Béisbol

Muere Mario González, una leyenda de la pelota amateur cubana

Mario González (primero de der. a izq.), conocido con el apodo “El Olímpico’’, falleció este pasado sábado 6 de febrero en la ciudad de Miami. Tenía 91 años de edad. Foto tomada en el Salón de la Fama del Deporte Cubano en el 2006.
Mario González (primero de der. a izq.), conocido con el apodo “El Olímpico’’, falleció este pasado sábado 6 de febrero en la ciudad de Miami. Tenía 91 años de edad. Foto tomada en el Salón de la Fama del Deporte Cubano en el 2006.

Hablaba con la majagua en sus manos. Para muchos expertos, fue el mejor bateador del amateurismo cubano en la década del cincuenta del pasado siglo y uno de los grandes de todos los tiempos en el torneo de la Unión Atlética Amateur.

Mario González, conocido con el apodo “El Olímpico’’, falleció este pasado sábado 6 de febrero en la ciudad de Miami. Tenía 91 años de edad.

Del campeonato de la Unión Atlética salieron los equipos pioneros y los peloteros que, por primera vez, representaron a nuestra nación en eventos internacionales. Es por ello, que las grandes estrellas de esa etapa de nuestro béisbol, tienen sus nombres grabados con letras de oro en la historia del amateurismo cubano.

Y de ese béisbol salió Mario González, nacido el 5 de marzo de 1929 en el pueblo del Cotorro, La Habana. Realiza su debut a los 20 años con el Cubaneleco, siendo el cuarto bate y jardinero derecho de este equipo dirigido por Manolo de la Fuente y Alfonsito Rodríguez

Mario ayudó al triunfo de los ‘’eléctricos’’ en tres torneos consecutivos (1952-53-54). Entre 1950 y 1960 sumó 302 imparables en 876 turnos al bate para terminar con promedio de .345.

Al desintegrarse la Unión Atlética Amateur dieron inicio las Series Nacionales, y Mario, en las postrimerías de su carrera integró los equipos Occidentales e Industriales bajo la dirección de Fermín Guerra y Ramón Carneado.

González mantiene el récord de cinco pasaportes consecutivos recibidos en un partido en Series Nacionales. Ocurrió en un juego frente a los Granjeros y los lanzadores tiraron 25 envíos, con 23 de ellos en la zona mala.

Entre la Unión Atlética y las Series Nacionales, este bateador zurdo acumuló average de .308, al conectar 425 incogibles en 1,381 turnos oficiales al plato.

Su bateo seguro contribuyó a los triunfos de Cuba en varios eventos internacionales entre 1953 y 1962. Su primer equipo nacional lo integró en 1953 durante la Serie Mundial celebrada en Caracas, Venezuela, terminando con promedio de .333 (33-11), siete impulsadas y dos bases robadas. En este torneo, Cuba terminó igualado con los venezolanos con nueve triunfos y una derrota llevando a que el torneo se decidiera en una serie extra de tres juegos donde Cuba se impuso 4-3 y 4-0.

En 1956, la Serie Mundial programada para Costa Rica no se celebró. El equipo cubano que lo integraba Mario González y que estaba dirigido por el que está considerado el mejor torpedero de aquella pelota, Antonio “Quilla’’ Valdés, tenía programado viajar a Manila, Filipinas, para de aquí asistir como deporte de exhibición por primera vez a las Olimpiadas de Melbourne, Australia; teniendo como propósito sumar al béisbol dentro de los deportes olímpicos. Pero el sueño no se logró y la gira fue cancelada.

“Mario González fue un caballero dentro y fuera del terreno de juego. A mi juicio, uno de los más seguros y mejores bateadores del béisbol amateur en la década del cincuenta con la novena del Cubaneleco’’, aseguró Lázaro Ruiz, legendario entrenador, manager y buscador de talento de Grandes Ligas.

Cuba estuvo ausente en torneos internacionales entre 1954 y 1958, regresando Mario a dichos eventos en los Juegos Panamericanos de 1959, en Chicago, Estados Unidos, en el Mundial de Costa Rica en 1961, y por último en los Juegos Centroamericanos y Caribe de 1962, en Kingston, Jamaica.

Su mejor actuación en la arena internacional fue en la Serie Mundial de 1961. En este torneo celebrado en San José, Costa Rica, en el que Cuba ganó de manera invicta (9-0), el orgullo del Cotorro finalizó como líder de los bateadores con promedio de .500 (32-16) y nueve remolcadas.

Además de Mario, en Costa Rica brillaron Pedro Chávez que lideró en imparables (17) y remolcadas (19), José “Pepe’’ Fernández que guió las bases robadas (5) y los incogibles (7, igualado con Chávez), mientras que en el pitcheo el zurdo José Miguel Pineda tiró para 0.50 carreras limpias en 18 entradas, con Alfredo Street sumando tres victorias.

El equipo cubano que asistió a Costa Rica estaba repleto de luminarias, pues además de Mario González, Pedro Chávez, José Miguel Pineda, Alfredo Street y José “Pepe’’ Fernández, estuvieron dos peloteros que luego se convirtieron en estelares de Grandes Ligas: Rigoberto “Tito’’ Fuentes y Dagoberto Blanco (Bert Campaneris).

Otros integrantes de este fuerte trabuco fueron Urbano González, Rafael “Cachirulo’’ Díaz, Jorge Trigoura, Raúl “El Guiro’’ Ortega, Tony González, Rolando Pastor, Eladio Sauquet, Enrique Pérez Chaviano, Ricardo Díaz Quesada y José Blanco, dirigidos por Clemente Sungo’’ Carreras y teniendo como locutor principal de la radio al inolvidable Rafael “Felo’’ Ramírez.

Mario González terminó su carrera internacional con average de .337 (101-34) y 25 carreras remolcadas. Y sumando estos torneos con los campeonatos dentro de la isla finalizó con promedio de .310 (1,482-459) con 224 remolques.

Su cuerpo será velado el día 15 de febrero entre las 8 y 12 de la noche en la Funeraria Memorial Plan, ubicada en Coral Way (24 ST) y la 97 Avenida del SW.

Descanse en paz, Mario González, gloriosa figura de la pelota amateur cubana.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de febrero de 2021, 2:19 p. m..

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