De Tony Blair a Shakira, pasando por un mafioso llamado ‘el Gordo’: cómo los ricos disfrazan su patrimonio
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Pandora Papers
Millones de documentos filtrados y la asociación periodística más grande de la historia descubren los secretos financieros de los líderes mundiales, así como de los ricos, poderosos y célebres de Miami.
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Millones de documentos filtrados y la mayor colaboración periodística en la historia sacaron a la luz los secretos financieros de 35 líderes y ex líderes mundiales, más de 330 políticos y funcionarios públicos en más de 91 países y territorios, y una lista global de fugitivos, estafadores y asesinos.
Los documentos secretos sacan a la luz los negocios extraterritoriales del ex primer ministro británico Tony Blair, el ministro de Economía de Brasil, el rey de Jordania, los presidentes de Ucrania y Ecuador y el primer ministro de República Checa. Los archivos también detallan las actividades financieras del “ministro oficioso de propaganda” del presidente ruso Vladimir Putin y de más de 130 multimillonarios de Estados Unidos, Rusia, India, México y otras naciones.
Los documentos arrojan luz sobre algunos de los nombres que están detrás de las frenéticas transacciones que apuntalan el floreciente mercado de los condominios en rascacielos en el sur de la Florida, acuerdos que a menudo se consuman con dinero en efectivo a través de empresas ficticias anónimas.
Los registros filtrados revelan que muchos de los actores poderosos que pudieran ayudar a poner fin al sistema de paraísos fiscales y fideicomisos se benefician de él, almacenando activos mientras sus gobiernos hacen poco para frenar un flujo mundial de dinero ilícito que enriquece a los delincuentes y empobrece a las naciones.
Entre los tesoros ocultos revelados en los documentos:
▪ La red de empresas fantasma que se esconde detrás de uno de los industriales más ricos de Haití —si no el más rico—, que posee una gigantesca mansión detrás de las puertas de seguridad con personal policial en una de las comunidades más exclusivas del sur de la Florida; y el hombre del dinero del Vaticano, vinculado a un cardenal expulsado, que compró unidades en rascacielos en el área de Miami utilizando empresas ficticias vinculadas a un proceso penal en curso.
▪ Una rica orden católica romana, fundada en México y manchada por un escándalo internacional de pederastia, que posee propiedades residenciales en la Florida por valor de millones de dólares a través de fideicomisos extraterritoriales.
▪ Más de $13 millones escondidos en un fideicomiso en las Grandes Llanuras de Estados Unidos por un vástago de una de las familias más poderosas de Guatemala, una dinastía que controla un conglomerado de jabones y lápices labiales que ha sido acusado de perjudicar a los trabajadores y a la tierra.
▪ Un castillo de $22 millones en la Riviera francesa —con una sala de cine y dos piscinas— adquirido a través de empresas extraterritoriales por el primer ministro populista de República Checa, un multimillonario que ha denunciado la corrupción de las élites económicas y políticas.
▪ Tres mansiones en primera línea de playa en Malibu compradas en $68 millones a través de tres empresas extraterritoriales por el rey de Jordania en los años posteriores a que los jordanos llenaran las calles durante la Primavera Árabe para protestar contra el desempleo y la corrupción.
Los registros secretos se conocen como los Pandora Papers.
ElInternational Consortium of Investigative Journalists (ICIJ) obtuvo el conjunto de 11.9 millones de archivos confidenciales y dirigió un equipo de más de 600 periodistas de 150 medios de comunicación, entre ellos el Miami Herald, The Washington Post, la BBC y The Guardian, que pasó dos años escudriñando en ellos, rastreando fuentes y escarbando en archivos judiciales y otros registros públicos de docenas de países.
Se necesitó un equipo global porque los registros filtrados procedían de 14 empresas de servicios extraterritoriales con puestos de avanzada en todo el mundo, desde el Caribe hasta el Mar de China Meridional.
En una época de creciente autoritarismo y desigualdad, la investigación de los Pandora Papers ofrece una perspectiva inigualable sobre cómo operan el dinero y el poder en el siglo XXI, y cómo el Estado de Derecho se ha visto doblegado y quebrantado en todo el mundo por un sistema de secreto financiero propiciado por Estados Unidos y otras naciones ricas.
