Sur de la Florida

Protestan por presuntas irregularidades en condo de North Miami Beach

Un grupo de residentes del condominio Buckley Towers, en North Miami Beach, protestó el miércoles denunciando presuntas irregularidades en las elecciones de diciembre en ese complejo residencial.

Con pancartas en mano varios de los manifestantes alegaron que la falsificación de firmas en esa elección provocó la indignación de un grupo de propietarios por lo que ahora impulsan una campaña para revocar a la junta directiva.

“Estamos cansados del abuso de poder en nuestro condominio”, dijo Janvier Villars a el Nuevo Herald. “Desde hace años se viene manipulando las elecciones para que los miembros de la junta directiva se mantenga en sus cargos”.

La de Buckley Towers, comunidad administrada desde el 2008 por J&M Condo Management, es la cuarta manifestación de residentes de condominios en Miami-Dade desde que una serie investigativa de el Nuevo Herald y Univisión 23 revelara que el fraude electoral y de la firma de sospechosos contratos se han venido realizando de manera sistemática. Los propietarios han dicho que organizan las protestas como un intento desesperado de llamar la atención de las autoridades estatales, condales y municipales sobre la situación en sus condos; o de obtener una respuesta de las juntas directivas de los respectivos condominios.

En el condominio The Beach Club at Fontainebleau Park, la junta directiva presentó su renuncia tras una protesta el 23 de marzo, en la que participaron más de 80 personas de ese complejo y otras comunidades. Una semana más tarde, en el condominio las Vistas at Doral, decenas de personas participaron en otra protesta. Al día siguiente una representante de la compañía Sunshine Management Services, que administra el condominio, entregó a un grupo de propietarios documentos financieros que estos habían solicitado desde octubre.

Peggy Stroker, presidenta de la junta directiva de Buckley Towers, dijo a el Nuevo Herald el miércoles que los problemas en el condominio surgieron durante la gestión de la junta anterior.

“Si los propietarios que están organizando esta revolución se sentaran conmigo les explicaría lo que hemos pasado, pero nadie me ha pedido hablar”, dijo Stroker, quien ocupó la presidencia en el 2010. “Yo soy dueña aquí y tengo tanto interés como los demás en que todo mejore y siga adelante”.

Stroker explicó que la junta anterior no realizó las mejoras necesarias para aprobar una recertificación de 40 años exigida por el condado, por lo que ella ha tenido que reunirse con la junta de estructuras inseguras para ganar tiempo mientras se realizan los trabajos.

“Las cosas están mejor ahora, hemos estabilizado las finanzas”, dijo Stroker, que vive en el condominio desde 1992.

Por otro parte, el miércoles, Gladys Maldonado, una de las manifestantes, dijo que presentó en febrero una queja ante el Departamento de Regulaciones de Negocios y Profesionales de la Florida (DBPR) por presuntas irregularidades en las elecciones en Buckley Towers.

“Nos quejamos ante el DBPR porque creemos que ha sido violado nuestro derecho a contar con una elección transparente”, dijo Maldonado. “Encontramos, por ejemplo, que había personas que nunca votaron, pero sus supuestas boletas aparecieron con firmas falsificadas”.

Uno de esos casos es el de Regina Barski, de 84 años de edad y propietaria de un apartamento en Buckley Towers. Barski dijo que cuando acudió a votar el 7 de diciembre se enteró de que una presunta firma suya había aparecido en un sobre con una boleta electoral.

“La verdad es que es ridículo. Las personas decentes no andan adulterando la información de los demás”, dijo Barski a el Nuevo Herald. “Yo no te puedo decir quién lo hizo, pero lo hicieron”.

En una declaración jurada fechada el 28 de marzo, Barski aseguró que ella nunca tuvo la intención de favorecer con su voto a las personas marcadas en la boleta en la que falsificaron su firma.

“La declarante nunca tuvo la intención de emitir su voto a favor de los candidatos que ahora son miembros de la junta”, indica la declaración.

Otro de esos casos es el de un hombre hispano que también acudió a votar ese 7 de diciembre pero al llegar fue informado de que “él ya había votado”. Esa persona también ofreció su testimonio a el Nuevo Herald, pero pidió no revelar su identidad para no sufrir represalias en su condominio.

En una carta de respuesta a Maldonado, una investigadora del DBPR se comprometió a examinar varias de las alegaciones. En cuanto a la queja de que los propietarios no están satisfechos con las acciones de la junta, le investigadora recalcó a Maldonado que esa comunidad tenía el derecho de organizar un revocatorio.

Stroker dijo que no estaba al tanto de las irregularidades en las elecciones o la campaña del revocatorio, y prefería no hacer comentarios.

La junta directiva de Buckley Towers está integrada por un total de 17 representantes, quienes a su vez eligen al presidente, dos vicepresidentes, el tesorero y el secretario.

Construido en 1969, el complejo residencial Buckley Towers está compuesto de dos edificios de 17 pisos con un total de 564 apartamentos, estacionamientos y áreas recreativas en evidente deterioro.

En abril del 2015, un grupo de propietarios empezó a preocuparse ante el deterioro de la infraestructura del condominio. Aproximadamente tres meses después, la junta directiva gestionó un préstamo bancario de $3.5 millones para gestionar la recertificación de 40 años de antigüedad exigida por el Condado Miami Dade, dijo Villars.

“Nos prometieron que con ese préstamo podríamos terminar las obras para obtener la recertificación de los 40 años”, dijo Villars. “Pero la realidad es otra”.

Siga a Enrique Flor y Brenda Medina en Twitter: @kikeflor y @BrendaMedinar

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de abril de 2016, 5:53 p. m. with the headline "Protestan por presuntas irregularidades en condo de North Miami Beach."

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