Cuba

Cuba tendría que gastar $2,000 millones en petróleo si cesan los envíos desde Venezuela

Cuba tendría que pagar cerca de $2,000 millones anuales para satisfacer la demanda interna de combustible si la Asamblea Nacional de Venezuela y el presidente encargado, Juan Guaidó, logran parar los envíos de petróleo de ese país a la isla caribeña.

“La demanda de petróleo de Cuba es de aproximadamente 130,000 barriles diarios y Cuba produce alrededor de 50,000 barriles diarios, lo que significa un déficit de alrededor de 80,000 barriles diarios”, dijo a el Nuevo Herald Jorge Piñón, director del programa de energía para América Latina de la Universidad de Texas en Austin.

Cuba, estima Piñón, tiene reservas de combustible para alrededor de 45 días. El fin de los suministros de PDVSA obligaría al gobierno a gastar cerca de $5.2 millones diarios para comprar a precios de mercado internacional —$65 el barril— los 80,000 barriles de petróleo que necesita para cubrir la demanda interna cada día.

Al año, serían casi $2,000 millones para una economía cuyo crecimiento en los últimos años no ha llegado al 2 por ciento y probablemente ha enfrentado una recesión, según coinciden varios economistas.

La Asamblea Nacional de Venezuela, controlada por la oposición, ordenó recientemente suspender los envíos de crudo a Cuba, que fueron establecidos en un acuerdo de intercambio de petróleo por servicios médicos entre los fallecidos Fidel Castro y Hugo Chávez. Se estima que PDVSA envía entre 40,000 y 50,000 barriles de petróleo diarios a Cuba, casi la mitad de lo que enviaba antes de sumirse en una crisis productiva sin precedentes bajo el régimen de Nicolás Maduro.

No queda claro si la Asamblea Nacional y el gobierno interino de Guaidó pueden impedir que PDVSA continúe enviando petróleo a la isla. El gobierno de Estados Unidos, por su parte, está considerando sancionar a las compañías que faciliten esos envíos, según dijo a el Nuevo Herald un funcionario de alto cargo del gobierno del presidente Donald Trump.

Debido a la disminución de los subsidios venezolanos, en los últimos años el gobierno cubano ha ido reduciendo el consumo de combustible, la importación de alimentos y se ha visto en problemas para pagar créditos y deudas. El cese de los envíos obligaría al gobierno a reducir aún más el consumo interno y podría traer de vuelta los temidos apagones eléctricos.

Mientras tanto, el gobierno cubano está comprando petróleo en otros mercados para suplir la demanda a corto plazo.

“Por ejemplo, el tanquero Nordic Gas llegó a La Habana el 2 de marzo con 200,000 barriles de gas licuado procedente de la República Dominicana, y también el tanquero Zefryos debía a llegar a La Habana procedente de Antwerp, Bélgica, el 20 de marzo cargado con 335,000 barriles de diésel”, dijo Piñón.

El gobierno también ha negociado la compra de petróleo a países como Rusia y Argelia. Tras la crisis política desatada por el reto de Guaidó a la legitimidad de Maduro, el ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, viajó a Argelia a mediados de febrero para reunirse con los ministros de Exteriores y de Finanzas de ese país. Pero el gobierno argelino está sumido en una crisis política por las protestas contra el presidente Abdelaziz Bouteflika, que insiste en mantenerse en el poder a sus 82 años.

En el caso de Rusia, la compañía petrolera Rosneft aumentó los envíos de petróleo a Cuba pero no queda claro cuánto de ese petróleo es pagado en realidad por PDVSA.

“Cuba produce el 50 por ciento del petróleo que necesita y este, que no es de buena calidad, se utiliza para producir la electricidad en las termoeléctricas”, comentó el economista cubano Omar Everleny Pérez. “Hay otros mercados emergentes como Angola y Rusia, pero el tema es el pago, ya que en esos países las empresas son privadas, no del gobierno. También hay pequeños intentos de producir electricidad con parques solares a lo largo del país”.

Aunque no sería tan terrible como el llamado Período Especial de la década de los 90 del siglo pasado, cuando el Producto Interno Bruto se contrajo un 35 por ciento, los expertos coinciden en que el fin de la ayuda de Venezuela provocaría una crisis económica en la isla.

En medio de la incertidumbre, el gobierno cubano, que no ha dado señales de disminuir su apoyo a Maduro, ha aumentado las inversiones en el turismo para obtener más ingresos. Públicamente, el gobernante Miguel Díaz-Canel también ha insistido en la necesidad de atraer más inversión extranjera. Y los economistas citan al sector privado, que ya emplea a medio millón de cubanos, como otro de los factores que diferencian el contexto actual de la crisis económica tras la caída del campo socialista.

Pero estos tres renglones podrían verse directamente afectados por nuevas sanciones y medidas que está tomando Estados Unidos para presionar al gobierno cubano económicamente y forzarlo a retirarle el apoyo a Maduro.

El gobierno estadounidense activó parcialmente el Título III de la ley Helms-Burton y amenazó con hacer más, lo que constituye una amenaza directa a los inversores en la isla. Viajar a Cuba desde EEUU sigue siendo legal pero la reducción del personal de la embajada en La Habana y las alertas de viaje por supuestos ataques contra funcionarios de EEUU han tenido un impacto negativo en los viajes de los estadounidenses a Cuba.

Por su parte, los cambios en la política de visas para los cubanos anunciados la semana pasada tendrán un impacto negativo en el sector privado, según advirtieron expertos, activistas y cuentapropistas.

“Bajo cualquier variante, si se eliminan esos envíos desde Venezuela”, comentó Pérez, “es una afectación de consideración”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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