Los hallazgos del ICIJ y de sus socios de medios de comunicación destacan hasta qué punto las finanzas secretas se han infiltrado en la política mundial, y ofrecen una visión de porqué los gobiernos y las organizaciones mundiales han hecho pocos progresos para acabar con los abusos financieros extraterritoriales.
La investigación de los Pandora Papers desenmascara a los propietarios encubiertos de empresas extraterritoriales, cuentas bancarias anónimas, jets privados, yates, mansiones y obras de Picasso, Banksy y otros artistas. Proporciona más información de la que suelen tener las fuerzas del orden y los gobiernos con problemas de liquidez.
Según un estudio realizado en 2020 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, con sede en París, al menos $11.3 billones se encuentran en “paraísos fiscales”. Debido a la complejidad y el secreto del sistema de entidades extraterritoriales, no es posible saber qué parte de esa riqueza está vinculada a la evasión de impuestos y otros delitos y qué parte corresponde a fondos que proceden de fuentes legítimas y han sido declarados a las autoridades competentes.
La investigación de los Pandora Papers es mayor y más global que incluso la histórica investigación de los Panama Papers del ICIJ, que sacudió al mundo en 2016, generando redadas policiales y nuevas leyes en docenas de países y la caída de los primeros ministros en Islandia y Pakistán.
Los Panama Papers procedían de los archivos de un único proveedor de servicios extraterritoriales: el despacho jurídico panameño Mossack Fonseca. Los Pandora Papers sacan a la luz una muestra mucho más amplia de abogados, intermediarios y manipuladores que están en el corazón de la industria de las entidades extraterritoriales.
Intrigas y privilegios
Entre las personas vinculadas por los documentos secretos a activos extraterritoriales están la superestrella del criquet indio Sachin Tendulkar, la diva de la música pop Shakira, la supermodelo Claudia Schiffer y un mafioso italiano conocido como “Lell el Gordo”.
El mafioso, Raffaele Amato, ha sido vinculado al menos a una docena de asesinatos. Los registros filtrados proporcionan detalles sobre una empresa ficticia, registrada en Reino Unido, que Amato utilizó para comprar terrenos en España, poco antes de huir allí desde Italia para crear su propia banda criminal. Amato, cuya historia ayudó a inspirar la elogiada película “Gomorra”, está cumpliendo una condena de 20 años de prisión.
El abogado de Amato no respondió a la solicitud de comentarios del ICIJ.
El abogado de Tendulkar dijo que la inversión del jugador de cricket es legítima y fue declarada a las autoridades fiscales. El abogado de Shakira dijo que la cantante, que tiene varias casas, incluida una en Miami Beach, declaró sus empresas, que, según el abogado, no ofrecen ventajas fiscales.
Los representantes de Schiffer dijeron que la supermodelo paga correctamente sus impuestos en Reino Unido, donde vive.
En la mayoría de los países, no es ilegal tener activos en el extranjero o utilizar empresas ficticias para hacer negocios más allá de las fronteras nacionales.
Pero estos asuntos a menudo equivalen a trasladar los beneficios de los países de alta tributación, donde se obtienen, a empresas que solo existen sobre papel en jurisdicciones de baja tributación. El uso de los refugios en paraísos fiscales es especialmente controvertido en el caso de las figuras políticas, ya que a menudo son una forma de ocultar a la opinión pública actividades políticamente impopulares o incluso corruptas.
Un gran número de funcionarios públicos y de personas mega ricas —que en algunos casos son la misma cosa— usan los paraísos fiscales para gestionar, mover y, a menudo, ocultar su riqueza.
El sistema se sustenta en instituciones de élite al servicio de los ricos y poderosos: bancos multinacionales, bufetes de abogados y empresas de contabilidad con sede en Estados Unidos y Europa.
‘Paraíso de estafas’
Los archivos secretos aportan un contexto de fondo a las declaraciones públicas sobre la riqueza, la desigualdad y los refugios extraterritoriales, mientras los gobiernos de todo el mundo luchan contra la escasez de ingresos, la pandemia, el cambio climático y la desconfianza de la población.
