Béisbol

Este pitcher no tenía un físico impresionante y llegó tarde a Grandes Ligas, pero es una leyenda de la pelota cubana

Foto de archivo del 25 de abril de 2012. Conrado Marrero es una gloria del béisbol cubano y latinoamericano. En la historia de este deporte ha sido uno de los más conocidos ejemplos (junto con el venezolano José Altuve) que demuestra que tener una elevada estatura, una recta a 100 millas y un físico impresionante, no son los únicos elementos para triunfar como lanzador o bateador.
Foto de archivo del 25 de abril de 2012. Conrado Marrero es una gloria del béisbol cubano y latinoamericano. En la historia de este deporte ha sido uno de los más conocidos ejemplos (junto con el venezolano José Altuve) que demuestra que tener una elevada estatura, una recta a 100 millas y un físico impresionante, no son los únicos elementos para triunfar como lanzador o bateador. ASSOCIATED PRESS

Hizo del arte de lanzar una perfección por la variedad de envíos que realizaba, el control, la inteligencia y la memoria privilegiada que tenía para recordar las debilidades de cada bateador, ubicando la pelota en el lugar exacto del plato.

Conrado Marrero es una gloria del béisbol cubano y latinoamericano. En la historia de este deporte ha sido uno de los más conocidos ejemplos (junto con el venezolano José Altuve) que demuestra que tener una elevada estatura, una recta a 100 millas y un físico impresionante, no son los únicos elementos para triunfar como lanzador o bateador.

Marrero, con sólo cinco pies y cinco pulgadas con un peso de 158 libras, primero llegó a la Unión Atlética Amateur con 27 años para ser el mejor lanzador de dicho torneo, luego al profesionalismo a los 35 donde alcanzó la estelaridad; y a las Grandes Ligas a los 39 para ser elegido a los 40 al Juego de Estrellas, siendo uno de los tres primeros latinos en estos Clásicos.

Se le conoció en Cuba como “El Guajiro de Laberinto’’ y “El Premier’’, en Estados Unidos ‘’Conny’’. Nació el 25 de abril de 1911, en Sagua La Grande, Las Villas.

CARRERA AMATEUR

Hablar de Marrero es abrir una de las páginas selectas del amateurismo cubano. Dio sus primeros pasos como antesalista, jardinero izquierdo y en ocasiones como torpedero. Pero en 1935, el Club Casino Español de Isabela de Sagua visitó al elenco de la Casa Stany y Marrero fue utilizado como lanzador, logrando dominar a los bateadores rivales. Desde ese momento, no abandonó más la lomita hasta su retiro.

Según algunos historiadores, desde joven laboraba en la finca de su padre y aprovechaba los momentos en que los bueyes pastaban para tirar naranjas agrias hacia un objetivo, en busca de perfeccionar su control.

Los jugadores cubanos de los Senadores de Washington en 1950. Conrado Marrero, Sandalio Consuegra, Roberto Ortiz y Limonar Martínez (de izq. a der.).
Los jugadores cubanos de los Senadores de Washington en 1950. Conrado Marrero, Sandalio Consuegra, Roberto Ortiz y Limonar Martínez (de izq. a der.).

Lanzando para Cienfuegos en la Unión Atlética, el 15 de mayo de 1938 derrotó al Central Hershey que contaba con luminarias como Antonio “Quilla’’ Valdés, Andrés Fleitas, Roberto Ortiz, Jorge Santacruz, Antonio “Loco’’ Ruiz, Enrique del Sol, “Fusil’’ González, José “Cheo’’ Nápoles y su pitcher estrella Pedro “Natilla’’ Jiménez.

Volvió a superarlos el 15 de agosto y el 14 de septiembre del mismo año, aunque en esta temporada el Hershey alcanzó el título guiado desde la lomita por “Natilla’’ Jiménez (15-1) y con el juego de sus restantes estelares.

