‘Es un desastre absoluto’: legisladores de Florida ponen a Miami-Dade como ejemplo de despilfarro
Ante la posible pérdida de cientos de millones de dólares en ingresos anuales, la alcaldesa del Condado Miami-Dade, Daniella Levine Cava, no solo está luchando contra la reforma del impuesto sobre la propiedad impulsada por el gobernador Ron DeSantis.
También enfrenta críticas de legisladores republicanos de su propia zona, quienes sostienen que los hábitos de gasto del condado refuerzan los argumentos a favor de la propuesta del gobernador para reducir la cantidad de dinero que los propietarios pagan a sus gobiernos locales.
Mientras los senadores debatían el lunes una enmienda constitucional que pediría a los votantes aprobar amplios recortes a los impuestos sobre la propiedad, dos republicanos de Miami-Dade señalaron los equipos de seguridad financiados por los contribuyentes para los comisionados del condado como la prueba principal de por qué los gobiernos locales necesitan menos dinero de los contribuyentes y más restricciones sobre cómo lo gastan.
“Muchos de ellos tienen, esencialmente, un sargento de armas a tiempo completo en una Grand Wagoneer”, dijo el senador Bryan Avila, republicano de Miami Springs y patrocinador de la propuesta en el Senado.
La senadora Ileana García fue aún más directa al afirmar que los sargentos de armas asignados a los comisionados actúan como “guardaespaldas” y repartidores de “UberEats”.
Polémica entre líderes electos de Miami-Dade
Estos comentarios surgieron mientras los legisladores analizaban una propuesta que podría limitar significativamente la capacidad de los gobiernos locales para recaudar ingresos mediante impuestos sobre la propiedad. Las declaraciones pusieron de relieve la división entre los líderes electos de Miami-Dade y algunos miembros de su delegación legislativa, en un momento en que funcionarios del condado advierten que la propuesta podría recortar los ingresos locales en cientos de millones de dólares.
Levine Cava, demócrata, ha advertido que el plan de DeSantis supondría importantes recortes en los servicios de Miami-Dade si es aprobado por los votantes. Su administración señaló que la propuesta le costaría al condado aproximadamente 20 centavos de cada dólar recaudado mediante impuestos sobre la propiedad en Miami-Dade, una reducción histórica de la principal fuente de ingresos para la policía, las cárceles, las ambulancias, los parques y otros servicios esenciales.
“Existe una profunda diferencia entre un alivio fiscal bien pensado y sostenido y lo que el estado propone ahora: el desmantelamiento generalizado del sistema de impuestos sobre la propiedad que financia los servicios esenciales que hacen funcionar a nuestra comunidad”, escribió Levine Cava en un reciente artículo de opinión para el Miami Herald.
La administración estima una pérdida de $697 millones en ingresos por impuestos sobre la propiedad, lo que equivaldría a una reducción fiscal de la misma cantidad para los propietarios.
El escenario que enfrenta Daniella Levine Cava
Levine Cava está gestionando las consecuencias del aumento del gasto del condado desde su elección en 2020, cuando el auge del mercado inmobiliario y las ayudas federales por el COVID permitieron a ella y a los comisionados financiar programas de asistencia para el alquiler, exenciones fiscales para personas mayores de bajos ingresos y un aumento en las subvenciones benéficas.
También hubo recortes de impuestos, ya que la comisión aprobó reducciones consecutivas del 1% en la tasa del impuesto sobre la propiedad a nivel de todo el condado.
Actualmente, los gastos superan a los ingresos, lo que llevó a Levine Cava a advertir el año pasado sobre un déficit presupuestario de $400 millones que obligó a adoptar medidas de austeridad para equilibrar el gasto con los ingresos. Sin embargo, dado que se evitaron la mayoría de las decisiones difíciles —Levine Cava descartó los planes de recortar las ayudas benéficas y los comisionados rechazaron su propuesta de aumentar las tarifas del transporte público—, se prevé que el proceso presupuestario de 2027 también será doloroso.
En sus comentarios, los legisladores republicanos no ofrecieron sugerencias sobre los recortes de gasto significativos que serían necesarios para absorber la pérdida de ingresos que prevé la administración.
Un análisis del Herald sobre datos presupuestarios realizado a principios de este año reveló que, de los $3,200 millones que el condado recauda en impuestos sobre la propiedad, cerca del 68% se destina a cinco categorías de gasto: bomberos y rescate, la Oficina del Sheriff, las cárceles, el sistema hospitalario Jackson Health y el transporte.
Esto incluye el sistema de transporte público del condado, donde un impuesto sobre las ventas del 0.5% y las tarifas de los usuarios no bastan para cubrir los costos operativos.
Popularidad de los recortes fiscales
No son solo los legisladores republicanos quienes respaldan el plan que, según Levine Cava, sería catastrófico. El año pasado, la mayoría de los comisionados del condado aprobó una resolución simbólica apoyando la eliminación estatal de los impuestos sobre la propiedad para las residencias principales.
Esa medida habría ido más allá de lo propuesto por DeSantis, pero refleja la popularidad política de los recortes fiscales.
La propuesta que finalmente aprobaron los legisladores fue más limitada que la iniciativa original de DeSantis, que buscaba eliminar por completo los impuestos sobre la propiedad para los residentes de Florida que viven en sus propias viviendas.