En febrero, un comentario del Tony Blair Institute for Global Change pidió a los formuladores de políticas buscar, entre otras medidas, mayores impuestos sobre la tierra y las viviendas. Blair, fundador y presidente ejecutivo del instituto, ya habló en 1994, cuando hizo campaña para convertirse en líder del Partido Laborista del Reino Unido, de cómo los ricos y los bien conectados eluden el pago de su parte de impuestos.
“Para aquellos que pueden contratar a los contadores adecuados, el sistema fiscal es un paraíso de estafas, prebendas... y utilidades”, dijo entonces durante un discurso en West Midlands, Inglaterra. “No deberíamos hacer de nuestras reglas fiscales un patio de recreo para los evasores de ingresos y los abusadores fiscales que pagan poco o nada mientras otros pagan más de lo que les corresponde”.
Los Pandora Papers muestran que en 2017, Blair y su esposa, Cherie, se convirtieron en propietarios de un edificio victoriano de $8.8 millones al adquirir la compañía de las Islas Vírgenes Británicas (BVI) que tenía la propiedad. El edificio londinense alberga ahora el bufete de abogados de Cherie Blair.
Los registros indican que Cherie Blair y su marido, que ejerció de diplomático en Medio Oriente tras dejar de ser primer ministro en 2007, compraron la empresa inmobiliaria extraterritorial propietaria del edificio a la familia del ministro de Industria y Turismo de Bahrein, Zayed bin Rashid al-Zayani.
Al comprar las acciones de la empresa en lugar del edificio, los Blair se beneficiaron de un acuerdo legal que les evitó tener que pagar más de $400,000 en impuestos sobre la propiedad.
Los Blair y los Al-Zayani dijeron que inicialmente no sabían de la participación del otro en el acuerdo.
Cherie Blair dijo que su marido no estuvo implicado en la transacción y que su objetivo era “devolver la empresa y el edificio al régimen fiscal y normativo del Reino Unido”.
También dijo que ella “no quería ser la propietaria de una empresa de las Islas Vírgenes Británicas” y que el “vendedor para sus propios fines solo quería vender la empresa”. La empresa está ahora cerrada.
A través de su abogado, los Al-Zayani dijeron que sus “empresas cumplen con todas las leyes del Reino Unido pasadas y presentes”.
‘No podemos avergonzarnos’
En junio, el ministro de economía de Brasil, Paulo Guedes, propuso un paquete de reformas fiscales que incluía un impuesto del 30% sobre las utilidades obtenidas a través de entidades extraterritoriales. Los expertos estiman que los más ricos de Brasil tienen casi $200,000 millones en fondos no gravados fuera del país.
“No puedes avergonzarte de ser rico”, dijo Guedes. “Hay que avergonzarse de no pagar impuestos”.
Después de que banqueros y líderes empresariales se opusieran al aumento de impuestos en la legislación, Guedes, un ex banquero millonario, aceptó eliminar el impuesto sobre las utilidades extraterritoriales. Las negociaciones sobre la legislación continúan.
Los Pandora Papers revelan que Guedes creó Dreadnoughts International Group en 2014 en las Islas Vírgenes Británicas.
En respuesta a las preguntas de un socio del ICIJ en Brasil, Revista Piauí, un vocero de Guedes dijo que el ministro reveló la empresa a las autoridades brasileñas. El portavoz no proporcionó registros para confirmar esa afirmación y no respondió a una pregunta sobre la eliminación del impuesto extraterritorial de la legislación.
Un documento de los Pandora Papers muestra que los bancos de todo el mundo crearon al menos 3,926 empresas extraterritoriales para sus clientes con la ayuda de Alemán, Cordero, Galindo & Lee, un despacho de abogados panameño dirigido por un ex embajador de Panamá en Estados Unidos. El despacho —también conocido como ALCOGAL— tiene oficinas afiliadas en una docena de países y creó al menos 312 empresas en las Islas Vírgenes Británicas a petición del gigante estadounidense de servicios financieros Morgan Stanley.
Un vocero de Morgan Stanley dijo: “Nosotros no creamos empresas extraterritoriales. ... Este proceso es independiente de la firma y a discreción y por indicación del cliente”.