A partir de ese momento, Marrero se convierte en la estrella indiscutible del montículo dentro de un grupo selecto de lanzadores como Julio “Jiquí’’ Moreno, “Natilla’’ Jiménez, Sandalio “Potrerillo, Consuegra, Isidoro León, Daniel Parra, Rogelio “Limonar’’ Martínez y Antonio Estrella, entre otros.

Cienfuegos ganó el campeonato de 1941 con Marrero conquistando la corona de pitcheo con 18 victorias, seis reveses y efectividad de 1.51, en un equipo donde también sobresalieron dos de los mejores bateadores de esa época en el amateurismo: Carlos “Charles’’ Pérez y David “El Caballero’’ Pérez.

En 1942, repitió como líder de carreras limpias con 1.22. En su última temporada como amateur en 1945, “El Premier’’ acumuló 22 triunfos con cinco derrotas, efectividad de 1.21 y 218 ponches.

Conrado Marrero en la fiesta de su cumpleaños 102 el 25 de abril de 2013 en La Habana.
Conrado Marrero en la fiesta de su cumpleaños 102 el 25 de abril de 2013 en La Habana. Franklin Reyes AP

Fue el único serpentinero en retirar a más de 100 bateadores por los strikes durante ocho temporadas consecutivas, terminando como líder histórico en abanicados y blanqueadas.

Marrero finalizó su carrera amateur con 128 triunfos, 41 reveses y 40 partidos de nueve ceros. En estos torneos sumó tres juegos sin hit ni carrera, y el último se lo propinó a Miramar el 20 de agosto de 1945, en partido celebrado en la llamada “Perla del Sur’’.

SERIES MUNDIALES

Marrero realizó su debut en Series Mundiales en 1939 en el Estadio La Tropical de La Habana, siendo el comienzo de una larga historia de triunfos cubanos. La primera edición de estos torneos se había efectuado en 1938 en Gran Bretaña, con la participación de sólo dos equipos: el país anfitrión y Estados Unidos.

También participó en las Series Mundiales de 1940 (La Habana) donde ganó el premio de Jugador Más Valioso, en 1941 (La Habana), en 1942 (La Habana) y en 1944 (Caracas). Estuvo ausente en 1943 al ser suspendido por problemas con la directiva de la Liga.

Uno de sus grandes momentos se produjo el 4 de octubre de 1942 en la Serie Mundial cuando en La Tropical superó al venezolano Daniel “Chino’’ Canónico por 8-0, vengando así la derrota sufrida por Cuba (3-1) el 22 de octubre de 1941 ante el propio Canónico.

En este Mundial de 1942, Fleitas fue elegido el Jugador Más Valioso. El equipo cubano fue dirigido por León Rojas y Reinaldo Cordeiro. Sus jugadores fueron: Receptores: Andrés Fleitas y José “Tatica’’ Hernández. Cuadro: Juan Ealo, Mario Fajo, Luis Suárez “Montaña Guantanamera’’, Antonio “Quilla’’ Valdés, Froilán Sánchez, R. Cabrera y Remigio Vega. Jardineros: Pedro Echevarría, Carlos “Charles’’ Pérez, José Luis García y Francisco Quicutis. Lanzadores: Conrado Marrero, Daniel Parra, Julio Moreno, Isidoro León y Erasmo “Coco’’ Del Monte.

“El Guajiro de Laberinto’’ fue el primer pitcher cubano en derrotar a un equipo de Estados Unidos en la historia de las Series Mundiales, cuando el 13 de agosto de 1939 en La Tropical les propinó 12 ponches en victoria 13-3.

Su récord en Series Mundiales fue de 11 triunfos, cinco reveses, con cuatro juegos de nueve ceros, abanicó a 65 bateadores, su WHIP fue de 0.94 con efectividad de 1.79 en 115.1 entradas. Fue el pitcher cubano más ganador en estos torneos hasta que el derecho oriundo de Sabanilla en Santiago de Cuba y conocido como “El Meteoro de la Maya’’. superó dicha marca sumando 14 victorias y una derrota durante la década de los años setenta.

