El gobernador de la Florida no le cumple a desempleados por crisis del coronavirus
Si el gobernador de la Florida no operara dentro de la burbuja de una torre de marfil política cubierta de enredaderas ideológicas, podría escuchar y ver la angustia y la impotencia de los floridanos que pierden sus empleos.
Día tras día, las pérdidas aumentan mientras que la pandemia del coronavirus afecta a las economías locales, nacionales y globales.
Sin anteojeras dogmáticas, el gobernador Ron DeSantis podría actuar con cierto sentido de urgencia para lograr un cambio –y arreglar la maldita pagina web estatal donde la gente puede solicitar los beneficios de desempleo.
Con menos complacencia politiquera, DeSantis podría darse cuenta más rápidamente de que, después de su orden de cierre demasiado tardía y limitada para de detener la propagación del coronavirusen toda la Florida, su siguiente responsabilidad tendría que ser garantizar que los recién desempleados pudieran al menos solicitar beneficios.
Como bien sabemos, todos esos esposos, esposas, padres y madres que llegan a casa sollozando por la pérdida de su próximo sueldo.
El desempleo en la Florida se creció a 227,000 personas la semana pasada, cientos de miles de familias que se enfrentan a la escasez.
Y el sitio web continúa fallando.
La gente de la Florida sencillamente no puede comunicarse con la oficina del Programa de Asistencia de Reempleo del Departamento de Oportunidades Económicas de la Florida. Y esto no es nada nuevo. Ha estado sucediendo durante años, pero arreglarlo no ha sido una prioridad para las administraciones republicanas actuales o pasadas.
Y uno se pregunta: ¿DeSantis realmente dirige la Florida?
Parece más bien que quien está a cargo es el gobernador Donald Trump, desde la Casa Blanca.
“En este punto, creo que, aunque hay lugares en la Florida que tienen tasas de infección muy bajas, tiene sentido tomar esta medida ahora”, dijo DeSantis, explicando su cierre de 30 días para la Florida.
“Consulté con gente de la Casa Blanca. Hablé con el presidente al respecto. Estuvo de acuerdo con el enfoque de centrarse en los puntos álgidos, pero al mismo tiempo, ya sabes, entendió que esta es otra situación de 30 días y debes hacer lo que tenga más sentido”.
Ya era mas que hora.
Que Dios nos ayude a todos.
Reducir beneficios de desempleo
Mejor aún, solo contemos con nosotros mismos porque el elenco republicano de personajes a cargo –más notablemente, y además de DeSantis, el senador estadounidense Rick Scott y el presidente de la Cámara de Representantes de la Florida, José Oliva, solo están interesados en tomar posiciones políticas conservadoras.
Un multimillonario que inicialmente compró la gobernación de la Florida (2011-2019) y luego su escaño en el Senado de Estados Unidos, cargos obtenidos con márgenes menores, Scott arguyó en el recinto del Senado a favor de la reducción de los beneficios de desempleo en el proyecto de ley bipartidista de $2 billones para el alivio del coronavirus.
Argumentó que beneficios de desempleo incrementados en el proyecto de ley desanimarán a las personas a trabajar o a intentar encontrar un empleo.
Esto, del tipo que presidió el fraude de atención médica más grande en la historia del país, y se libró de ser responsabilizado al invocar la Quinta Enmienda 75 veces durante los procesos judiciales.
Su excusa en ese momento fue que habría hecho algo al respecto, si tan solo “alguien me hubiera dicho que algo estaba mal”.
¿La pandemia del coronavirus no le está hablando lo suficientemente fuerte ahora, senador Scott?
Los casos confirmados de COVID-19 en la Florida superaron los 12,350 el lunes, y el número de fallecidos aumentó a 236.
Además del trauma, tenemos ahora desempleo, que para muchos es como otro tipo de muerte.
Mientras tanto, los beneficios de desempleo de la Florida, en el quinto lugar más bajo del país, son un exiguo máximo de $275 por semana.
Votantes de la Florida, eso se llama no saber cómo elegir a tus políticos.
Estímulo económico
Después de que Trump firmó la ley de estímulo económico, los más necesitados procedieron a hacer cuentas para ver cómo la parte que recibirían iba a alimentar a sus familias, o qué factura imprescindible podría pagar el cheque.
Lo que preocupaba al legislador Oliva, quien tiene su empleo y beneficios seguros, es cómo el cheque de $1,200 que el desempleado recibiría lo afectaría a él y a sus hijos.
“Estímulo, rescates explicados: El gobierno toma prestados / imprime $20k a tu nombre, tú obtienes $1.5k ahora y el resto va a cualquier cantidad de entidades e instrumentos”, escribió en Twitter. “Tú y tus hijos pasan años pagándolo”.
Su otra gran preocupación no es el desempleo, sino la derogación de “reglas onerosas” para la industria médica que se han relajado temporalmente para lidiar con el nuevo coronavirus. Porque nuestra salud no es su prioridad; es el negocio de la medicina.
En este tipo de mentalidad, la compasión es para los débiles — y los liberales.
En cuanto a DeSantis, su forma de mostrar compasión es eximir a las iglesias de la regla de no permitir más de 10 personas en una reunión, poniendo así en peligro a todos los fieles que lo seguirán, de contraer la enfermedad.
Y después de tomar la difícil pero necesaria decisión de prohibir las visitas a centros de vivienda asistida y hogares de ancianos, ahora está considerando torpemente –en el apogeo de la propagación en la Florida– dejar entrar a las personas que resultaron negativas en las pruebas.
Él y su ralea no entienden la ciencia de que el aislamiento es lo único seguro que detendrá COVID-19.
Parece sentirse más cómodo haciendo lo que lo llevó al Congreso y lo convirtió en un nombre familiar en la conservadora Florida: hacer “anuncios importantes” en FoxNews, como se jactaba su portavoz en Twitter.
Que Dios nos ayude.
Algún día, junto con el coronavirus, esto también pasará.
Los votantes de la Florida deben recordar quién estaba de su lado y quién se hizo el tonto.
Twitter: @fabiolasantiago. Correo: fsantiago@miamiherald.com.