Los registros filtrados muestran que el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, tenía cuentas bancarias con Morgan Stanley y JPMorgan Chase a través de una fundación altamente secreta en Panamá. En 2017, el millonario ex banquero transfirió la propiedad de sus cuentas bancarias a fideicomisos confidenciales que creó en Dakota del Sur. Cuando se le pidió su domicilio en un formulario bancario, Lasso no citó un domicilio en Ecuador. Indicó un edificio de oficinas en Coral Gables, Florida, cerca de un estudio de baile de Fred Astaire.
ALCOGAL dijo que la empresa “cumple con todas las leyes en las jurisdicciones en las que opera” y que coopera plenamente con las autoridades gubernamentales. JPMorgan declinó hacer comentarios.
La investigación de los Pandora Papers pone de manifiesto cómo Baker McKenzie, el despacho de abogados más grande de Estados Unidos, ayudó a crear el moderno sistema de paraísos fiscales y sigue siendo un pilar de esta economía en las sombras.
Baker McKenzie y sus filiales en todo el mundo han usado sus conocimientos de cabildeo y elaboración de legislaciones para dar forma a leyes financieras en todo el mundo. También se han beneficiado del trabajo realizado para personas y empresas vinculadas a fraudes, corrupción y regímenes autoritarios, según descubrió el ICIJ.
Entre las personas para las que ha trabajado la empresa se encuentra el oligarca ucraniano Ihor Kolomoisky, de quien las autoridades estadounidenses alegan que lavó $5,500 millones a través de una maraña de empresas ficticias, comprando fábricas y propiedades comerciales en todo el territorio estadounidense.
Baker McKenzie también trabajó para Jho Low, un financiero ahora prófugo acusado por las autoridades de múltiples países de ser el artífice de la malversación de más de $4,500 millones de un fondo de desarrollo económico malayo conocido como 1MDB. El informe del ICIJ descubrió que Low se apoyó en Baker McKenzie y sus filiales para que los ayudaran a él y a sus asociados a construir una red de empresas en Malasia y Hong Kong. Las autoridades estadounidenses alegan que usaron algunas de esas empresas para trasladar el dinero saqueado del 1MDB.
Un portavoz de Baker McKenzie dijo que la firma busca proporcionar el mejor asesoramiento legal y fiscal a sus clientes y se esfuerza por “garantizar que nuestros clientes se apeguen tanto a la ley como a las mejores prácticas”.
El portavoz no abordó directamente muchas preguntas sobre el papel de Baker McKenzie en la economía extraterritorial, citando la confidencialidad de los clientes y el privilegio legal. Dijo que la firma realiza una estricta verificación de los antecedentes de todos los clientes potenciales.
‘Ya sabes quién’
Por unos pocos cientos o miles de dólares, los proveedores de servicios extraterritoriales pueden ayudar a los clientes a crear una empresa extraterritorial cuyos verdaderos propietarios permanecen ocultos. O bien, por entre $2,000 y $25,000 aproximadamente, pueden crear un fideicomiso que, en algunos casos, permite a sus beneficiarios controlar su dinero mientras adoptan la ficción legal de que no lo controlan: un poco de creatividad en el manejo de documentos que ayuda a proteger los activos de los acreedores, la aplicación de la ley, los recaudadores de impuestos y ex cónyuges.
Los operadores extraterritoriales no trabajan de forma aislada. Se asocian con otros proveedores de secretos de todo el mundo para crear capas de empresas y fideicomisos entrelazados. Cuanto más complejos son los acuerdos, más altos son los honorarios y más secreto y protección pueden esperar los clientes.
Los Pandora Papers muestran que un contador inglés en Suiza trabajó con abogados en las Islas Vírgenes Británicas para ayudar al monarca de Jordania, el rey Abdalah II, a comprar en secreto 14 casas de lujo, por valor de más de $106 millones, en Estados Unidos y Reino Unido. Los asesores le ayudaron a crear al menos 36 empresas ficticias entre 1995 y 2017.
