana su largo silencio y defendió su aceptación de un cheque de campaña por $25,000 de Donald Trump mientras su equipo de trabajo revisaba una queja sobre la Universidad Trump, la cual ha sido foco de demandas judiciales por alegaciones de fraude en otros dos estados.

En una conferencia de prensa el martes por momentos tensa en el Capitolio estatal, Bondi dijo que ella no se arrepentía de haber tomado el dinero de Trump porque su oficina no tenía investigación activa alguna cuando ella solicitó la donación en agosto del 2013.

“Yo sabía que no estaba haciendo nada impropio”, dijo Bondi. “Nunca permitiré que el dinero de nadie afecte lo que hago. Estoy orgullosa de mi oficina. Estoy orgullosa de la labor que hacemos”.

La procuradora general, quien es republicana, partidaria de Trump y fue fiscal en Tampa, ha estado bajo un intenso escrutinio por haber aceptado esa contribución. Casi dos docenas de personas presentaron quejas en el estado sobre la Universidad Trump, la mayoría de ellas antes de que ella asumiera su cargo en el 2011. Bondi dijo que su oficina ha recibido tres quejas desde que ella asumió su cargo: una antes de la donación de $25,000 y dos después.

Bondi ha ignorado repetidos pedidos de que explique cómo fue que su oficina manejó la controversia de Trump. Después de una reunión del gabinete el martes, ella se negó a responder preguntas de seguimiento.

Ella y otro miembro del gabinete están usualmente disponibles a la prensa después de las reuniones del mismo, pero al terminar la reunión del martes Bondi salió por una puerta lateral que conduce a su oficina e ignoró los llamados de los reporteros.

En una conferencia de prensa convocada de prisa antes de la reunión del gabinete, Bondi dijo que sólo se arrepentía de no haberse reunido antes con la prensa para discutir una serie de documentos relacionados con Trump que su oficina diera a conocer en abril, que establecían la cronología de la Universidad Trump.

“Yo no trocaría nunca jamás una donación de campaña — eso es absurdo — por cualquier tipo de favor a alguien”, dijo Bondi.

Devolver la contribución tampoco fue algo que se considerara seriamente en ningún momento, afirmó.

“Si la hubiera devuelto, ustedes hubieran reportado: ‘Bondi aceptó un soborno, la agarraron y lo devolvió’ ”, dijo. “Eso no tuvo nada de impropio, de modo que no había razón alguna para devolverla”.

Bondi dijo que ella solicitó una donación de parte de Trump en el verano del 2013, mientras contactaba a un amplio círculo de amigos durante su campaña de reelección. Ni ella ni Trump han dado detalles específicos sobre cómo se hizo la solicitud.

A ella no le hizo falta el dinero: salió victoriosa fácilmente por encima de su retador demócrata, y el comité político que recibió el dinero de Trump todavía cuenta con más de $150,000 en el banco.

Durante casi 20 minutos de preguntas por parte de los periodistas, Bondi no dio detalles sobre cómo fue que ella había conocido a Trump antes de solicitar la contribución.

En el momento en que Trump envió el cheque, el homólogo de Bondi en Nueva York, Eric Schneiderman, había presentado una demanda contra la Universidad Trump por $40 millones en daños y perjuicios. Otra demanda colectiva está pendiente en California.

Al preguntársele cómo había conocido a la celebridad, Bondi dio toda una variedad de respuestas que tenían una sola cosa en común: ella no estaba segura. Dijo que creía que lo había conocido “en la universidad”, pero que ella “no lo conocía bien para nada”, y luego dijo que “probablemente” lo había conocido en Nueva York, donde ella trabajó como contribuidora para Fox News.

Dijo también que era posible que Trump, quien reside a tiempo parcial en la Florida, se le hubiera acercado después de verla trabajar en un caso de asesinato de alto perfil cuando ella trabajaba como fiscal estatal adjunta en Tampa. Ella no identificó el caso, y los reporteros no pidieron más detalles.

En una entrevista con el Herald/Times antes de la conferencia de prensa del martes, Bondi dijo que no había sabido de la existencia de la Universidad Trump hasta que su oficina empezó a recibir noticias de la controversia.

Trump celebró un evento de recaudación de fondos para Bondi en su centro de Mar-a-Lago en Palm Beach en marzo del 2014 que se estima recaudó unos $150,000 para su reelección, cinco meses más tarde de que, según sus propias palabras, ella se enterara de la controversia alrededor de la Universidad Trump.

Cuando un reportero le preguntó el martes si ella creía que “había perdido su credibilidad” ante los floridanos, Bondi dijo: “Espero que no”.

Ella desechó de inmediato una sugerencia de que tuviera en cuenta la posibilidad de renunciar a su puesto.

Trump pagó una multa federal de impuestos de $2,500 por hacer el cheque inicial a nombre de la Fundación Donald J. Trump, una agencia caritativa bajo su control a la cual se prohíbe inmiscuirse en actividades políticas.

Bondi dijo que su unidad de servicios a los ciudadanos, el punto de entrada de las quejas de los consumidores, ha recibido alrededor de 800,000 llamadas, cartas y correos electrónicos desde que ella asumiera su cargo en el 2011.

Ella dijo que había pedido a su viceprocuradora Trish Conners que pasara revista el lunes al volumen de quejas de los consumidores en su oficina, “para ponerlas en perspectiva”.

Para dar explicaciones sobre el caso, Bondi reveló una docena de quejas presentadas durante los últimos cuatro años en contra del Tampa Bay Times.

Ninguna de ellas llegó tampoco a su escritorio, explicó.

“Todas fueron manejadas por el personal de base”, dijo Bondi. “Así es como se manejan esas cosas”.

La mayor parte de las quejas del Times tenían que ver con sumas no mayores que $100 y no menores que $5, en su mayor parte relacionadas con suscripciones o especiales. Ella no explicó cómo habían sido resueltas. Las reclamaciones en contra de la Universidad Trump llegaban a los miles de dólares pero no habían sido investigadas.

Bondi, de 50 años, tiene más de dos años antes de que se venza su mandato como procuradora general. Ella reiteró el martes que no volverá a postularse para un cargo electo.

“Siempre he dicho que sólo quería ser procuradora general”, aseguró Bondi.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de septiembre de 2016, 8:22 a. m. with the headline "Procuradora Bondi dice que no se arrepiente de recibir $25,000 de Donald Trump."

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