PELOTA PROFESIONAL

Marrero jugó en México en 1946 con los Indios de Juarez. Ganó 24 y perdió 10, asistiendo al Juego de Estrellas. Regresó a su tierra natal para iniciarse en la Liga Cubana a una edad cercana (35) a la que se retiran la mayoría de los peloteros.

Lo hizo con el equipo Oriente (1946) en el campeonato organizado por la Federación Nacional donde actuaron cuatro equipos en La Tropical: Havana Reds, Matanzas, Camagüey y Oriente. Este torneo duró sólo una temporada fracasando en su intento por rivalizar con la Liga Profesional de Invierno.

Después lo hizo en el Estadio del Cerro con los Alacranes del Almendares bajo la pupila experta de Adolfo Luque y con los Tigres de Marianao dirigido por Napoleón Reyes.

Su mejor año fue en 1947-48 al terminar con 12 triunfos, dos derrotas, efectividad de 1.12, ocho partidos de nueve ceros y 99 ponches; estadísticas que le sirvieron para ganar el premio de Jugador Más Valioso.

Repitió el liderato de carreras limpias en 1949/50 con 2.66. En 1950-51 volvió a ser primero en efectividad con 2.37 y en victorias con 11 (11-7), en 27 partidos.

Durante 13 temporadas en la pelota profesional cubana acumuló un WHIP de 1.12, con 495 ponches, 15 blanqueadas y 60 juegos completos. Está ubicado en el sexto puesto en promedio de ganados y perdidos con .600 (69-46); sólo superado por José Méndez, Ray Brown, Martín Dihigo, Carlos Royer y Camilo Pascual. Así como esta ubicado entre los primeros en otros renglones importantes del pitcheo.

Participó en cuatro Series del Caribe, tres con Almendares y una con Marianao, ayudando a los títulos logrados por estos dos equipos. Ganó dos y perdió dos en este torneo. Fue manager de los Alacranes en el campeonato de 1955/56 donde también actuó como lanzador relevista (1-0-2.61).

GRANDES LIGAS

Su ascenso al más alto nivel llegó por su magnífica actuación en tres temporadas consecutivas con los Habana Cubans (franquicia de Washington) en la Liga Internacional de la Florida, donde alcanzó 70 victorias con sólo 29 reveses (.734).

El 12 de julio de 1947 dejó a Tampa sin incogibles y sólo un hombre se le embasó por pelotazo. Tuvo un récord de 44 escones consecutivos con los Havana Cubans. Está considerado uno de los jugadores más destacados en la historia de esta liga.

En las postrimerías de su carrera vistió el uniforme de los Cubans Sugar Kings (Triple A), ganando 10 y perdiendo cuatro. Su marca en Ligas Menores es de 80 triunfos, 29 reveses y 1.81 de efectividad.

Marrero lanzó dos veces frente a equipos de Grandes Ligas antes de jugar a este nivel, primero en 1947 cuando integrando un elenco de estrellas cubanas en partido de exhibición derrotó en La Habana a los Yankees de Nueva York permitiendo una carrera y cuatro imparables. Luego, con los Havana Cubans pintó de blanco 1-0 a los Dodgers de Brooklyn con sólo cuatro indiscutibles y ocho ponches.

A pesar de su edad, el propietario de los Senadores de Washington, Clark Griffith, decidió subirlo con el equipo de Grandes Ligas y realizó su debut el 21 de abril de 1950 cuando sólo le faltaban cuatro días para cumplir los 39 años de edad.

En su segunda temporada (1951) logró 11 victorias, ocho derrotas y 3.90 de efectividad. Fue elegido por el estratega de los Yankees, Casey Stengel, para el Juego de Estrellas por la Liga Americana, haciéndolo junto a su compatriota Orestes Miñoso y el torpedero venezolano Luis Aparicio, siendo estos tres jugadores los primeros latinos en estos Clásicos.

Con su asistencia al Juego de Estrellas teniendo 40 años se convirtió en el jugador de más edad en hacerlo por primera vez, marca que luego rompió el lanzador Satchel Paige. Se mantiene como uno de apenas cinco peloteros con mayor edad en un desafío de estelares (Conrado Marrero, Satchel Paige, Nelson Cruz, Jamie Moyer y Tim Wakefield).