En 2017 el rey compró una propiedad de $23 millones con vistas a una playa de surf de California a través de una empresa en las Islas Vírgenes Británicas. El rey pagó un extra para que otra empresa de las Islas Vírgenes Británicas, propiedad de sus administradores patrimoniales suizos, actuara como director “nominado” de la empresa de las Islas Vírgenes Británicas que compró la propiedad.
En el mundo de los paraísos fiscales, los directores nominales son personas o empresas a las que se paga para que representen a quien realmente está detrás de una empresa. Los formularios de solicitud enviados a los clientes por ALCOGAL, el bufete de abogados que trabaja en nombre del rey, dicen que el uso de directores nominales ayuda a “preservar la privacidad al evitar que la identidad del mandante final ... sea públicamente accesible”.
Correos electrónicos internos muestran que ALCOGAL y el asesor suizo también discutieron cómo evitar revelar el nombre del monarca a las autoridades de las Islas Vírgenes Británicas.
En los correos electrónicos, los asesores extraterritoriales utilizaban un nombre en clave para él: “You know who” (Ya sabes quién).
Los abogados del rey en el Reino Unido dijeron que no está obligado a pagar impuestos según la ley jordana y que tiene razones de seguridad y privacidad para tener propiedades en empresas extraterritoriales. Dijeron que el rey nunca ha hecho mal uso de los fondos públicos.
Los abogados también dijeron que la mayoría de las empresas y propiedades identificadas por el ICIJ no tienen ninguna conexión con el rey o ya no existen, pero se negaron a proporcionar detalles.
‘Coalición de los corruptos’
Imran Khan, superestrella del cricket pakistaní convertido en político anticorrupción, se mostró eufórico cuando la investigación de los Panama Papers del ICIJ salió a la luz en abril de 2016.
“Las filtraciones son un regalo de Dios”, dijo.
Los Panama Papers revelaron que los hijos del entonces primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, tenían vínculos con al menos tres empresas extraterritoriales. Esto dio a Khan la oportunidad de arremeter contra Sharif, su principal rival político, en lo que Khan describió como la “coalición de los corruptos” que asola a Pakistán.
“Es repugnante la forma en que se saquea el dinero en el mundo en desarrollo de personas que ya están privadas de servicios básicos: salud, educación, justicia y empleo”, dijo al socio del ICIJ, The Guardian, en 2016. “Este dinero se pone en cuentas en el extranjero, o incluso en países y bancos occidentales. Los pobres se hacen más pobres. Los países pobres se empobrecen y los países ricos se enriquecen. Las cuentas extraterritoriales protegen a estos ladrones”.
Finalmente, el máximo tribunal de Pakistán destituyó a Sharif como resultado de una investigación provocada por los Panama Papers. Khan se postuló para sustituirlo en las siguientes elecciones nacionales.
La investigación del ICIJ más reciente, los Pandora Papers, vuelve a llamar la atención sobre el uso de empresas en paraísos fiscales por parte de actores políticos pakistaníes.
Esta vez, se han revelado las participaciones en paraísos fiscales de personas cercanas a Khan, entre ellas un importante patrocinador financiero y la familia de su ministro de finanzas. Los documentos también muestran que el ministro de recursos hídricos de Khan, Chaudhry Moonis Elahi, se puso en contacto en 2016 con Asiaciti, un proveedor de servicios extraterritoriales on sede en Singapur, para crear un fideicomiso que invirtiera las utilidades de un acuerdo de tierras de la familia que había sido financiado por lo que el prestamista afirmó más tarde que era un préstamo ilegal. El banco dijo a las autoridades paquistaníes que el préstamo había sido aprobado debido a la influencia del padre de Elahi, un ex viceprimer ministro.
Los registros de Asiaciti dicen que Elahi se echó atrás a la hora de poner el dinero en un fideicomiso en Singapur después de que el proveedor le dijera que reportaría los detalles a las autoridades fiscales pakistaníes.
Elahi no ha respondido a las solicitudes de comentarios. A través de un portavoz, Khan no respondió directamente a una pregunta sobre los miembros de su círculo íntimo que poseen entidades en paraísos fiscales. El portavoz dijo que la administración de Khan ha hecho de la rendición de cuentas y la transparencia una gran prioridad, aumentando el número de funcionarios del gobierno obligados a revelar sus activos financieros.