Los senadores modificaron la medida para preservar la financiación de las escuelas públicas y mantener la capacidad de los gobiernos locales para recaudar impuestos sobre la propiedad destinados a servicios esenciales. Según sus defensores, estos cambios protegerían las funciones fundamentales del gobierno y, al mismo tiempo, permitirían a los votantes pronunciarse sobre el alivio fiscal.
Aun así, el debate en el Senado volvió a centrarse repetidamente en Miami-Dade.
Avila argumentó que las decisiones de gasto del condado ilustran por qué los contribuyentes desean límites más estrictos a los impuestos sobre la propiedad, citando tanto los equipos de seguridad de los comisionados como la decisión de Miami-Dade de posponer la atención a un déficit presupuestario proyectado de $400 millones.
‘Miami-Dade es un caso aparte’
“Vemos muchas cosas en el Condado Miami-Dade, y reconozco que Miami-Dade es un caso aparte. Solo pasa en Dade”, dijo Avila.
“Esta enmienda tenía como objetivo real frenar parte de ese gasto innecesario y, al mismo tiempo, ofrecer flexibilidad para las funciones esenciales del gobierno”.
García señaló que los líderes del condado no lograron realizar recortes significativos en los gastos, a pesar de meses de advertencias de que Tallahassee estaba considerando cambios en los impuestos sobre la propiedad.
“Tengo un problema con algunos de los abusos en el uso de los recursos en Miami-Dade”, afirmó García. “Nunca vi a nadie en Miami-Dade intentar eliminar parte de la grasa que tenían en sus presupuestos”.
Las críticas no provinieron únicamente de los republicanos. El senador Jason Pizzo —exdemócrata del área de Miami que recientemente abandonó el partido y ahora es independiente— también se sumó brevemente a las críticas contra Miami-Dade.
“Me parece lamentable en qué gasta el dinero Miami-Dade”, dijo Pizzo. “No quiero ver más viajes a Qatar, desfiles, escenarios ni todos esos eventos”.
El viernes, la oficina de Levine Cava rechazó las acusaciones de gastos innecesarios formuladas por los legisladores y afirmó en un comunicado que la administración ha reducido dos veces la tasa del impuesto sobre la propiedad, llevándola a su nivel más bajo desde 1982, mientras equilibraba los presupuestos frente a importantes desafíos fiscales.
‘Un gobierno eficiente y austero’
La oficina de la alcaldesa indicó que el condado ha reducido los salarios de los ejecutivos, consolidado departamentos y eliminado puestos mediante la iniciativa de eficiencia WISE305, manteniendo los servicios esenciales sin aumentar los impuestos.
“Miami-Dade sigue operando un gobierno eficiente y austero”, declaró la oficina de la alcaldesa.
En un mensaje de texto enviado el viernes, Avila reafirmó su postura.
“El gobierno del Condado Miami-Dade muestra señales de un sistema bajo presión. Años de abandono, mala gestión y decisiones miopes han dejado a algunos de nuestros activos y servicios públicos más importantes enfrentando graves desafíos”, afirmó.
“Ya sea en el transporte, la gestión de residuos sólidos, el Aeropuerto Internacional de Miami o PortMiami, la historia es la misma: los problemas aumentan mientras las soluciones siguen sin aparecer. Los residentes merecen un liderazgo competente, una administración responsable y un gobierno que ofrezca resultados, no excusas”.
García no estuvo disponible de inmediato para hacer comentarios.
Si bien varios legisladores demócratas y republicanos coincidieron el lunes con las críticas de Avila sobre su distrito de origen, cuestionaron si se estaba elaborando una política estatal basada en la frustración con el gobierno de un solo condado.
Miami-Dade se mencionó con tanta frecuencia que los legisladores comenzaron a preguntarse si el condado era la única razón detrás de la enmienda electoral.
La senadora Gayle Harrell, republicana de Stuart, preguntó sin rodeos:
“Todo el mundo contaba historias horribles sobre Miami-Dade. ¿Estamos redactando este proyecto de ley por culpa de Miami-Dade?”.
Polémica por gastos excesivos
El senador Tom Wright, republicano de Port Orange que finalmente votó a favor de la medida, dijo que partes de la propuesta inicial del gobernador le provocaban “un pavor absoluto” y expresó su preocupación de que los gobiernos locales fiscalmente responsables se vieran arrastrados por reformas dirigidas a lugares con problemas de gasto.
“Dado que usted es de Miami-Dade, tal vez era la persona indicada para promover la necesidad de hacer limpieza. Pero no todas las ciudades ni todos los condados del estado tienen malas administraciones”, dijo Wright a Avila.
“En mi distrito, afortunadamente, la situación no es como en Miami-Dade, por lo que parece”.
La senadora Tina Polsky, demócrata de Boca Raton, también cuestionó el argumento de los partidarios de que el gasto local excesivo justificaba la propuesta.
“Puede que a usted le parezca excesivo lo que ocurre en Miami-Dade”, dijo Polsky. “Pero eso no significa que alguien que vote en otra parte del estado sienta, o siquiera sepa, que se le están cobrando impuestos excesivos”.
“¿Quién no votaría en contra de unos impuestos excesivos?”, preguntó. “Pero, una vez más, ¿quién decide si algo es excesivo o no?”.“¿Quién no va a votar contra unos impuestos excesivos?”, preguntó. “Pero, una vez más, ¿quién decide qué es excesivo y qué no?”. Avila dijo a los legisladores que la enmienda electoral no tenía “en absoluto” nada que ver con Miami-Dade. “El gobierno del Condado Miami-Dade es un desastre absoluto... y, francamente, no sé si alguna vez tendrá solución”.