NBA

LeBron James le falta el respeto a un jugador de los Warriors y al basquetbol

Por cosas como estas el astro de los Lakers LeBron James no es un jugador respetado en la NBA.

De nada le vale enfrentarse al comisionado Adam Silver o criticar al presidente Donald Trump o ponerse al lado de los menos favorecidos, si después se burla de un compañero de profesión.

El hecho ocurrió este lunes en el juego de los Lakers y los Warriors en el Staples Center, cuando Zach Norvell Jr. con un espectacular crossover dejó sentado sobre la cancha al rookie de Golden State Jordan Poole.


Las cámaras captaron a LeBron poniéndose delante de los demás miembros del equipo que se encontraban en el banco y tras entrecruzar sus piernas se dejó caer hacia atrás tratando de imitar el movimiento de Poole para hacer reír a los suplentes entre los que se encontraban Dwight Howard y Danny Green.

Resulta muy lamentable que un jugador se burle de otro, más si te llamas LeBron James y mucho más si el objeto de burla es un novato. Verlo da vergüenza ajena y habla de su talla como persona. Con esta acción el jugador le está faltando el respeto al basquetbol.

Ya se sabe de su enorme talento, pero sus acciones, una tras otras, le están alejando de los seguidores de la NBA, ya no digo a los jugadores. Eso hace que necesite hacer algo descomunal para ser votado como el mejor porque con esta burla solo ha conseguido “caer mal”, o más mal si se quiere.

Al mismo tiempo opacó el triunfo del equipo de Los Angeles 104-98 y la labor de Norvell Jr., quien terminó con 22 puntos, en un partido en el que ninguno de los dos quintetos puso en la cancha a sus jugadores titulares.


Los Lakers regresaron a casa después de pasar una semana en China en un enrarecido ambiente, que afectó a LeBron, producto de un tuit del gerente general de los Rockets Daryl Morey apoyando las protesta de Hong Kong.

“Mi equipo pasó una semana difícil. Creo que la gente necesita entender lo que un tuit o declaración puede hacer a los demás”, colgó James en Twitter. “Y creo que nadie se detuvo y consideró lo que sucedería. Podría haber esperado una semana para enviarlo”.

Aquí a King James se le olvidó la importancia de la libertad de expresión. Solo pensó en el sonido de la caja registradora.

Ahora los ciudadanos de Hong Kong la han tomado con él y están quemando las camisetas con su nombre y con ello las de sus distintos equipos y hasta la de Estados Unidos.

Y más le vale que haga algo grande esta temporada, porque de lo contrario podría pasar a la historia como uno de los grandes fracasos en la NBA, principalmente para la nación Lakers.

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Pedro González es un experimentado reportero que hace 15 años cubre al Heat de Miami, la NBA, el Open de Miami, el judo y todo el fútbol, tanto local como internacional.
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