‘Caja de Pandora’
En diciembre de 2018, las Bahamas promulgaron una legislación que obliga a las empresas y a ciertos fideicomisos a declarar sus verdaderos propietarios a un registro gubernamental. La nación insular estaba bajo la presión de los países más grandes, incluido Estados Unidos, para hacer más para bloquear a los evasores de impuestos y a los delincuentes del sistema financiero extraterritorial.
Algunos políticos bahameños se opusieron a la medida. Se quejaron de que el registro disuadiría a los clientes latinoamericanos ricos de hacer negocios en el Caribe. “Los ganadores de este nuevo doble rasero son los estados norteamericanos de Delaware, Alaska y South Dakota”, estados que permiten el secreto corporativo, dijo un abogado local.
Meses después, un documento confidencial indicaba que la familia del ex vicepresidente de República Dominicana Carlos Morales Troncoso había abandonado las Bahamas como santuario para su riqueza.
Para su nuevo refugio, eligieron un lugar a 1,600 millas de distancia: Sioux Falls, Dakota del Sur.
La familia creó fideicomisos en Dakota del Sur, muestran los registros filtrados, para disponer de varios activos, incluidas las acciones que tenían en una empresa azucarera dominicana. La familia no respondió a preguntas sobre los activos trasladados de las Bahamas a South Dakota.
Los Pandora Papers proporcionan detalles sobre decenas de millones de dólares trasladados desde paraísos fiscales en el Caribe y Europa a South Dakota, un estado estadounidense poco poblado que se ha convertido en un importante destino para los activos extranjeros.
En la última década, South Dakota, Nevada y más de una docena de otros estados de Estados Unidos se han convertido en líderes en el negocio de la venta de secretos financieros. Mientras tanto, la mayoría de los esfuerzos políticos y policiales de las naciones más poderosas del mundo se han centrado en los paraísos fiscales “tradicionales”, como las Bahamas, las Caimán y otras islas paradisíacas.
Estados Unidos es uno de los principales actores del mundo extraterritorial. También es el país en mejor condición para poner fin a los abusos financieros en paraísos fiscales, gracias al enorme papel que desempeña en el sistema bancario internacional. Debido al estatus del dólar estadounidense como moneda mundial de facto, la mayoría de las transacciones internacionales entran y salen de las operaciones bancarias con sede en Nueva York.
Las autoridades estadounidenses han adoptado medidas en las dos últimas décadas para obligar a los bancos de Suiza y otros países a entregar información sobre los estadounidenses con cuentas en el extranjero.
Pero Estados Unidos ha estado más interesado en obligar a otros países a compartir información sobre estadounidenses con cuentas en el extranjero que en compartir información sobre el dinero que se mueve a través de cuentas bancarias, empresas y fideicomisos estadounidenses.
Estados Unidos se ha negado a unirse a un acuerdo de 2014 apoyado por más de 100 jurisdicciones, incluidas las Islas Caimán y Luxemburgo, que exigiría a las instituciones financieras estadounidenses compartir la información que tienen sobre los activos de extranjeros.
Año tras año, en South Dakota, los legisladores del estado han aprobado una legislación redactada por personas del sector de los fideicomisos, proporcionando cada vez más protecciones y otros beneficios para los clientes de los fideicomisos en Estados Unidos y en el extranjero. Los activos de los clientes en fideicomisos de South Dakota se han multiplicado por más de cuatro veces en la última década, hasta alcanzar los $360,000 millones. Una de las mayores empresas fiduciarias del estado dice que tiene clientes de 54 países y 47 estados de Estados Unidos, incluidos más de 100 multimillonarios.
“Como ciudadana, me entristece mucho que mi estado haya sido el que abrió la caja de Pandora”, dijo a ICIJ Susan Wismer, ex legisladora.
En 2020, 17 de las 20 jurisdicciones menos restrictivas del mundo para los fideicomisos eran estados estadounidenses, según un estudio del académico israelí Adam Hofri-Winogradow. En muchos casos, dijo, las leyes estadounidenses han hecho más difícil para los acreedores poner sus manos en lo que se les debe, incluyendo los pagos de manutención a hijos de padres ausentes.