La carrera de Marrero en Grandes Ligas fue corta, pues la inició a una edad en la que casi todos los jugadores están retirados. A pesar de ello, terminó con récord de 39-40 y efectividad de 3.67 actuando con el equipo sotanero de la Liga Americana.

Superó a varias de las mejores novenas de Grandes Ligas, entre ellas los Yankees de Nueva York que tuvieron a luminarias como Mickey Mantle, Yogi Berra, Johnny Mize, Phil Rizzuto y Billy Martin, entre otros.

También venció por blanqueada 3-0 a los Medias Rojas de Boston el 27 de septiembre de 1950 al dejarlos en seis imparables y dominando en cuatro ocasiones a uno de los mejores bateadores de todos los tiempos, Ted Willliams.

Después de controlar a Williams en aquel partido (1950), el sensacional bateador le conectó dos jonrones en otro desafío. Al terminar este juego, el estadounidense le dijo al cubano: “Marrero, este fue mi día’’. Pero el antillano en muestra de respeto le respondió: “No, Williams, tu día es todos los días’’.

El propio Ted Williams declaró sobre Marrero lo siguiente: “Nunca he visto a un pitcher de su edad y características físicas triunfar en Grandes Ligas como lo hace este cubano’’.

En su carrera incluyendo todas las ligas oficiales donde actuó, Marrero sumó 353 victorias y 173 derrotas para un promedio de .671. Desglosado por torneos, compiló las siguientes estadísticas: en el amateurismo 128 triunfos con 41 reveses con 11-5 en Series Mundiales, en el profesionalismo cubano 69-46, en México 24-10, en Series del Caribe 2-2, en Ligas Menores 80-29 (Havana Cubans- Cubans Sugar Kings) y en Grandes Ligas 39-40.

Su última temporada como jugador fue en 1957/1958 con Marianao y en la Serie del Caribe en La Habana. Luego fue asistente de los “Reyes del Azúcar’’ y scout de Boston.

RETIRO, RECONOCIMIENTOS Y MUERTE

Cuando se eliminó el profesionalismo en su país, permaneció viviendo en la isla para dedicarse a la formación de lanzadores de varias provincias, muchos de ellos que brillaron en las Series Nacionales.

Ya anciano y radicando en un apartamento en La Habana junto a su nieto, recibía una pensión de sólo $7 por mes. Según relata la historia, varios jugadores de su época le enviaban algún dinero hasta que por otras gestiones realizadas, la MLB junto con la Asociación de Jugadores y el Equipo de Asistencia de Béisbol (BAT), buscó que Marrero recuperara su pensión para recibirla en su hogar. En los últimos cuatro años de su vida, Marrero recibió $10,000 anuales desde las Grandes Ligas.

En 2006, Marrero participó en el documental “Con las bases llenas’’ junto al norteamericano y miembro de Cooperstown, Monte Irving, que había sido su compañero de equipo con el Almendares, y cuándo le preguntaron cómo dominaba a los bateadores sin tener gran velocidad, el cubano respondió: “Además de inteligencia y control, tiraba todo hacia el plato, excepto mi tabaco’’.En 1999, fue parte de la delegación antillana para los dos partidos de exhibición entre el equipo Cuba y los Orioles de Baltimore. En el choque celebrado en el entonces Estadio Latinoamericano en la capital cubana el 28 de marzo, Marrero fue el que tiró la primera bola teniendo 87 años, que al final fueron tres envíos por querer seguir lanzando ante el primer bate estadounidense Brady Anderson, que realizando un swing suave conectó un roletazo al cuadro.

En noviembre del 2014 fue exaltado al nuevo Salón de la Fama del Béisbol Cubano. También logró el mismo honor con el Salón de la Fama de las Series del Caribe.

Falleció en La Habana el 23 de abril de 2014. Tenía 102 años de edad.

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de febrero de 2022 a las 5:29 p. m..

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