Utilizando documentos de los Pandora Papers, el ICIJ y The Washington Post identificaron casi 30 fideicomisos con sede en Estados Unidos vinculados a extranjeros acusados personalmente de mala conducta o cuyas empresas fueron acusadas de malas prácticas. Entre ellos se encuentra Guillermo Lasso, banquero y ex gobernador provincial ecuatoriano que fue elegido presidente en abril.
Los registros filtrados muestran que Lasso creó fideicomisos en South Dakota hace cuatro años, en medio de reportes noticiosos de que había utilizado empresas en el extranjero para ocultar sus intereses en un banco. Lasso no fue acusado de ningún delito.
Lasso dijo que el uso que hizo en el pasado de entidades extraterritoriales fue “legal y legítimo” y que cumple con la ley ecuatoriana que prohíbe a los funcionarios públicos poseer empresas extraterritoriales.
Multimillonarios con M
“Está claro que Estados Unidos es un gran, gran resquicio en el mundo”, dijo Yehuda Shaffer, ex jefe de la unidad de inteligencia financiera israelí. “Estados Unidos critica a todo el resto del mundo, pero en su propio patio trasero es un asunto muy, muy serio”.
Los multimillonarios que aparecen en los Pandora Papers proceden de 45 países, siendo el mayor número de Rusia (52), Brasil (15), Reino Unido (13) e Israel (10).
Entre los multimillonarios estadounidenses mencionados en los documentos secretos figuran dos magnates de la tecnología, Robert F. Smith y Robert T. Brockman, cuyos fideicomisos han sido objeto de investigaciones por parte de las autoridades estadounidenses. Los dos hombres eran clientes de CILTrust, un proveedor de servicios extraterritoriales en Belice operado por Glenn Godfrey, ex procurador general de Belice.
Smith acordó el año pasado pagar a las autoridades estadounidenses $139 millones para resolver una investigación fiscal. Un jurado de instrucción federal acusó a Brockman, mentor y patrocinador de Smith, en lo que los fiscales describieron como el mayor fraude fiscal en la historia de Estados Unidos.
Smith declinó hacer comentarios. Brockman se ha declarado inocente.
Ni CILTrust ni Godfrey han sido acusados de cometer infracciones. Godfrey no respondió a las solicitudes de comentarios.
Colaboradores: Scilla Alecci, Michael W. Hudson, Will Fitzgibbon, Agustin Armendáriz, Sydney P. Freedberg, Margot Gibbs, Malia Politzer, Delphine Reuter, Serdar Varder and Pelin Ünker (DW Turquía), Elyssa Christine López and Karol Ilagan (Philippine Center of Investigative Journalism), Pavla Holcová (Investigace, República Checa), Hala Nassredine (Daraj, Líbano), Allan de Abreu (Rivista Piauí, Brasil), Leo Sisti (L’Espresso, Italia), Simon Goodley (The Guardian, Reino Unido), Ritu Sarin (The Indian Express), Nassos Stylianou (BBC, Reino Unido), Francisco Rodríguez y Enrique Naveda (Plaza Pública, Guatemala), Debra Cenziper (Washington Post, EE.UU.), Emilia Díaz-Struck, Gerard Ryle, Ben Hallman, Dean Starkman, Fergus Shiel, Jelena Cosic, Spencer Woodman, Brenda Medina, Maggie Michael, Richard H.P. Sia, Kathleen Cahill, Joe Hillhouse, Mia Zuckerkandel, Asraa Mustufa, Hamish Boland-Rudder, Miguel Fiandor Gutiérrez, Pierre Romera, Madeline O’Leary, Tom Stites, Kathryn Kranhold, Margot Williams, Antonio Cucho Gamboa, Soline Ledésert, Miguel Fiandor, Bruno Thomas, Anne L’Hôte, Madeline O’Leary, Maxime Vanza Lutaonda, Denise Hassanzade Ajiri, Jesús Escudero, Marcos García Rey, Mago Torres, Karrie Kehoe, Sean McGoey, Anisha Kohli, Fakhar Durrani, Carlos Monteiro, Douglas Dalby y Laura Bullard.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de octubre de 2021, 4:23 p. m..